«La ley trans española socava la autoridad de los padres»


Feminista y progresista hacia los derechos de la mujer. Así se define la periodista del ‘Wall Street Journal’ Abigail Shrier antes de que le pasen por el rodillo los defensores de la corriente ‘queer’ (que no diferencia sexos, por lo biológico y genital). La «locura transgénero» arrasa con los jóvenes en EE.UU. y hay un país en serio riesgo de verse atropellado, dice a
ABC desde Los Ángeles, por los mismos conceptos: España.

«El libro que tienes en las manos ha resistido a varios intentos de censura». No es muy frecuente comenzar el prólogo de una obra con lo que tiene de políticamente incorrecta, pero desde grandes almacenes hasta mastodontes del comercio ‘on line’ han boicoteado la obra de

 Shrier, donde indigestan la lectura los casos reales de reasignación del sexo por los que han pasado muchos niños en su país. Shrier (Washington, 1978) ha hablado con los «angustiados padres», educadores y jóvenes y llega a una conclusión que sorprenderá: «En muchos casos, las chicas que se presentan como transgénero
descubren una identidad nueva y atractiva, ven cómo aumenta su estatus social. Pero una vez han dado los primeros pasos de la transición (incluye cambio de nombre e intervenciones quirúrgicas radicales) no es fácil dar marcha atrás». El libro ‘Un daño irreversible’ (Editorial Deusto) se vende desde el 15 de septiembre en nuestro país.

Su libro ha sido escogido en EE.UU. como uno de los fenómenos editoriales del año por ‘The Times’ y ‘The Economist. Sin embargo se ha enfrentado a una dura oposición de varios sectores. ¿Cuál es la razón?

La principal razón por la que los activistas han trabajado tan duro para censurarlo es porque el argumento central es muy convincente. No quieren que nadie sepa que la identificación trans puede ser un contagio social entre las adolescentes, que hay alguien cuya transición debería ser cuestionada. Las activistas están dispuestos a sacrificar la mente y el cuerpo de las adolescentes para asegurarse de que sus demandas nunca sean cuestionadas.

Le dedican palabras gruesas. Que promueve delitos de odio y es retrógrada, que es ultraderechista…

Eso es una tontería. Cualquiera que diga eso no ha leído el libro. No hay nada político en él: es una investigación periodística sencilla. Estar o no de acuerdo con el contenido depende del lector.

En España el feminismo clásico critica, con ideas similares a las de su libro, que las mujeres sean «borradas» en normas como la ‘leyTrans’ que impulsa el Ministerio de Igualdad. ¿Cree que el feminismo ‘queer’ anula a mujeres y niñas?

Sí, obviamente lo hace. «Las mujeres trans son mujeres» no solo es falso, es una afirmación de que la categoría mujeres incluye a todos: mujeres y no mujeres (hombres). Si todo el mundo es mujer, nadie es únicamente mujer, así que sí, ese tipo de argumento anula a la mujer como una categoría de ser humano digno de protección especial.

Portada del libro

¿Usted considera que una niña decide ser trans o dice que quiere ser trans movida por una moda pasajera?

Dudo en llamarlo ‘moda’ porque la moda es divertida e inofensiva y la identificación trans entre esta población tiene consecuencias peligrosas. Creo que, a medida que más padres aprendan a cuestionar el anuncio de sus hijos de 12 años y expresen su escepticismo de que una niña sea repentina e irrevocablemente transexual, esta tendencia terminará y las adolescentes con problemas pasarán a otro modo de autolesión.

¿Qué le diría al político y al padre español ante la inminente ‘ley Trans?

Les pediría que consideren qué estragos han causado leyes similares a las familias estadounidenses. Socavan la autoridad de los padres y fomentan la alienación familiar, dejando a los padres indefensos para proteger a sus propios hijos de una forma muy peligrosa de autolesión. Leyes como esta en España también amenazan los derechos de custodia de los padres, siempre que los padres no estén de acuerdo de inmediato con la transición de sus hijas. Nadie a quien le importara el bienestar de las jóvenes las despojaría tan atrozmente de la protección de los únicos adultos en sus vidas que no están comprometidos con ningún lucro o agenda política, sino dedicados a su bienestar.

«Durante cien años las jóvenes y angustiadas sucumbían a ciertas histerias para socializar. La locura transgénero lo es»

Saca a la luz que son las niñas blancas, de clase media-alta e inteligentes las que caen ‘en el boom transgénero’. Antes se decía de los trastornos alimentarios como la anorexia por la insatisfacción ante las expectativas sociales. ¿Considera que son comparables ambos ejemplos?

