La salmonelosis
es una de las intoxicaciones alimenticias más frecuentes y extendidas. Todos los años, conforme datos de la organización mundial de la salud (OMS), afecta a decenas y decenas de millones de personas en el mundo entero, como le ha pasado últimamente a Albert Rivera, presidente de Ciudadanos. Es infecciosa y, en la mayor parte de los casos, los síntomas son parcialmente leves. Es posible que ni tan siquiera se requiera tratamiento, mas en pacientes críticos, como pequeños pequeños o bien ancianos, se ven con seriedad perjudicados por la deshidratación que acarrea y en un caso extremo puede llegar a ocasionar la muerte.
La causa de la salmonelosis es la ‘salmonella’, un conjunto de bacterias que acostumbran a vivir en los intestinos de animales y personas y que son expulsados mediante las heces. Se trata de una bacteria omnipresente y resistente que puede subsistir a lo largo de semanas en un entorno seco y a lo largo de meses en el agua. La mayor parte de infecciones son ocasionadas por comestibles contaminados, en especial carne cruda o bien no suficientemente cocinada, huevos, frutas y vegetales sin lavar o bien mascotas. Es en especial esencial efectuar la limpieza de excrementos de estos animales de la manera conveniente para eludir que la salmonella entre en contacto con las personas.

En ocasiones, la intoxicación no genera síntomas evidentes y el inficionado ni tan siquiera se entera pues una vez ingerido el factor, el ácido estomacal tiende a destruir la ‘salmonella’ con lo que la intoxicación ha de ser de nivel alto para lograr desarrollarse.
Los déficits en el ácido gástrico pueden facilitar el avance de la intoxicación en especial en ciertos conjuntos de población como pequeños menores de un año, ancianos, personas con el sistema inmunitario desgastado como los perjudicados por SIDA, pacientes trasplantados o bien que prosigan un tratamiento contra el cáncer, personas que tomen antiácidos o bien fármacos que inhiban la producción de estos ácidos como los antihistamínicos y perjudicados por trastornos que afecten a los glóbulos colorados como la anemia drepanocítica.

La salmonelosis puede transmitirse entre personas y sus síntomas comienzan a manifestarse trascurridas entre 6 y 72 horas tras la ingesta. La crisis acostumbra a tener una duración de 2 a 7 días. Los signos de salmonelosis incluyen fiebre, diarrea, cólicos, náuseas, cefalea y escalofríos. La salmonelosis es una de las 4 enfermedades diarreicas primordiales a escala mundial y la deshidratación que generan sus síntomas puede ser realmente grave llegando aun a provocar la muerte. Además de esto, si la bacteria pasa a la sangre (bacteriemia), puede provocar infecciones y abscesos de pus en huesos, articulaciones, tracto mingitorio y pulmones.
Para diagnosticar la salmonelosis, además del examen físico y de la descripción de síntomas, el médico pedirá una muestra de heces, pus o bien sangre. Asimismo puede conseguir una muestra rectal para efectuar un cultivo bacteriano para identificar la presencia y el género de ‘salmonella’. La mayor parte de casos de salmonelosis no requieren tratamiento salvo para lograr restituir el equilibrio de líquidos y electrólitos. La ingesta de líquidos es clave en los perjudicados por salmonelosis para eludir la  deshidratación. Los casos graves requieren hospitalización para poder efectuar hidratación intravenosa. Si hay peligro de infección en la sangre, se prescribirán antibióticos. Para prevenir la salmonelosis es esencial extremar las medidas de higiene personal y de seguridad alimenticia.

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