Las financieras han tenido 3 meses para amoldar sus contratos a la nueva regla de crédito hipotecario, como sus sistemas informáticos. Sin embargo, tanto la banca, como los notarios aceptan que el arranque no será simple. La nueva ley hipotecaria entra en acción el próximo 16 de junio, que como es domingo va a ser eficaz el lunes próximo.
Para colmo, estos días ha habido una polémica entre los notarios que defienden el empleo de su plataforma propia, Ancert, a fin de que los bancos les hagan llegar los contratos, y las asesorías y gestorías privadas y de los bancos, que apoyan el empleo de plataformas de otras empresas, como Indra o bien conjunto BC.

Nuevo panorama

Los bancos han tenido 3 meses para amoldar sus sistemas informáticos a la regla

En todo caso, Santos González, presidente de la Asociación Hipotecaria De España (AHE), explica que “no podemos aceptar el peligro de que no se firmen hipotecas y producir inseguridad jurídica en un mercado tan importante”. De ahí, agrega que “todas las partes hacen un enorme sacrificio a fin de que las operaciones se efectúen con total normalidad desde el primer día”. En múltiples apreciarías aceptan que la banca se ha apurado a adelantar firmas frente a las incertidumbres que se aproximan.
Desde Banco Santander apuntan que el beneficio de emplear la red notarial es “la trazabilidad de los datos y los plazos, como la velocidad de conexión”. Al contrario, como desventaja manifiestan que “el ámbito deberá habituarse a los nuevos procedimientos”. Desde el banco que encabeza Ana Botín no se descarta que la entrada en vigor de la nueva ley retrase algo la firma de hipotecas “hasta que las partes implicadas se habitúen a los nuevos trámites y formas de proceder”.

Imagen de la firma de una hipoteca
(PhotoAlto/Eric Audras / Getty)

Bankia ha optado por emplear la plataforma del conjunto BC, que en un futuro va a poder conectarse con la de Ancert. Sin embargo, fuentes del banco que encabeza José Ignacio Goirigolzarri admiten que se abre “un periodo transitorio” con el arranque de la nueva ley. El conjunto Kutxa o el Banco
Sabadell operan con diferentes proveedores; al paso que en Ibercaja se prosigue trabajando para acceder de manera directa a la red notarial.

Para Manuel L. Pandiñas, expresidente del Consejo General del Notariado, “la polémica se ha montado por el hecho de que la presente dirección del Consejo de Notarios estima que la banca debe remitir a los notarios toda la información a través de su aplicación notarial”. A su juicio, “inicialmente , en la primera redacción era así: había monopolio. Después, en el texto terminante de laley, cada entidad puede decidir la plataforma que empleará para mandar la información a uno de los dos.800 notarios que existen en España”.

Cambios

La ley inclina la balanza en favor del hipotecado

Conforme Santiago Bellver, presidente de la Asociación De España de Sociedades de Externalización de Procesos y Servicios para Entidades Financieras (Aeproser), “algunos bancos, las cajas rurales, las cooperativas de crédito y otros prestamistas de menor dimensión han optado por otras plataformas alternativas”. Al paso que desde el Consejo General del Notariado aseguran que los bancos grandes se han sumado a su iniciativa.
Desde Bankinter apuntan que “el banco está dispuesto para la entrada de la nueva normativa”. Y recuerdan que “asumen los gastos, salvo la tasación, desde el momento en que se anunciaron las modificaciones”. Algo afín hace CaixaBank, entidad que aceptó el pago de los gastos asociados a la hipoteca desde unos días antes que se conociesen los cambios.

La ley inclina la balanza en favor del hipotecado y, por poner un ejemplo, fuerza a los bancos a abonar todos y cada uno de los gastos de administración, salvo la tasación. El resto de los gastos, léase gestoría, impuesto de actos jurídicos documentados, apreciaría y gastos del registro, va a ser abonado por los bancos. Otra de las novedades esenciales es que la nueva regla afirma adiós a las cláusulas suelo, con la meta de que los clientes del servicio se puedan favorecer de las caídas del euríbor. La nueva ley asimismo resguarda más a los hipotecados en el caso de embargo.

Tres años de retraso

Tras prácticamente 3 años de retrasos, la nueva ley de contratos de crédito inmobiliario se aprobó el 22 de febrero. Después, se publicó en el BOE el 16 de marzo. Con una enmienda del Partido Popular se postergó 3 meses su entrada. Por último, el Consejo de Ministros concluyó la transposición de la directiva el 26 de abril, con el desarrollo normativo mediante un real decreto y una orden ministerial.

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