Hay matrimonios que tienen inconvenientes para subsistir unas vacaciones en pareja. Es lo que ocurre cuando se pasa tanto tiempo juntos y con margen para la reflexión. Con este panorama, uno debe proponerse el reto que tienen Lisa Joy y Jonathan Nolan. No únicamente están casados, llevan 2 décadas juntos y tienen 2 hijos (de dos y cuatro años): asimismo son los autores y showrunners de Westworld, una de las series más ambiciosas de la TV.

“Estamos lavando los platos, diciendo a nuestros hijos que es la hora del baño, y de pronto estamos allá proponiendo si no sería fabuloso que un personaje afirmara tal cosa o bien tal otra”, explica Joy en la habitación de un hotel en Pedralbes aprovechando su estancia en Catalunya. Han rodado en Besalú y Barna escenas de la tercera temporada para la serie de HBO España.

“Estamos lavando los platos, diciendo a los hijos que es la hora del baño, y de pronto estamos proponiendo si no sería fabuloso que un personaje afirmara tal cosa o bien tal otra”

Por la manera en la que lo plantea, con una sonrisa de oreja a oreja, semeja que manejar un cosmos de ficción y un presupuesto de 100 millones de dólares estadounidenses por temporada sea pan comido. Precisan cada dólar para recrear un cosmos futurista donde los humanos han desarrollado la inteligencia artificial hasta tal punto que los robots (o bien, mejor dicho, anfitriones) de un parque temático pueden comenzar una sanguinolenta revolución. Hasta Westworld no habían trabajado juntos: Nolan había firmado los guiones de su hermano Christopher (Memento, El caballero obscuro, Interstellar), aparte de crear Person of Interest, y había estado en Criando malvas y Último aviso.

“El primer año debes solucionar de qué manera trabajar juntos. Precisas tener ciertas reglas: cuando habla uno, cuando habla el otro… debes descubrirte conforme avanzas, como en cualquier relación. Tuvimos hijos al tiempo que comenzamos con Westworld, conque debimos repartirnos. De otra manera no hubiésemos sobrevivido”, confiesa.

Evan Rachel Wood es Dolores.
(HBO)

Eso sí, adora esta etapa de su relación por el hecho de que se puede permitir el lujo de tener la cabeza en otro lugar y que su marido la entienda: “Tenemos un túnel al mismo planeta y los 2 vivimos allá. Poder gozar el uno del otro a tantos niveles es fabuloso. ¡Te lo aconsejo!”. El resultado es evidente: 8 victorias en los Emmy, 2 nominaciones al mejor drama y un pacto con Amazon por el que desarrollarán series para su plataforma y que está valorado en 150 millones.
Respecto a Westworld, Joy y Nolan han querido ahondar en cuestiones existenciales que son de inminente análisis por los avances de la tecnología. En la primera temporada propusieron si la inteligencia artificial puede tener una conciencia (“¿se puede crear una ánima?”). En la segunda teorizaron sobre la propia libertad de los humanos (“¿somos tan libres como creemos? ¿nuestras elecciones han sido predeterminadas? ¿podemos responsabilizar a las personas de sus acciones si no tenemos tanta capacidad de elección?”).

Tenemos un túnel al mismo planeta y los 2 vivimos allá

Y en la tercera va a tocar ver a Dolores (Evan Rachel Wood) entrando en contacto con el planeta real fuera del parque, donde se hallará con Aaron Paul (Breaking bad) y Lena Waithe (Master of none). Eso sí, la autora apenas puede adelantar detalles de las tramas y del rodaje de Besalú, Barna o bien la Ciutat de les Arts de València porque toda la producción está desarrollándose en el máximo misterio de cara al estreno en el 2020 en HBO España.

Rodaje de la serie de la HBO WestWorld en Besalú. Pere Duran / Nord Media

Rodaje de la serie de la HBO WestWorld en Besalú. Pere Duran / Nord Media
(Pere Duran / Nord Media / Pere Duran / Nord Media)

Solo puede decir que la localidad de la Garrotxa va a ser un nuevo ámbito del parque, uno que recrea la ocupación nacionalsocialista en Italia a lo largo de la Segunda Guerra Mundial: “Buscamos un lugar donde pudiésemos localizar la diversidad de la modernidad y la antigüedad. Besalú tenía esta quintaesencia y es imposible no estimar rodar allá una vez has visto el pueblo”. Lo que les sorprendió para bien es que el equipo local y los vecinos se implicaran tanto en el proyecto, que consideran “increíbles”. Se quedó con la sensación de que “era un sueño colectivo” al ver el compromiso de los actores, la “energía” del rodaje y las miradas de los vecinos al ver de qué manera habían transformado las calles.
¿Y para rematar la experiencia? Una visita a Gerona y una cena en el Celler de Perro Roca para festejar su cumpleaños: “Fue la mejor comida de mi vida. Es una idea muy romántico esto de ver a 3 hermanos honrando a sus progenitores y pasando los conocimientos de generación en generación”.

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