La comisión del Tratado entre México, USA y Canadá (T-MEC), que entró en vigor el día pasado 1 de julio, ha escogido a Salvador del Rey, asociado y presidente del Instituto Cuatrecasas y catedrático de Derecho del Trabajo, como uno de los 5 árbitros que participarán en los procedimientos de solución de enfrentamientos de este Tratado. El T-MEC fue propuesto por el presidente de los USA, Donald Trump, y firmado por este, el presidente mexicano Enrique Peña Nieto y el primer ministro canadiense Justin Trudeau el 30 de noviembre de 2018. Además de esto, Del Rey ha vivido en este país y en primera persona múltiples reformas laborales, singularmente la que realizó el Gobierno de Mariano Rajoy en 2012 que ahora el Ejecutivo de Sánchez y los sindicatos desean derogar:

-Como especialista en Derecho del Trabajo, ¿qué opinión tiene de los ERTE que se aplican en esta crisis?

-Es una medida enormemente positiva. Es proseguir el camino alemán, con una relación laboral más flexible. Hay que juzgarlo muy de forma positiva, en tanto que esta crisis no guarda relación con las precedentes. Alemania, en la crisis de 2008, salvó muchos trabajos con estos mecanismos de suspensión de contratos. Nosotros no lo teníamos tan desarrollados. De esto debemos aprender. El sistema de ERTE debe tener un enorme desarrollo para eludir otras medidas más traumáticas, lo que no quita que si una compañía precisa una medida más radical, deberá adoptarla. Si está en una situación irreversible, por mucho ERTE que haga, va a ser imposible sostener «empleos zombis».

-Los ERTE actuales vienen de la reforma laboral del Partido Popular…

-Sí, se han retocado múltiples veces, como en la reforma laboral de 2012. El tema es que no teníamos entonces tradición para aplicarlo, como ha pasado ahora con el trabajo a distancia.

-¿Qué le da la sensación de que el Gobierno y los sindicatos deseen echar abajo esa reforma?

-Creo que hay un acuerdo de los interlocutores sociales para mudar ciertos aspectos de exactamente la misma, no tanto en derogar la reforma, pues desde el punto de vista técnico no se puede derogar una regla de más de 100 artículos en tanto que no hay ordenamiento jurídico que lo resista. Una regla que lleva desde 1980 ha generado una doctrina judicial enormemente desarrollada, sólida y afianzada que se puede trastocar parcialmente, mas no se puede romper de cuajo. Siempre y en toda circunstancia se puede repasar la normativa laboral. Debemos hacer una reforma pausada y pactada en el momento en que pase esta situación de urgencia y siempre y en toda circunstancia a través del diálogo social. Habría que tratar cuestiones como, por poner un ejemplo, el trabajo a distancia y la digitalización.

-Cambiamos de tema. ¿Cuál va a ser su función como árbitro en el nuevo T-MEC?

-Este Tratado tiene, por vez primera, un capítulo, el 23, sobre temas laborales. Cuando estimen que una compañía de otro de los países del Tratado no está cumpliendo los estándares laborales, entonces una parte puede denunciar a la otra. Mas los enfrentamientos serían entre Estados, no entre las compañías. Hay un procedimiento a fin de que se pongan conforme y, si no, hay un panel arbitral. Formamos parte de él 5 árbitros que no somos ni mexicanos, ni estadounidenses ni canadienses.

-El capítulo laboral es el más novedoso.

-Ciertamente, la novedad es que se establece un capítulo concreto sobre los derechos laborales que deben cumplir las compañías de los países del tratado que hacen comercio con los otros países del mismo. Deben cumplir unos mínimos de derechos y, si no lo hacen, hay una demanda sobre las compañías que lo infringen.

-¿Había tenido ya antes alguna relación laboral con esos países?

-Estudié múltiples años en USA y a lo largo de un tiempo, en los años 90, examiné de qué forma funcionaba el arbitraje y la mediación en aquel país. Y formé una parte de lo que llamaban relatores. Aquella capacitación me sirvió para después cooperar en la capacitación en este país del SIMA y más tarde de los organismos de mediación en las comunidades autónomas. En aquellos años me resultaba paradójico que este sistema estuviera tan desarrollado en EE.UU. y no en España.

Fuente: ABC.es

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