De la competencia entre los 2 asociados de la alianza de gobierno no se ha salvado este ocho-M ni tan siquiera la mujer y la causa de la igualdad real entre hombres y mujeres.. El feminismo ha quedado polucionado por la riña infiel entre los 2 partidos que mantienen al Gobierno, y la frivolidad y la radicalidad se han impuesto sobre ese feminismo que se hunde en las raíces del socialismo tradicional y que está considerablemente más próximo del los pies en el suelo de la calle que el de la nueva política que representa la ministra de Igualdad, Irene Montero.La encuesta de NC Report con ocasión del Día Internacional de la Mujer confirma que la mayor parte de las mujeres identifica el feminismo de Montero y de Podemos con una batalla entre sexos, en la que no se siente representada ni la mayor parte de las mujeres ni la mayor parte de los votantes socialistas. Hasta el 61,8 por ciento de las encuestadas estima que el feminismo de Podemos discrimina al varón. La grandiosidad del movimiento feminista radica, exactamente, en la capacidad de integrar en exactamente la misma causa de la lucha por la igualdad real entre mujeres y hombres a los 2 sexos, mas las formas y el fondo de la política que defiende Podemos, y que se ha visualizado en la polémica ley de libertad sexual, no favorecen esa precisa acción conjunta por su radicalidad. Una radicalidad que lo que hace es estimular por el lado extremo a Vox. Los 2 polos que se retroalimentan. El partido de la ciudad de Santiago Abascal vive del alegato de la izquierda en este tema, que precisa para por su parte falsear la realidad sobre la violencia sexista y dar cuerpo a el resto eslóganes que agitan para apresar ese voto, en una buena parte masculino, que se siente incómodo con los «empujones» del feminismo radical y excluyente de Podemos. En verdad, hasta un 59,3 por ciento asegura que Podemos ha radicalizado el alegato feminista.Por otra parte, el 73 por ciento de las mujeres encuestadas se declara contra las políticas con relación a la mujer que propugna Vox, al paso que solo un ocho,5 por ciento las apoya. A Vox le va bien su alegato para nutrir a su parroquia, mas este bajo porcentaje de respaldo entre las mujeres es una señal de alarma para el Partido Popular frente a las presiones que recibe por la derecha en la rotura de los acuerdos que ha impuesto Vox. La radiografía sociológica afirma que en la España de el día de hoy aún hay un 30,4 por ciento de mujeres que piensa que los hombres y las mujeres no tienen exactamente los mismos derechos. La revolución se ha producido y el cambio es indiscutible, como confirma que más de un 66 por ciento sí piensa que existe esa igualdad. Siendo el segmento más joven de la población femenina el más reivindicativo sobre la necesidad de que haya más cambios que aproximen de veras al hombre y a la mujer en derechos y ocasiones. On line con esto, un 66, siete por ciento asegura que las mujeres pueden desempeñar exactamente los mismos trabajos que los hombres, y hasta un 60,9 por ciento niega haberse sentido discriminada por ser mujer. Con respecto al techo de cristal de las mujeres, preocupa al 57 por ciento, frente al 39,2 por ciento que niega que sea un inconveniente.Dentro del discute por la igualdad el inconveniente de la violencia sexista marca la una gran diferencia. El 96,5 por ciento asevera que la violencia sexista es «un grave problema», una cantidad que explica el rechazo al negacionismo del «feminismo de Vox». Y en este apartado no hay distinciones significativas por tramos de edad. Solo un dos,1 por ciento niega que la violencia sexista sea una emergencia y una lacra en nuestra sociedad.Sin embargo, ante el interrogante de si es feminista, se impone un «no» ajustado. El 52,6 por ciento declara que «no» se reconoce bajo esta etiqueta. El 43,4 por ciento responde que «sí». En esta pregunta, como en todas las otras, la diferencia la impone la edad. En el segmento de mayores de 55 años, solo se declara feminista el 25,8 por ciento. Porcentaje que se eleva al 76,6 por ciento entre los 18 y los 34 años. Asimismo hay una división equilibrada con relación a el interrogante de si el activismo, las huelgas y las manifestaciones del ocho de marzo, asisten a mudar las cosas. El 44,8 por ciento afirma que «sí», frente al 43,6 por ciento que responde que «no». Igual que en el apartado precedente, las más jóvenes son las que están más persuadidas de que la movilización ayuda a que sí cambien las cosas.La radiografía demoscópica confirma en líneas generales que hay un movimiento feminista que empuja desde las generaciones más jóvenes, mas que se mueve más en la moderación y en la integración que en la radicalidad. La situación de Vox tiene un apoyo minoritario entre las mujeres. Mas tampoco tiene un respaldo mayoritario el feminismo de la ministra Montero. En el fantasma de izquierdas, puede marchar en la parroquia de la capacitación morada, mas no simpatiza con ese alegato el voto femenino socialista, del que depende electoralmente el partido de Sánchez.

Fuente: larazon.es

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