Este 17 de octubre se cumple el sexto aniversario de la incorporación de la palabra «hacker» en el diccionario de la R.A.E. (Real Academia Española), castellanizada como jáquer. Además de esto, hace un par de años se ampliaba su definición, añadiéndose connotaciones positivas. En un comienzo, la palabra «hacker» tuvo una acepción negativa, hasta el punto de que, en 2014, la primera definición de la Real Academia Española fue la de «persona que accede ilegalmente a sistemas informáticos extraños para apropiárselos o bien conseguir información secreta».

Con el paso del tiempo ha logrado llenar su imagen y evolucionar cara la profesionalización. En verdad, en nuestros días estos perfiles cada vez se ven más en las plantillas de todo género de empresas, incluyendo a las más esenciales del planeta. Los especialistas aseguran que es esencial propagar una imagen de más positividad a los profesionales de la cibersegudidad. Las claves, apuntan en un comunicado especialistas de Entelgy Innotec Security, la meta es probar que es un género de perfil en alza

Un «hacker» es un especialista, no un criminal
«Actualmente los piratas informáticos se han transformado en indispensables y no resulta extraño verlos en los puestos de mayor relevancia a nivel tecnológico, regulando estrategias de ciberseguridad, Big Data o bien Inteligencia Artificial», aseguran fuentes del ámbito. En verdad, los llamados «White Hat», esto es, aquellos que hacen un empleo ético y útil de sus conocimientos para el bienestar de la sociedad, lograron que en 2018 la Real Academia Española cambiase la definición de Pirata informático por «persona con grandes habilidades en el manejo de computadoras que estudia un sistema informático para informar de los fallos y desarrollar técnicas de mejora».

Perfil esencial
Es, hoy, un perfil que ha pasado de ser esencial a ser esencial. Hasta agosto de 2020, la Agencia De España de Protección de Datos (AEPD) había registrado 908 brechas de seguridad. De las 61 que hubo en el mes de agosto, 43 fueron clasificadas como intencionales (ataques mediante código malicioso o bien «malware» o bien suplantación de identidad o bien «phishing», por poner un ejemplo).

Los especialistas apuntan que «la necesidad de organismos públicos y privados» de defenderse de estas amenazas externas ha resultado «vital y clave» en la profesionalización de los «hackers». En este punto, podemos destacar que esta figura no solo cada vez es más esencial en las grandes empresas, sino es asimismo esencial en las pequeñas y medianas.

Mayor capacitación
Hasta hace un tiempo, muchos profesionales del ámbito eran sencillamente personas con conocimientos y, en su mayor parte, autodiactas. Mas conforme ha crecido el interés por contratar estos perfiles se han amoldado las universidades y centros de estudios para prosperar su preparación. «No solo se es pirata informático por vocación, cada vez existen más capacitación especializada», agregan los especialistas.

Pues hace solo unos años no existían estudios que contemplasen la actividad del «hacker». En nuestros días -afirman los especialistas- prosigue habiendo mucho de afición mas prácticamente todos los niveles formativos incluyen materias concretas sobre «hacking»: F.P. de distintos niveles, temarios de carreras e inclusive estudio de posgrados universitarios y tesis. Esto es esencial en tanto que, pese a lo precisos que son, hoy en día no hay muchos perfiles «altamente cualificados en este campo».

Del mismo modo, la industria contribuye poco a poco más a esta capacitación. Muchas empresas, tanto especializadas como de otros campos, efectúan formaciones y cada vez se organizan más acontecimientos, bootcamps, competiciones y congresos para captar talento, aun en edades muy tempranas y ya antes de terminar el instituto.

Especialización
Cuando se habla de un «hacker» se considera que lo sabe todo en términos informáticos. Ahora, comienza a haber otro añadido, a especialización. Es, sugieren los especialistas consultados, la clave del del futuro, pues aparte de la capacitación, se trata de una profesión enormemente demandada y, por este motivo, poco a poco más se demanda una especialización específica en distintas ramas.

Ciertas de ellas son la seguridad protectora o bien «Blue Team», «Threat Hunting», «malware», «exploiting» o bien seguridad ofensiva y Red Team, entre otras muchas. Esta última es tal vez una de las más populares. Consiste en la realización de ataques controlados a un propósito, anteriormente definido entre las dos partes, por un equipo que usa exactamente las mismas tácticas que utilizaría un atacante. Y manifiestan: «Se procuran las vulnerabilidades de una organización y se prueban sus capacidades para defenderse y administrar cualquier incidente».

Fuente: ABC.es

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