Comunidades de diferente signo político se están sublevando contra el Rige por los criterios empleados para determinar el ritmo de desescalada, con la sospecha poco a poco más fundada de que el País Vasco es favorecido a consecuencia de que Sánchez precisa al PNV para aprobar las prórrogas del estado de alarma. Un dato: la comparativa entre los documentos mandados por la Comunidad Valenciana y el País Vasco patentiza que la segunda ha pasado de fase con más casos sospechosos (cinco.499 en los 7 días elegidos en frente de los dos.969 de la Comunidad Valenciana, con más del doble de habitantes).

Este no es el único motivo de enfado autonómico: Asimismo hay protestas pues el Gobierno cambió los criterios para pasar de fase cuando las comunidades autónomas ya habían entregado sus informes. Además de esto, existen severas discrepancias en torno al criterio empleado por el Ejecutivo para el reparto de los 16.000 millones anunciado por el Gobierno. Y, como añadido, una última protesta generalizada: la carencia de trasparencia del Ejecutivo.

Socialistas y populares
La resolución de que la Comunidad Valenciana no pasara a la fase 1 en conjunto ha provocado una fractura con el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, a pesar de ser del mismo partido y a haberse alzado últimamente como un aliado de Sánchez en cuestiones como el modelo territorial. La medida ha sentado muy mal entre una gran parte de los líderes socialistas del territorio, que han manifestado su creencia de que existía una motivación política -basada en el hecho de que la capital española y Cataluña tampoco avanzasen en el desconfinamiento o bien que el País Vasco sí a pesar de tener peores datos- al lado de la técnica. Puig prosigue sin estar satisfecho y ha pedido que el departamento de Illa le mande por escrito la justificación de su resolución, algo que aún no ha ocurrido. Enoja el hecho de que, por servirnos de un ejemplo, el País Vasco deje ya el desplazamiento entre provincias. «Nos agradaría que el modelo de movilidad fuera extensivo a otras comunidades» aseveró el día de ayer el presidente valenciano, lanzando otro dardo a Sánchez, notifica Rosana B. Rizado.

El Gobierno andaluz trasladó oficialmente su reclamación a fin de que el mando único sanitario incluya a las provincias de Granada y Málaga en la fase 1 de desescalada de la crisis sanitaria desde el lunes 18 de mayo. Tras la queja que el último día de la semana trasladó Juanma Moreno en la videoconferencia de presidentes, el día de ayer el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín, desveló que en cuestión de horas el ministro Salvador Illa alteró la resolución técnica que había previsto incluir a toda Andalucía en la desescalada. «La fotografía -afirmó Marín- que no deseaba el Gobierno de España». Por el momento, el Gobierno no ha remitido a la Junta el acta de la asamblea técnica donde se tomaron las resoluciones sobre el cambio de fases. «No hay explicaciones, solo hay imposiciones de momento», afirmó Marín. De exactamente la misma forma, Andalucía acusa a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, de alterar unilateralmente los criterios de reparto de los fondos expepcionales que se habían consensuado en el Consejo Interterritorial de Sanidad, notifica J.J. Borrero.

Falta de trasparencia
El Gobierno de la Comunidad de la capital española, que dirige Isabel Díaz Ayuso, demanda la total falta de trasparencia del Ejecutivo central en los pasos a continuar para avanzar a la Fase 1 de la desescalada. Alén del agravio en la comparativa con el País Vasco, la verdad es que sienten que actúan a ciegas de cara a un escenario vital para la reactivación de la zona. «Pedimos que se establezcan criterios técnicos y transparentes», apuntan desde Sol. Tras la negativa del Ministerio de Sanidad a superar un peldaño en el viaje cara la llamada como «nueva normalidad», desde la Comunidad remiten a la carencia de comunicación que imperó la semana pasada. «No nos remitieron ningún informe explicando las motivaciones de la denegación del paso a la próxima fase», lamentan.

Exactamente la ausencia de información y la falta de conocimiento de los requisitos es lo que nutre las dudas de por qué razón otras zonas sí avanzan y en su caso la contestación ha sido negativa, notifica I. S. Calleja. Desde la declaración del estado de alarma, la protesta autonómica por la unilateralidad de Sánchez es permanente.

Fuente: ABC.es

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