Las plataformas digitales que «faciliten» el comercio de recursos van a deber colectar el Impuesto sobre el Valor Añadido de las compañías que vendan a través de ellas y después ingresárselo a la Administración tributaria, desde el 1 de enero de 2021. De esta forma lo ha explicado el directivo de Spanish VAT Services Asociados, Fernando Matesanz, a lo largo de su intervención en el la capital de España VAT Forum 2020 «Principales desafíos presentes y futuros del Sistema Común del IVA», el congreso organizado por este despacho y Thomson Reuters, que ha reunido el día de hoy a unos 80 abogados fiscalistas en el auditorio de la Asociación de la Prensa de la capital de España. En sus palabras, este va a ser el primordial cambio de la directiva 2017/2455 aparte de que el sitio de tributación en materia de Impuesto sobre el Valor Añadido va a ser el país de destino de los recursos.

El la capital de España VAT Forum 2020 ha abordado las directivas recientes sobre este impuesto y las que están en curso, la situación del fraude, el Brexit, el futuro de la fiscalidad indirecta del comercio virtual y temas que han sido siempre y en toda circunstancia objeto de polémica, como la confrontación entre los requisitos formales y el ejercicio del derecho a la deducción del Impuesto sobre el Valor Añadido soportado o bien el tratamiento en el Impuesto sobre el Valor Añadido de las sociedades hólding. El punto y final lo puso el análisis de la jurisprudencia más reciente del Tribunal de Justicia de la UE.

La obligatoriedad de colectar el Impuesto sobre el Valor Añadido por la parte de las plataformas digitales afectará a los recursos importados de terceros países con un valor intrínseco inferior a 150 euros, con independencia de que las ventas las hagan compañías establecidas en la Unión Europea o bien fuera y a las ventas a distancia de recursos comunitarios cuando exactamente las mismas sean efectuadas por compañías establecidas fuera del territorio comunitario. Una medida que, tras exponerla con mucho detalle, el comunicante estimó que puede «desincentivar la lucha contra el fraude».

Otro de los cambios que ha analizado Matesanz fue la declaración singular de importación, famosa como miniventanilla única MOSS, que ahora se aplica solo a los servicios y desde enero de 2021 se extenderá a las entregas de recursos a distancia. Esta medida dejará que los vendedores no deban darse de alta en múltiples países, puesto que van a poder ingresar el Impuesto sobre el Valor Añadido de todos y cada uno de los recursos vendidos en la UE en el Estado miembro de identificación. Solo va a ser posible si el consumidor final está domiciliado en el Estado miembro de importación.

Además de esto, si el importe de los recursos vendidos no supera el umbral de los 10.000 euros, tributarán en el sitio de salida y, cuando sea superior a ese umbral, el vendedor ingresará todo el Impuesto sobre el Valor Añadido en su país, a través de el sistema de ventana única, declarando las clases aplicables en todos y cada país de destino, y la agencia tributaria distribuirá el importe pertinente a cada uno de ellos de ellos.

Venta a distancia de recursos
En lo relativo a las ventas a distancia de recursos importados de terceros países, la importación va a estar exenta de Impuesto sobre el Valor Añadido y solo se repercutirá el de las ventas siguientes. Los vendedores no comunitarios se van a poder registrar a efectos de este impuesto en un solo país y desde él declararán el Impuesto sobre el Valor Añadido de sus ventas.

Por otro lado, se ampliará el plazo para la presentación de la declaración singular de 20 a 30 días y van a poder acogerse a esta todas y cada una de las posibilidades de servicios B2C (de una compañía a un particular) que tributen en destino. Todas y cada una estas medidas “culminarán la armonización de la tributación del Impuesto sobre el Valor Añadido del comercio virtual de recursos y servicios que se comenzó el 1 de enero de 2019”, en palabras de Fernando Matesanz.

Una de las comunicaciones que más interés provocó entre los asistentes, por su inminente actualidad, fue «Consecuencias y también implicaciones en el campo del Impuesto sobre el Valor Añadido de la salida del R. Unido de la Unión Europea», dada por María Antonia Azpeitia, asociada del Departamento Fiscal de Baker and MacKenzie. Azpeitia presagió que se generará una complicación en materia de Impuesto sobre el Valor Añadido en las operaciones comerciales entre el R. Unido y la UE, puesto que van a dejar de aplicarse las simplificaciones actuales para el comercio intracomunitario. Además de esto, la administración de las devoluciones del Impuesto sobre el Valor Añadido entre los dos países se va a ver perjudicada.

Un fraude de 137.000 millones
La primera sesión de la jornada fue «Fraude en el Impuesto sobre el Valor Añadido. Primordiales situaciones de fraude. Eficiencia de las medidas adoptadas hasta el instante. Planes futuros. Medidas para impulsar la colaboración administrativa». Marcos Álvarez Suso, subdirector general de Ordenación Legal del Departamento de Inspección Financiera y Tributaria de la Hacienda, partió de la cantidad de fraude de 2017 en toda la UE, que se estima en unos 137.500 millones de euros, esto es, un 11.2% de los ingresos totales aguardados, para desgranar las medidas que se están realizando a nivel comunitario para batallar contra este delito.

Por su lado, Carlos Gómez Barrero, asociado responsable del área de Tributación Indirecta de Garrigues, expuso la compleja legislación que regula la proporción de Impuesto sobre el Valor Añadido que las sociedades hólding que no efectúan actividad económica, sino tienen participaciones en otras, pueden deducirse.

Fuente: ABC.es

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