En lo que va de año han ardido 57.697,10 hectáreas. Esto es, dos.192,29 menos que la media desde 2009 para este periodo y 3 veces más que el año pasado: 17.894,18 hectáreas hasta mediados de agosto. En verdad, este país pierde de año en año cerca de 100.000 en más de 12.000 siniestros, conforme WWF. La prevención, los medios humanos, los medios terrestres y los aéreos asisten a frenar el avance de las llamas, mas la tecnología puede jugar un papel clave para ganar tiempo frente a un intento. ¿De qué forma? Combinando la Inteligencia Artificial con una serie de datos meteorológicos y ambientales del terreno que son analizados por un superordenador para poder calcular el nivel de peligro de incendio y una vez causado asistir ya antes para intentar eludir que de un intento se pase a un Gran Incendio Forestal (GIF, desde 500 hectáreas). El sistema «Bee2FireDetection», conjuntado con «Watson», la Inteligencia Artificial de IBM, deja «proporcionar un pronóstico muy preciso sobre la probabilidad de que ocurra un incendio antes que suceda. Conocer este índice de peligro deja que se pueda establecer un nivel de alarma conveniente y que los equipos de lucha contra los incendios puedan estar listos para actuar a tiempo», explica Vasco Correia, Chief Business Officer de «BEE2FireDetection». Para esto se examinan los datos de humedad relativa, la dirección del viento, su velocidad o bien la temperatura por aquello de la regla de los «30-30-30», aunque no siempre y en todo momento está tras los incendios. Toda esta información se consigue de estaciones meteorológicas locales y datos de «The Weather Company» de IBM, una de las plataformas de predicción meteorológica más precisas del planeta. Este sistema emplea por su parte espectómetros, cámaras digitales de vídeo vigilancia y termografía para poder examinar temperaturas a distancia. Las imágenes compendiadas se examinan con la tecnología «Watson» usando diferentes algoritmos de «deep learning», que dejan que el sistema pueda advertir cualquier rastro de incendio, como podría ser una columna de humo, un incremento de temperatura o bien un cambio de luz, y dar la alarma prácticamente a tiempo real. Todo ello deja que, una vez haya comenzado el incendio; se pueda advertir hasta a 15 quilómetros de distancia. Además de esto, «puede apreciar de qué manera va a evolucionar sobre el terreno. Al calcular, por poner un ejemplo, la velocidad y la dirección que podrían tomar las llamas». Los 20 minutos clave La IA asistiría a eludir que un intento acabe transformándose en un GIF: «Las probabilidades de éxito son altas, pues los primeros 20 minutos de un incendio son claves en el momento de su extinción». Y este sistema ofrece alarmas en tiempo real. Ahora bien, solo controla a 15 quilómetros de distancia: «A data de el día de hoy, 15 quilómetros es la distancia máxima realista que puede conseguir usando tecnologías ópticas sin comprometer la precisión del sistema. Ciertas cámaras nuevas empiezan a aparecer y afirman lograr distancias más elevadas, mas en nuestras pruebas todavía producen un número significativo de situaciones de »falso positivo». En verdad, cuando esos equipos de mayor alcance tengan el nivel de madurez adecuado en la precisión, los incorporaremos». Con respecto al tiempo de llegada de los medios de extinción, «»Bee2FireDetection» está desarrollado para advertir un incendio prácticamente en tiempo real, en general en sus primeros 3 minutos, emitiendo alarmas a las entidades que combaten el fuego. Nuestra ambición es que el comienzo de las actividades eficaces de lucha contra los incendios se realice en los primeros 20 minutos tras la ignición», agrega Vasco Correia.

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