La industria de la moda está suprimiendo las barreras raciales a marchas forzadas. Por el hecho de que en solo 3 años el número de modelos negros, sí negros ( y se sienten aun más cómodos con este término o bien con lo de “rasgos africanos” que con el aforismo de “personas de color’) se ha duplicado… y va camino de tresdoblarse. Solo hay que fijarse en lo que pasa en las pasarelas, mas asimismo en las campañas publicitarias, en las gacetas… para hacerse una idea de que al fin se ha producido este cambio largamente aguardado. Y que las pieles oscuras y los pelos rizados naturales tienen su espacio y su razón de ser. Tal y como clama Antoinette Torres, creadora y directiva de la comunidad virtual Afroféminas, “no deseamos ser mujeres blancas, no estamos incómodas con nuestros rasgos, no nos falta nada”.

Casi el triple

En solo 3 años se ha duplicado y prácticamente tresdoblado la presencia de modelos no blancos Mas, aparte de la patentiza, al fin hay asimismo estadísticas que confirman esta revolución racial. Las firma The Fashion Spot, que empezó a rastrear la diversidad racial en los desfiles en el 2015, asegura que hay motivos para ser optimista en esta lucha por la igualdad racial. Estudiadas las pasarelas de otoño del 2019, las cantidades charlan por sí mismas. Tras 221 espectáculos y siete.300 apariciones de modelos, el 38,8% (2 de cada 5) de los modelos que desfilaron en la ciudad de Nueva York, Londres, Milán y París no eran blancos. Este incremento substancial (sobre todo de modelos de rasgos africanos si bien asimismo se ha aumentado el número de modelos asiáticos) responde a una lucha que viene de lejos, dirigida entre otras muchas por Naomi Campbell, quien, eso sí, prosigue quejándose hoy de que sus ocasiones no son exactamente las mismas por culpa de sus rasgos. Mas el giro tomó forma sobre todo desde el 2014. Fue entonces cuando Ashley Chew, una modelo igualmente orgullosa del color de su piel que Campbell y también igualmente harta de la discriminación que vivía con respecto a las modelos de tez clara, levantó su queja organizando el movimiento #BlackModelsMatter (las modelos negras importan) para lamentarse de que las modelos negras solo tenían una representación del 10% en la pasarela de la ciudad de Nueva York.

Ambiguo. Jamal, de Francina Models, se declara fan número uno de Rihanna por su lucha por la inclusión (Francina Models)

Su lucha empezó a viralizarse entre sus iguales para llegar a su instante culminante en el 2016. Ese fue el año en que aplaudió que Kanye West y Zac Posen contratasen solamente a mujeres con rasgos africanos para sus desfiles, al paso que criticó cruelmente que en Vetements o bien Balenciaga solo se diese ocasión a las modelos blancas. Entonces Chew y quienes pensaban como (no necesariamente modelos de piel obscura) tomaron las calles armadas con camisetas y bolsos con ese hashtag que aún el día de hoy está a máximo rendimiento, #blackmodelsmatter, pidiendo que la moda hiciese un giro real cara la inclusión.

