Los comienzos del vehículo fueron eléctricos, y está claro que asimismo lo va a ser su porvenir. Superados sus inconvenientes iniciales, los motivos para decantarse por uno son muchos: son más sustentables, el costo por quilómetro es menor y tienen exactamente las mismas posibilidades (o bien aun mejores)

El vehículo eléctrico se remonta a 1839, cuando el escocés Robert Anderson ideó el primero. Asimismo en España hubo intentos tempranos, como el carruaje La Quadra, del valenciano Emilio de La Quadra Albiol, en 1899. Con el nuevo siglo veinte, no obstante, los modelos de combustión, con un autonomía considerablemente mayor, arrinconaron a esta tecnología vanguardista. Ahora, no obstante, el avance técnico los ha transformado en una opción alternativa real y atrayente. Explicamos de qué manera marchan utilizando como un ejemplo el Seat Mii electric, el primer modelo «a pilas» de la marca de España.

El enchufe
Todo comienza con la corriente. Enchufes de corriente alterna, de corriente contínua, combinados… Los automóviles eléctricos pueden cargarse tanto en una red eléctrica familiar como en una estación de carga veloz. La diferencia radica en que, en la primera, la corriente es alterna y, en la segunda, es continua. De ahí que, se precisan conectores diferentes. «El Seat Mii electric cuenta con un sistema combinado que deja los 2 géneros de carga. El tiempo preciso en casa va a depender de la potencia que tengamos contratada o bien de si empleamos los conocidos Wallbox. Si lo hacemos en los llamados cargadores veloces, se puede reducir más de cinco veces el tiempo de carga», asevera Francesc Sabaté, responsable de desarrollo de sistemas energéticos de Seat.

No dan calambre
Si el turismo se carga desde una red familiar con corriente alterna, esta corriente primero debe hacer una parada en el cargador situado bajo el motor. Este camino se hace por el cable de carga. Tratándose de un sistema de alto voltaje, todo el circuito cuenta con altas medidas de seguridad. «Las baterías del Mii electric están de forma continua verificando los factores de todo el sistema. Si en una comprobación una medición no cumpliese los niveles establecidos, el sistema se desconectaría», asegura Sabaté.

El trabajo del cargador es que a la batería llegue solamente corriente continua. De ahí que se ocupa de convertir la que se consigue desde las redes familiares. Si se carga el vehículo con corriente continua desde un sistema veloz, no pasa por esta fase y va de forma directa a la batería.

Lo que importa es la batería
El corazón del eléctrico. La corriente ya ha alcanzado su destino, la batería. Esta no es una sola pieza sino está dividida en módulos y estos, por su parte, en celdas. El beneficio de este sistema es que si ciertos módulos falla, puede mudarse de forma independiente sin afectar al resto de componentes de la batería. «A diferencia de los turismos de combustión, los eléctricos consumen menos en urbe y al frenar recobran energía, por esta razón, el Mii electric tiene una autonomía de hasta 260km en ciclo combinado, y hasta 360km con empleo 100% en ciudad», cuenta Santi Castellá, responsable de Electromovilidad de SEAT.

En la actualidad, los nuevos modelos eléctricos amoldan su diseño a la manera de las baterías, que ocupan la parte inferior. En cambio, en su conversión a eléctrico, el Mii, que en un inicio era un modelo impulsado por gasolina, no ha vivido ningún cambio en su estructura ni espacio interior, puesto que se fabrican unas baterías de manera expresa para este modelo:

– Autonomía de hasta 260 km (ciclo combinado).

– 61 kw de potencia pico.

– De litio-ión recargables.

– Cuentan con 14 módulos con 12 celdas cada uno de ellos.

– Conectadas con el motor, el cargador, la calefacción y el torno del sistema de climatización.

– Carga veloz del 80% en una hora (40 kW DC).

– Carga del 80% en 4 horas (siete con dos kW AC).

Sin olvidarse del motor
El y también-Motor de propulsión eléctrica ya puede arrancar. Técnicamente, transforma la tensión trifásica en fuerza motriz. Ya en funcionamiento, se sostiene exactamente la misma potencia en prácticamente todo el rango del nivel de carga. Los turismos eléctricos, en contraste a los de combustión, entregan toda la potencia desde el primer momento. A nivel práctico, y en el caso del Mii electric, depliega una potencia de 61 kw (83 CV) y un par motor de 212 Nm que le deja apresurar de 0 a 50 km/h en tres con nueve segundos.

Fuente: ABC.es

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