Sí. Durante más de cien años hemos sabido que las niñas blancas de clase media y media alta han sido susceptibles a lo que solíamos llamar «histerias». Esto no es nuevo. Su angustia es real y, debido a la forma en que las niñas socializan con sus amigos, también contagiosa. Las mujeres jóvenes angustiadas suelen recurrir a la cultura para explicar su dolor. En épocas pasadas, decidieron que el problema era que estaban demasiado gordas. Hoy, miran a la cultura y dicen: «Sé cuál es mi problema: se supone que soy un niño».

¿Qué es para usted ser feminista?

Como mínimo, requiere reconocer que la mujer es una categoría separada de ser y un conjunto único de experiencias en el mundo. ¿Soy feminista? Bueno,
el lenguaje cambia tanto que apenas se sabe qué significan los términos en este momento, así que déjeme decir que los derechos de las mujeres basados en el sexo no son de los activistas, para que los regalen. Las mujeres tienen derecho a ciertas protecciones basadas en su singularidad biológica, que incluye vulnerabilidades respecto de los hombres. Entonces, sí, soy feminista, pero no en la forma en que los progresistas usan el término hoy, con la voluntad de apuñalar por la espalda a las mujeres para promover una agenda trans.

¿Se usa el debate trans para tapar otros asuntos?

El objetivo es el caos. El objetivo es hacer que las mujeres y las niñas tengan miedo para que no defiendan nunca sus derechos ni sus espacios de protección. El objetivo es enseñar a las jóvenes que nunca podrán oponerse a que un hombre biológico las atemorice en un vestuario. El objetivo es animar a las mujeres a autodestruirse, destrozando sus cuerpos y comprometiendo su fertilidad, animándolas a alistarse en causas políticas radicales. El objetivo es poner de rodillas a la civilización occidental
atacando a sus mujeres.

¿Cuánto dinero mueven los lobbies trans en el mundo?

Nunca he investigado su financiación.

¿En qué casos sería recomendable la autodeterminación de género?

Porque no niegas que hay personas que nacen niños y quieren ser niñas, porque se sienten niñas. Entonces, ¿cuál es el problema de fondo? La autodeterminación de género se convierte en un problema cuando se consagra en la ley. Cuando los derechos de las mujeres están en manos de cualquier persona que de repente declare que es una mujer, es una situación muy peligrosa e injusta para las mujeres.

Tampoco niega la disforia de género y señala que sintió la necesidad de hablar de ello por los casos que conoce. ¿Qué le llevó a escribir sobre ello?

Escribí sobre el tema porque una lectora me escribió, me dijo que su hija se había visto repentinamente envuelta en esta moda y me rogó que escribiera sobre ello. Pero en realidad, escribí sobre ello porque cuanto más investigaba estos casos, más me daba cuenta de que era un fenómeno real del que nadie quería hablar. Ese es mi trabajo como periodista: investigar fenómenos de los que nadie quiere hablar. Me enteré de que las niñas estaban siendo gravemente perjudicadas, traicionadas por un sistema médico que no ofrecía garantías ni una supervisión adecuada, y que los profesores, los terapeutas y las personas influyentes en internet, que fingían preocuparse por su bienestar pero que con demasiada frecuencia tenían segundas intenciones y lealtades, las empujaban hacia la transición. Mi libro debería haber sido el menos controvertido del año. Todo lo que hace es alertar a la gente sobre un fenómeno que afecta a la salud de las mujeres y explicar los riesgos. Si eso es polémico, demuestra hasta qué punto hemos dado la espalda a las mujeres y las niñas.

Teniendo en cuenta todo lo que ha descrito, ¿cree que el proceso en Estados Unidos es imparable? ¿Y en España, donde parece que estamos en el sprint final?

Las acciones de los médicos serán frenadas en Estados Unidos cuando lleguen las demandas -y están llegando-. Los médicos han actuado de forma imprudente y han abandonado por completo todo atisbo de juramento hipocrático, y al final se les obligará a enmendar sus actos. Pero los profesores de las escuelas de Estados Unidos siguen imponiendo esta ideología radical de confusión de género a los niños. Los ‘influencers’ de internet siguen predicando esta ideología a los niños pequeños. No sé hasta dónde llegará esto antes de que los padres se levanten definitivamente y digan a los activistas: «Basta. Este es mi hijo. Yo sé lo que es mejor. Déjalo».


Fuente: ABC.es .

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