Desigualdad

N. York es la pasarela más diversa, y Milán y Londres son las más empantanadas Y el milagro semeja que se ha producido. Si bien no en todas y cada una partes por igual. N. York es, sin duda, la más racialmente diversa de las 4 primordiales semanas de la moda (con un 45,8% de modelos negros en pasarela) y Londres y sobre todo Milán prosiguen quedando atrasadas con apenas un 32%. Una de las primordiales estrellas en este cambio que de puertas afuera semeja que va de verdad es Shanelle Nyasiase, que repite como un mantra “soy modelo, soy negra y la gente debe aceptarme”. Lo raro es que esta aceptación haya llegado tan tarde y con ella la aparición en escena de una larga lista de modelos tan cotizadas por la obscuridad de piel. Es el caso de Anok Yai, de progenitores sudaneses, natural de Egipto y también establecida en U.S.A., donde llegó como asilada cuando tenía un par de años. Hizo historia hace un año al transformarse en la primera modelo negra que abría un desfile de Prada, una de las firmas más señaladas por su falta de diversidad, una vez que Naomi Campbell lo hiciese en 1997. Semeja increíble mas es cierto. Igual que desde ese momento solo 3 modelos negras repitieron en esa pasarela, Jourdan Dunn en el 2008, Malaika Firth en el 2013 y Cindy Bruna en el 2014. Yai, que tiene 21 años, ha trabajado para Estée Lauder, Riccardo Tisci con Nike y ha sido portada de I-D, es de las que más desfilan. Mas, no está sola en su lucha por derruir las barreras étnicas por el hecho de que junto a ella asimismo triunfan la haitiana Aube Jolicoeur, la nigeriana Eniola Abioro (llegada a Australia como asilada ha trabajado con Prada, Versace y Altuzarra. Adut Akech y para Zara), las sudanesas Nyakim Gatwech y Nykhor Paul y Naomi Chin Wing, de Trinidad y Tobago, que ha desfilado en exclusiva para Saint Laurent.

Luchadora. Ashley Chew creó el movimiento BlackModelsMatter hace cinco años Luchadora. Ashley Chew creó el movimiento BlackModelsMatter hace 5 años (Melodie Jeng / Getty)

Y, claro, asimismo María Borges. Nacida el 28 de octubre de 1992 en la ciudad de Luanda, Angola, su caso es singular no solo por haber sido la primera en desfilar para Victoria’s Secret con su melena afro natural, sino más bien por el hecho de que fue criada por sus hermanos mayores en un país inmerso en la larga Guerra Civil hasta el 2002. Ha sido musa de L’Oréal París y asimismo la única angolana que ha participado en la Semana de la Alta Costura de la ciudad de París y en todas y cada una de las Semanas de la Moda oficiales del circuito internacional desde su fichaje para Elite Model, mas prosigue leal a su leimotiv. “ No olvides jamás de dónde vienes”.

Quejas

Naomi Campbell y Ashley Chew piensan que, de puertas adentro, los cambios son mínimos El avance es impresionante mas no suficiente. Aparte de Naomi Campbell que hace poco hizo unas declaraciones que parecían cuestionar todo este avance advirtiendo de que “todo prosigue igual”, asimismo Ashley Chew ha vuelto a clamar por más seriedad en los pretendidos avances por la inclusión. En su cuenta de Instagram se quejaba hace solo unos días que “de puertas adentro nada ha cambiado”. Denunciaba que, ya antes de uno de los desfiles en la ciudad de Nueva York, estuvo más de veinte minutos aguardando a que la peinasen y maquillaran. Y, como , todas las demás modelos negras incluidas en el casting. “Así son las historias de terror de modelos que aguantamos el racismo manifiesto entre bastidores. Mas acá estamos en 2019. Y¿qué ha alterado? Nada. ¡Diablos! ¿Cuántas veces más los modelos negros precisan decirle a la industria de la moda y la belleza que urge hacer algo para eludir experiencias embarazosas?”, escribe indignada. Aconseja a los estilistas que aprendan sobre los tonos de piel (y los productos que mejor casan con cada uno de ellos) obscura y asimismo de qué manera tratar los pelos afro. Mas aun va más allí y demanda que se apliquen asimismo tras el escenario. “Deberían contratar a un conjunto diverso de personas para cada trabajo implicado en el espectáculo, usando técnicos de iluminación y fotógrafos que comprendan todos y cada uno de los tonos de piel”, lamenta. Jamal, un modelo con renombre internacional, pelo afro, tez obscura y rasgos ambiguos que vive en Barna y fichado por Francina Models, piensa que, merced al trabajo que Chew, Campbell y asimismo Rihanna han hecho por la igualdad, hoy en el terreno masculino “la desigualdad es mínima y comparto esa sensación con muchos hermanos desfilando de todo el mundo”, si bien eso no quita que “está claro no todos y cada uno de los países avanzan igual”. Volviendo a Rihanna se declara “fan número uno por todo cuanto hace por la igualdad física con su línea Fenty Beauty en que incluye modelos de todo género y tallas ”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *