Estamos frente a una victoria pírrica del líder socialista, pues nombrar 3 o bien 4 vicepresidentes resulta indiferente en tanto que proseguirá siendo el gobierno Sánchez-Iglesias

No comprendo realmente bien la estrategia de Sánchez enfadando a sus asociados de gobierno. Me semeja tan esperpéntica como contraproducente. Las alianzas jamás son simples, pues hay que unir etnias políticas diferentes y ambiciones personales contrapuestas. Lo que es ininteligible es despreciar a tu asociado ya antes de formar el gobierno. Es inusual. Estamos frente a una victoria pírrica del líder socialista, pues nombrar 3 o bien 4 vicepresidentes resulta indiferente en tanto que proseguirá siendo el gobierno Sánchez-Iglesias. Lo digo sin pretensión maliciosa de quitar relevancia al inquilino de la Moncloa, sino más bien comprobando una realidad política que es imposible obviar.Calvo, Calviño y Ribera dependen de Sánchez, 2 son componentes de su partido y la otra es una independiente socialista hasta las cachas, al paso que Iglesias es el líder indiscutido de Unidas Podemos. ¿Dónde se encuentra la victoria de Sánchez creando una vicepresidencia por sorpresa en un absurdo intento de diluir a Iglesias? Es una actuación muy torpe. El líder de Podemos tiene un divido estanco que va a poder administrar rodeado de su equipo de confianza e inclusive con Universidades que es un ministerio fundamental para la izquierda, si bien tenga las competencias transferidas. Pablo tiene, sobre todo, proyección nacional y también internacional. Es algo inestimable políticamente, pues le deja desarrollar una agenda muy potente.El sembrar la discordia con tu asociado por algo tan flaco es, por lo menos, un disparate como una deslealtad que deja vaticinar una cohabitación honestamente difícil. Nada sabían en Podemos de esta cuarta vicepresidencia, mas la situación es tan sorprendente que Ione Belarra explicó las propuestas de nombramientos que iban a efectuar y los negociadores del Partido Socialista Obrero Español no le contaron nada de las propias. De nuevo es preciso rememorar que es un gobierno que solo tiene 155 miembros del Congreso de los Diputados y que deberá negociar mucho para conseguir cualquier avance. Al lado de los fervorosos aplausos que recibe de la izquierda mediática no debería olvidar qué débiles y cambiantes pueden ser esta clase de halagos pues lo ha sufrido en su carne. Los pelotas de el día de hoy son los inexorables oponentes del mañana.Otro aspecto negativo para Sánchez es que consagra la falta de confianza de sus asociados que se percatan de que no es fiable, en tanto que puede decir una cosa y hacer la contraria. Es verdad que es algo congruente con los 140 años de la historia real del Partido Socialista Obrero Español y no del fatuo relato que ofreció Adriana Lastra en la tribuna del Congreso. Como todo partido con una trayectoria tan larga como esencial ha hecho cosas buenas, malas y regulares. Es lógico. Y entre ellas ha estado mentir cuando le ha resultado políticamente recomendable. El contrincante del Partido Socialista Obrero Español es el Partido Popular al paso que el oponente ha sido, es y proseguirá siendo Podemos.No es simple pasar del veto a Iglesias al amor prácticamente pasional que mostraron en el discute de investidura. Era tan grande la farsa que provocaba vergüenza extraña. Hace unos años estaba con Pujol en un restaurant aguardando a que va a llegar Rajoy cuando despidió a un ex- consejero que era su delegando diciéndole sencillamente “ya te puedes ir”. Al ver mi cara de sorpresa y con la relación que teníamos, no puedo negar que de aprecio por mi parte pese a discrepancias políticas profundas a lo largo de muchos años, me respondió con el aprecio que asimismo me debía no estaba en política para hacer amigos y que ni tan siquiera lo eran sus consejeros. Me afirmó muy gráficamente que no se iba a comer o bien cenar con ellos y sus parejas tal y como si fuesen amigos. Fue una interesante lección que jamás olvidaré y que me hizo comprender realmente bien la visión de los políticos que llegan a la cima como la soledad en la que se deben instalar.Pedro y Pablo jamás van a ser amigos, mas no pasa nada y deben cooperar juntos. Es el término cohabitación. Por este motivo, el primero deberá aceptar que no va a poder recortar las alas de su asociado o bien diluirlo creando vicepresidencias en una estrategia, siento decirlo, tan estéril como infantil. No sé quién le puede haber aconsejado tamaño disparate. Lo único que ha logrado es enfadarlos y sembrar la sombra de la duda, si bien debería tomar nota que han optado por un prudente silencio. Sánchez debería hacer de la necesidad virtud, pues de ello depende su supervivencia. De lo contrario este gobierno va a ser un embrollo enorme.Director de La Razón y titular de Historia del Derecho y de las Instituciones (URJC)

Fuente: larazon.es

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