El día de ayer fue un día intenso. ERC, Partido Socialista Obrero Español y Podemos saben que la investidura solo puede salir adelante si son capaces de lograr un pacto de mínimos. El disparo de salida lo dio Pere Aragonès en el programa de Carlos Alsina de Onda Cero. Críticas a Sánchez por aceptar «el nacionalismo español» y por «destruir la confianza». Pocas horas después, Gabriel Granuja se reunía con Adriana Lastra. Un primer contacto para comprobar las diferencias y una demanda de los republicanos: garantías a fin de que el Estado abandone «la vía represiva». Los republicanos escaparon de declaraciones, solo un comunicado para sostener su «no» a la investidura, dejando claro que aguardan un movimiento, al que Aragonès puso nombre y apellidos: regresar a la Declaración de Pedralbes, «a lo firmado por los dos gobiernos». Ninguna referencia a los 21 puntos que Tuesta propuso ese día, que en ERC valoran como «papel mojado», y sí a la mesa de partidos, diálogo fuera de las instituciones: «El enfrentamiento no se resolverá de un día para otro. Frente al bloqueo nuestra obligación es abrir caminos, por el hecho de que los pactos de calado, precisan tiempo, confianza y no estar ligados a un reglamento». Sánchez prácticamente inmediatamente recogió el guante. Apeló al diálogo en la Constitución, aparcó la restauración del delito de referendo ilegal y lanzó su órdago: Partido Socialista Obrero Español y Podemos son los únicos que garantizan el diálogo. Fuera de ellos, informa a ERC, solo hay en el horizonte nuevas elecciones. No admitió la mesa de partidos, mas el presidente charló de crisis política. Además de esto, de los actos públicos y el cruce de declaraciones, también se generan otros movimientos entre bambalinas. El más esencial, la abstención de los republicanos en el Municipio de Barna, lo que dejará gestionar los presupuestos de la urbe al Gobierno de los Comunes y socialistas. El acercamiento no es trivial por el hecho de que ERC aspira a conseguir el apoyo de los Comunes en los presupuestos de la Generalitat, prorrogados desde 2017, una de las grandes batallas de Pere Aragonès, por el hecho de que sin presupuestos las elecciones se podrían precipitar, si bien con ellos no se ha dicho aún la última palabra. Además, los Comunes aspiran a erigirse en árbitros en la disputa Partido Socialista Obrero Español-ERC y conseguir la abstención de los republicanos, para hacerse servir y lograr ciertos ministerios que irían a parar a manos moradas. Este papel semeja reservado a Jaume Asens, el líder de los Comunes en la capital española. Iglesias ya protagonizó un acercamiento con Junqueras, aun lo visitó en la prisión de Lledoners, como adelantó LA RAZÓN, pese a los negados de Pablo Echenique. Ahora, este paso podría darlo el propio Asens. En verdad, el aspirante morado afirmó, en una entrevista en Naciodigital.cat, que «los voy a ir a ver pronto –a los políticos presos– para explicarles nuestra propuesta. Los fui a ver tras el verano con Ada Colau». Asens tiene una relación fluida con los republicanos, incluido Toni Comín, el día de hoy en la órbita de Puigdemont. Los Comunes no descartan que esta visita se genere, lo que pondría en valor el papel de Jaume Asens, por el hecho de que es impensable que un líder socialista se entreviste con Junqueras en la prisión. En verdad, solo ha acudido a verlo José Montilla, el expresidente catalán, ciertos alcaldes metropolitanos mas no Miquel Iceta, primer secretario del PSC, que últimamente negó esa posibilidad. Líderes republicanos piensan que la iniciativa «es una buena idea», mas el ambiente de Junqueras niega rotundamente que se hayan producido contactos para hacerla eficaz. Otros líderes consultados de las dos formaciones no descartan el encuentro mas estiman que aún «no es el instante procesal». Junqueras prosigue siendo el presidente de ERC y tiene en Pere Aragonès, Gabriel Granuja y Joan Tardà a sus máximos cooperadores. La única resolución que ha tomado ERC es sostener su voto contrario, mas sin rémoras a la resolución de la CUP o bien JxC, ocultando más bien poco que su voto solo va a depender de ERC.

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