La burbuja turística de Islandia se desinfla. La quiebra de la compañía aérea de bajo costo Wow Air en marzo ha traído consigo un declive sin precedentes en las cantidades de visitantes, de más del 20%, tras prácticamente un decenio de aumentos expepcionales. De rebote, el conjunto de la economía nacional se ha visto perjudicada, con previsiones de recesión cuando hace unos meses los pronósticos presagiaban crecimientos próximos al dos%.
¿De qué forma puede la desaparición de una sola compañía aérea low-cost arrastrar una economía de un país? Se hace más simple de comprender cuando se examinan las estadísticas de Islandia, una recóndita isla con tan solo 338.000 habitantes y 5 veces más visitantes, que han catapultado el campo turístico hasta representar el 40% de los ingresos en exportaciones y alrededor del nueve% del PIB. Esta contribución, que además de esto ha crecido a un ritmo mareante en menos de diez años –el peso del turismo sobre el Producto Interior Bruto era del tres,5% en 2009–, explica que un bache en este campo haga tambalear la economía en su globalidad.

Impacto

El Banco Central prevé que el Producto Interior Bruto se contraiga un 0,4% este año en frente de una estimación anterior de incremento del uno con ocho%

En el mes de mayo, el Banco Central de Islandia decidió reducir su tasa de interés primordial en medio punto (hasta el cuatro%) y asimismo anunció una modificación a la baja en las previsiones de evolución del PIB: prevé que la economía se contraiga un 0,4% este año, en frente de una estimación anterior de desarrollo del uno con ocho%. Además de esto, examinó su pronóstico de desempleo para el conjunto del año al tres,9%, frente al tres,1% inicial.
El aeropuerto internacional de Keflavik ha visto de qué forma el número de pasajeros se ha desplomado en más de un 22% entre enero y julio en comparación con exactamente el mismo periodo del año pasado. Se trata de la primera reducción del turismo desde el 2010, cuando la furia del volcán Eyjafjalla paralizó el espacio aéreo de Islandia a lo largo de una semana entera y provocó el caos en el de otros países de Europa. En lugar de afectar aún más a la tocada economía islandesa, la erupción del volcán contribuyó a situar a Islandia en el mapa y el turismo se transformó en el bote salvavidas de una economía hundida tras el colapso financiero del 2008. El número de visitantes se multiplicó por 5 en menos de una década, de 460.000 turistas anuales en el 2010 a dos,3 millones en el 2018.

Uno de los Airbus A321 de Wow Air aterrizando en la pista 07L del aeropuerto de Barna-El Prat
(Eugeni Reguill)

Ahora, esta tendencia alcista se ha visto truncada de forma áspera. Ya en los primeros meses del año se comenzaron a registrar descensos en el número de viajantes, si bien fue en el mes de abril cuando el trastazo se hizo patente, tras la quiebra de Wow Air el 28 de marzo al no conseguir un pacto con los inversores para inyectar capital nuevo en la compañía aérea, y a las puertas del comienzo del corto verano islandés. Los pasajeros se redujeron en un 27% en comparación con abril del 2018, a lo que prosiguieron caídas del 30% en el mes de mayo, prácticamente el 28% en el primer mes del verano y el 29% en el mes de julio.

“La quiebra de Wow Air es, sin duda, el primordial factor”, asegura a La Vanguardia el analista del banco islandés Arion Bank, Elvar Ingi Möller, si bien agrega que asimismo han perjudicado los inconvenientes de Icelandair, al tener que suspender los vuelos con los Boeing 737 MAX tras el accidente mortal de Ethiopian Airlines, asimismo en el tercer mes del año. En las últimas semanas los medios islandeses han publicado noticias sobre la posible adquiere de los activos de Wow Air por la parte de una compañía de Norteamérica, como el aparentemente inminente nacimiento de una nueva compañía aérea l ow cost fundada por exdirectivos de Wow, si bien por el momento no existe ninguna confirmación.

Vista desde la ladera de un volcán que mira hacia la parte suroeste de Lakagigar en el sur de Islandia.

Vista desde la ladera de un volcán que mira cara la parte sudoeste de Lakagigar en el sur de Islandia.
(Sasha64f / Getty / iStock)

El número de turistas para el conjunto del año en curso descenderá un 15%, conforme la mayor parte de pronósticos, hasta los dos millones. “Es una fuerte caída, mas hay que tomar en consideración que el desarrollo desde el 2011 ha sido extremo”, apunta el analista del banco Landsbankinn Daniél Svavarsson, que recuerda que en el 2016 se llegó a registrar un aumento interanual del 40%. “Islandia agradecería un desarrollo del turismo a niveles más bajos y es lo que aguardamos –afirma–. Esto va a ayudar a la industria a ponerse al día con inversiones y allanar el camino para la consolidación”.

Y en eso coincide la industria turística. “Siempre hemos sabido que los crecimientos anuales de los últimos diez años no eran sustentables en el tiempo. Sabíamos que vendría una temporada de descensos y después, la consolidación”, explica el directivo de la Asociación de la Industria Turística de Islandia, Jóhannes Skúlason. Acepta que la quiebra de Wow Air ha acelerado la caída y el campo prevé un año y medio de tendencia bajista en el número de turistas, mas estima que a mediados del 2021 va a haber alcanzado un nivel conveniente para asegurar un desarrollo sustentable en un largo plazo, de entre el tres% y el cinco% anual.

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