La llegada irregular de inmigrantes crece un 51% en lo que va de año

Publicado el Por Marina S.


Las menores restricciones contra el coronavirus y la consecuente disminución de miembros de las fuerzas de seguridad en las fronteras, que el año pasado sirvieron de dique de contención para la inmigración irregular, todo ello unido al empeoramiento de la situación económica de los países del norte de África como Marruecos o Argelia, han hecho que este 2021 la llegada de inmigrantes de manera ilegal se dispare. En números, un total de 28.729 personas llegaron de forma irregular a España entre el 1 de enero y el pasado 30 de septiembre, según el último balance publicado por el Ministerio del Interior. Esta cifra supone un aumento de hasta un 51 por ciento más que en el mismo

 periodo del año anterior.

Los datos en bruto que ofrece Interior muestran una tendencia clara al aumento de llegadas ilegales a las costas españolas mes a mes. Si en enero de este año llegaron algo más de 3.000 personas, en septiembre la cifra se incrementó hasta 8.451.

Desgranando los datos oficiales, destaca el hecho de que 27.136 personas, es decir, casi el 95 por ciento de las llegadas, lo han hecho por vía marítima. Esta cifra supone un 65 por ciento más que el año pasado, cuando arribaron algo más de 17.500 personas, según los datos oficiales.

Tres son las vías principales que recorren los inmigrantes para alcanzar el territorio español. La más transitada es la denominada ruta atlántica, con llegada a las islas Canarias. Es ahí donde se ha visto un incremento significativo de la recepción de inmigrantes. Si en 2020 por estas mismas fechas arribaron 228 embarcaciones que trasladaban a 6.124 personas, este año la cifra se ha incrementado un 114 por ciento, con 13.118 personas que entraron en España empleando 340 embarcaciones. Solo el mes pasado se contabilizaron más de 4.000 llegadas. Es una tendencia significativa, pues es en estos meses de septiembre, octubre y noviembre cuando aumenta significativamente el flujo migratorio hacia las islas, motivado por una mar más tranquila que durante el resto del año.

En 2020, la intensidad de las llegadas a las islas Canarias se debió a varios factores. El primero, el cerrojazo que impuso Marruecos por el Covid-19, que hizo que disminuyera el tráfico en el Estrecho, desviando los flujos hacia otras zonas menos vigiladas. Y la segunda, el factor agravante que tuvo la pandemia para la economía en los países de origen de los inmigrantes, como Marruecos, Argelia o Senegal, hecho que complicó la situación de muchos jóvenes.

Los datos provisionales del Ministerio del Interior reflejan una tendencia clara que va en aumento mes a mes

El balance del año pasado, aún con las restricciones de movilidad a consecuencia del coronavirus, supuso un 30 por ciento más de llegadas que en 2019. Números que no se manejaban desde la crisis de los cayucos de 2006, cuando en todo el año llegaron más de 36.000 personas.

Meses con más llegadas

La ruta argelina también ha experimentado un incremento significativo de las llegadas a la península y a las islas Baleares. Desde la Delegación de Gobierno balear apuntan que fue el año pasado cuando se incrementó la llegada de personas por vía marítima a las islas. «Hace dos años que no veíamos esta situación. A partir del 2020 hubo un gran incremento y este año se está viendo también», aseguran desde la delegación. «En su gran mayoría son argelinos, aunque hay otras nacionalidades; las llegadas se van a concentrar en estos meses de septiembre, octubre y noviembre, cuando la mar está más tranquila y es más fácil llegar a tierra».

El aumento de las entradas a la península y a las islas hace también que las cifras de muertes y desapariciones se incrementen considerablemente con respecto a ejercicios anteriores. Las personas que se embarcan
en pateras tratando de alcanzar las costas españolas, en la mayoría de los casos en condiciones paupérrimas, sin chalecos salvavidas y compartiendo un mínimo espacio con decenas de personas durante horas e incluso días, se juegan la vida en estas condiciones.

Con números, hasta el 1 de octubre la Organización Internacional para las Migraciones cifra en algo más de 1.050 las personas que han perdido la vida o han desaparecido en su travesía hacia España. Sin embargo, organizaciones humanitarias como Caminando Fronteras, que lleva a cabo un monitoreo de las muertes y desapariciones en el Mediterráneo y el Atlántico, elevan esa cifra a los 2.000 fallecidos durante el primer semestre del año. Un 526 por ciento más que el año pasado, según datos de la ONG.

La ruta canaria está considerada por Naciones Unidas como una de las más peligrosas del mundo. En esta, 785 personas han muerto o no han sido encontradas. En la ruta del Mediterráneo occidental (Estrecho y mar de Alborán) desaparecieron o perdieron la vida 263. El año pasado fueron 474 personas las que fallecieron o desaparecieron y el año anterior lo hicieron un total de 322.

Ceuta y Melilla tras la crisis

También
ha crecido la cifra de llegadas por mar a Ceuta en más de un 142 por ciento. Hasta el 30 de septiembre del año pasado llegaron 286 personas a la ciudad autónoma, frente a las 694 que se han contabilizado en lo que va de 2021. Por el contrario, bajan las llegadas a Melilla un 73 por ciento: las 15 personas que lo hicieron en los nueve primeros meses de 2020 se han reducido a cuatro este año.

En lo que respecta a cifras de llegadas por vía terrestre, Interior recoge la entrada de 1.593 migrantes, aunque apunta que son datos provisionales. El ministerio que dirige Fernando Grande-Marlaska, desde la crisis migratoria en Ceuta de mayo, precipitada por un choque diplomático entre Rabat y Madrid, no ha aportado datos actualizados de las llegadas por el estrecho del Tarajal hasta la ciudad autónoma. Estas cifras, según el ministerio, están «bajo análisis y tratamiento». En junio, Interior cifró en más de 10.000 las entradas a Ceuta. Con todo, hasta el 30 de septiembre se han contabilizado 576 en total, un 346 por ciento más que las 129 del mismo periodo de 2020. Las llegadas a Melilla también caen en lo que respecta a la frontera terrestre: 1.017 personas han cruzado la valla este año, frente a las 1.254 que lo hicieron el anterior en este mismo periodo.

Los datos por nacionalidad de este año aún no han sido acotados, ya que en un primer momento la inmensa mayoría de los que llegan no dicen de qué país son para dificultar cualquier trámite de devolución, lo que conlleva la elaboración de entrevistas personales con ellos. Según datos de Acnur, durante el pasado año las nacionalidades más comunes en estas llegadas fueron la argelina (39 por ciento de los casos) , marroquí (20 por ciento) y maliense (13 por ciento).


Fuente: ABC.es .

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