Las aplicaciones empresariales han evolucionado de forma radical en un planeta variable y también dudoso. Precisan generarse de forma rapidísima y económica. No pueden pasar meses entre que se advierte la necesidad de mudar o bien desarrollar una aplicación. Y que esta esté libre. La tecnología llamada «cloud computing», de forma tradicional famosa como «nube», ha empujado a un nuevo ecosistema basado en productos y herramientas como servicios.

Mario Mendoza lleva años ayudando a las compañías a acotar sus modelos de arquitectura con una visión a medio o bien largo plazo como arquitecto técnico de soluciones en Red Hat, multinacional estadounidense de software de código abierto. Es un área que provoca mucho interés, mas en general es poco dado al público medio. Personas que cuando se les explica la definición de «aplicación nativa» pueden ignorar la contestación. Mas esta clase de aplicaciones, apunta este especialista, están diseñadas «para sacar el mayor partido a la nube» por el hecho de que, entre otras muchas cosas, «consume recursos más limitados, escala mejor ante picos de carga, es más flexible y puedo repartir su ejecución».

Además de esto, esta tecnología presenta otro componente interesa: se puede desplazar entre diferentes ambientes «cloud» utilizando los llamados contenedores. «Utilizar aplicaciones nativas da flexibilidad, reducción de consumo de recursos y resistencia a fallos, lo que lleva a una reducción de costes», explica Mendoza en una entrevista para ABC.

Y apunta: «En un centro tradicional, con 100 máquinas, el porcentaje de máquinas que debo tener sin emplear es alto, dispuestas para picos de demanda o bien posibles fallos. Además de esto, debo virtualizar un sistema operativo que consume muchos recursos y tiene un costo asociado. En cambio los contenedores de código abierto aprovechan mejor el hardware y no precisan de un sistema operativo virtualizado».

La clave para la optimización de recursos está en los llamados «contenedores» de aplicaciones. «Hoy en día nos semeja natural que trenes, navíos y camiones lleven cualquier mercadería en contenedores estándar, todos iguales, con exactamente los mismos anclajes y medidas. El operador de la grúa administra contenedores, no sabe lo que hay dentro, da lo mismo que sea un vehículo, útiles de cocina o bien fruta. Y esto ha sido una revolución en el transporte con navíos que pueden llevar hasta 30.000 contenedores, sin eso el transporte de mercaderías sería un caos, y la eficacia considerablemente más baja. Los contenedores para aplicaciones marchan igual, un formato estándar de archivo con una aplicación dentro incluyendo sus necesidades de entrecierro y configuración», arguye.

Hasta el momento para cada aplicación había que tener un cuidado singular. Precisaba ajustar el entrecierro cuando eran instaladas, mas si se toman estos servicios y se introducen en contenedores, no solamente se controlan de exactamente la misma manera, sino en el caso de estimar extenderlas a otros territorios la propia plataforma produce el proceso automáticamente. «Los contenedores facilitan y escalan el proceso de despliegue de cualquier aplicación. Solo hago el desarrollo, lo pongo en un contenedor, y ya está ya listo a fin de que un tercero que no sabe que hay dentro la despliegue», manifiesta.

El mensaje del ámbito es que, con la «nube», se han inspirado en los tradicionales contenedores de mercaderías, con lo que las compañías «necesitan una administración aduanera, asegurar el contenido o bien controlar el estado y ubicación de las mercancías», agrega. Peso ello implica un cambio en la cultura estratégica: «Requiere regular múltiples empresas o bien medios de transporte en diferentes fases del viaje. O sea, el transporte puerta por puerta precisa muchas cosas que van alén de las medidas del contenedor», reconoce.

Y asegura: «Permite empaquetar la aplicación en un contenedor y garantiza que este estará libre en todas y cada una de las nubes públicas, securizando, controlando y escalando los servicios de manera que las compañías pueden hacer un empleo seguro de la tecnología. Ya no se puede comprender el despliegue de una aplicación en la nube pública o bien privada sin emplear contenedores».

Fuente: ABC.es

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