Los 5 grandes del rent a car que conforman Aneval (Avis, Entreprise, Europcar, Hertz y Sixt) y la actividad que efectúan tienen un impacto social y económico fundamental en este país. Conforme con sus datos, tienen unos ingresos totales de más de 796 millones de euros, aportan cuatro.672 millones de euros al Producto Interior Bruto de España (un 0,4% del total), invierten 1.400 millones para adquirir nuevos automóviles, y emplean (vinculados a la asociación) a 25.500 personas.

«Al contrario de lo que se cree», puesto que no «estamos nada desfasados», conforme examina el directivo corporativo de Aneval, José Luis Sanz, las flotas de estas compañías se renuevan cada 9 meses, como media, lo que deja que el 73% emita bajo los 120 gramos de CO2/km, lo que patentiza su capacidad para «rebajar los niveles de polución generados por el tráfico rodadao y actuar como plan de choque contra el envejecimiento del parque», agrega.

En verdad, estas empresas son catalizadoras de un parque más joven, seguro y menos contaminante; y se prevé que medre un 20% hasta 2022. Un vehículo nuevo, son el primer comprador de vehículos de los fabricantes, representando el 17% del total de las matriculaciones y también incorporando savia nueva al parque con más de 100.000 vehículos por año. Unas extensas cifras que, en lugar de favorecerles, este ámbito tiene pérdidas millonarias debido a las recientes pegatinas de la DGT. Sanz incide en que «se debería meditar y suprimir la obligatoriedad de adquirir y, sobre todo, de poner este distintivo». «Matriculamos vehículos con mucha asiduidad, con lo que entre los cinco euros de su costo y los días que tarda en llegar, para Aneval supone pérdidas millonarias», destaca. «Además, nuestros automóviles recorren todo el territorio nacional; acaban en urbes que no existen pegatinas, como Murcia o bien Cádiz, por ejemplo; y otros no entran jamás en la villa de Madrid Central», concluye.

Por último, y ante esto, el directivo corporativo de Aneval, plantea que «ya existe la automatización con lo que no es preciso este proceso de adquirir un plástico y pegarlo en el parabrisas tal y como si fuera una compilación. El reciclaje, de igual forma, es una parte de un proceso de transición ecológico».

Además, y en lo que a VO se refiere, sus flotas tienen una enorme rotación, lo que transforma el rent a car en un «proveedor de vehículo de ocasión de calidad puesto que se examinan y efectúan los mantenimientos continuamente», explica, puesto que más del 80% de los utilizados de menos de un par de años proceden de este canal. Podemos destacar que tanto en 2019, como lo que llevamos de 2020, los automóviles de gasolina ganan terreno en frente de los diésel, y los dos pierden frente al cerca del 15% de híbridos y eléctricos. «Está claro que para viajes largos de poco consumo, un diésel es perfecto. Mas no solo podemos meditar en el cliente del servicio, si no en el valor residual futuro de un vehículo», aclara Sanz.

La nueva movilidad
Para Aneval, el rent a car siempre y en toda circunstancia ha garantizado desde sus orígenes derechos tan básicos como la movilidad, siendo una fórmula accesible de acceso a un coche: adquirir un turismo cuesta de media 17.000 euros, mas a este coste hay que agregar los gastos de seguro, mantenimiento, etc. No obstante, por el costo total de un turismo para viajes ocasionales (menos de 10.000 quilómetros por año) es posible arrendar uno más de 50 días por año, incluyendo servicios asociados al empleo, a lo largo de lo que dura de media la vida útil de un vehículo.

Además de esto, es vanguardista en la creación del término de carsharing profesional, sin límites territoriales o bien temporales. Y conecta con un público joven puesto que el 33% de sus usuarios son menores de 34 años y cuenta con servicios digitalizados como llaves electrónicas o bien aplicaciones para móviles, con más 300.000 usuarios entre las primordiales compañías.

Diferentes solicitudes
Estos grandes del rent a car han pedido al Gobierno su entrada en la mesa de Movilidad Sustentable y Conectada, tras el reciente anuncio de la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, de convocarla y dar cabida en ella a todos y cada uno de los representantes de la cadena de valor de la industria automovilística, en la que «el rent a car, como lo prueban los datos, forma un eslabón fundamental», manifiesta Sanz.

Primeramente, y en lo que se refiere al Turismo, el alquiler de automóviles actúa como distribuidor territorial del gasto, dejando la inyección de ingresos alén del «todo incluido», fuera de los complejos hoteleros y núcleos urbanos. Es por esta razón con lo que, en el orden fiscal, Aneval pide una equiparación con el resto de actividades turísticas como el alojamiento o bien el transporte de pasajeros, puesto que el 70% de la actividad del rent a car está relacionada con el turismo y el 90% de sus contrataciones se efectúa mediante bultos turísticos. Hoy en día las alquiladoras tributan a un régimen general del 21% en vez de gravarse con el Impuesto sobre el Valor Añadido reducido del 10% que aguanta la hostelería y la restauración.

En este sentido, asimismo es un aliado para el Reto Demográfico, puesto que por su capilaridad territorial deja reemplazar las faltas del transporte público y eludir de esta forma el aislamiento de las zonas rurales, contribuyendo al desarrollo de la España vaciada, puesto que cuenta con el radio de acción más extenso de las soluciones de turismo compartido.

Con respecto a Transición Energética, el rent a car es una de las vías de entrada y de primer contacto del vehículo eléctrico con el usuario final, toda vez que se haga de forma ordenada y sin excluir la combustión tradicional, como ocurre en ciertas comunidades autónomas como Baleares. «Muchos de nuestros clientes del servicio nos visitan para hacer una pueba de veras a algún turismo que le resulta de interés, para entonces decidirse, puesto que es una enorme inversión. Probablemente esto pase asimismo con el turismo eléctrico», especifica Sanz.

Bajo su punto de vista, y para finalizar, el impulso a la descarbonización del parque debe venir de estímulos a la adquisición mediante la aplicación de un Impuesto sobre el Valor Añadido reducido del 10% para la adquisición de automóviles eléctricos, como la implementación de un programa estructural de incentivos al vehículo eléctrico, con una dotación suficiente para hacer en frente de los desafíos de electrizar el parque automovilístico y también instalar infraestructuras de recarga veloz.

Fuente: ABC.es

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