Desde hace 50 años, la compañía Paquito de Boiro se dedica a la cocción de mejillón. Situada en el dominio público marítimo terrestre, la compañía ha pedido ya la renovación de su concesión. Mas el Ministerio de Transición Ecológica le solicita ahora que retire de la franja pública parte de sus instalaciones, donde tiene situadas sus cámaras frigoríficas. Paquito ha sido una de las primeras empresas en Galicia perjudicadas por el endurecimiento de las condiciones demandadas para poder seguir la actividad en primera línea de la costa. Mas tanto la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) como la Xunta llevan tiempo advirtiendo de que, por lo menos, cien empresas del litoral tienen comprometido su porvenir. El Gobierno central rebaja esta cantidad a, como mucho, 29 compañías.

La inquietud empezó a fines de marzo del año pasado. Conforme explica Roberto Fariña, presidente de la Asociación Gallega de Depuración y Comercialización de Moluscos , «sin comunicarlo al campo, el Ministerio colgó en su página el boceto de una modificación del reglamento de la Ley de Costas». En aquel instante, el departamento que dirige Teresa Ribera justificó que el cambio era preciso tras un informe de la Abogacía del Estado, que había detectado que la regla era «contra legem». O sea, era contraria a la Ley de Costas, que en el 2013 había cambiado el Gobierno del Partido Popular para ampliar el plazo de las concesiones en los terrenos más próximos al mar. Los letrados habían dejado claro, conforme el Ministerio, que como máximo las concesiones podrían perdurar 75 años contados desde la primera petición y no desde la renovación.

Tras percibir más de 1.000 alegaciones, la modificación del reglamento de Costas se dejó aparcada. El Ministerio explica que, puesto que el Gobierno estaba en funciones, «no pudo continuarse con dicha tramitación, que de momento no ha vuelto a retomarse». No obstante, tanto la Consellería do Mar como los empresarios denuncian que en los últimos meses aprecian un endurecimiento en las demandas a las compañías que comienzan a pedir prórrogas (si bien no superen los 75 años). «Se está efectuando una interpretación de la regla de 2013 hiperrestrictiva», denuncian desde la Consellería do Mar. El gabinete que dirige Rosa Quintana asegura que las nuevas demandas «encajan con la filosofía del boceto del reglamento que se quería cambiar».

«Tremendamente preocupados»
«El campo está formidablemente preocupado», señala Roberto Fariña. El presidente de la Asociación Gallega de Depuración y Comercialización de Moluscos asegura que el mejillón es un producto estratégico para la economía gallega que se exporta al mundo entero. «Pero en todos y cada uno de los campos económicos lo peor que puede pasar es la inseguridad y el miedo», agrega. Fariña explica que las nuevas demandas que pide el Ministerio son en la mayoría de los casos imposibles de cumplir y abocarían a las compañías al cierre. «Manejar esta regla desde un despacho de la villa de Madrid en Nuevos Ministerios es un absurdo», demanda, para demandar más diálogo de la ministra con el campo en Galicia.

Hasta el momento, representantes de la Asociación se han reunido con el encargado del Gobierno en la Comunidad, Javier Losada. «Nos afirmó que calma absoluta, que no congelásemos las inversiones, mas en el primer mes del año aparecen las primeras empresas con problemas», señala Fariña.

Desde la CEG critican asimismo la restricción de los tiempos de explotación que en 2013 se habían ampliado. «Deriva en un escaso margen para invertir en la modernización o bien ampliación de las propias instalaciones, de esta forma para el establecimiento de nuevas industrias», censuran. El Ministerio aclara que las compañías que hayan cumplido el plazo máximo y siempre y cuando su actividad no pueda efectuarse fuera de la primera franja del litoral van a poder pedir una nueva concesión. Eso sí, deberán concurrir con otros interesados a ocupar los terrenos públicos. Las que se considere que pueden generar en otro emplazamiento deberán moverse. Es el caso de la pastera Ence. La Abogacía del Estado ha dejado de proteger en los tribunales la ampliación de la concesión hasta el año 2060, que le había concedido el Ejecutivo de Rajoy.

El Ministerio explica que solo 29 de las 394 empresas que podrían acogerse a la prórroga podrían tener inconvenientes. Desde la Consellería do Mar denuncian la inseguridad y la falta de seguridad jurídica que está afectando a las compañías ubicadas en el litoral gallego y del impacto de los posibles cierres en un campo tan esencial para la Comunidad gallega.

Piscifactoría 3 Mares: «Si no podemos proseguir va a ser un drama doble en Cee»
Desde el año 69, en Lires (Cee) marcha la mayor piscifactoría de truchas de Galicia. En ella trabajan sobre cien personas y factura más de 5 millones anuales. 3 Mares es, al lado de la factoría de Ferroatlántica, una compañía electrointensiva asimismo conminada, uno de los primordiales focos de empleo en la región. «Si no podemos proseguir va a ser un drama doble», lamenta la gerente de la piscifactoría, Luz Arregui.

Arregui pidió la ampliación de la concesión el año pasado. Conforme la Ley de Costas cambiada en 2013 estimaba que tenía derecho a una renovación hasta 2031. Mas de pronto se ha encontrado con que le expirará en el mes de abril del año próximo. El Ministerio de Transición Ecológica explica que cuando venza el plazo, va a poder pedir de nuevo la concesión. Mas la gerente de 3 Mares demanda que no sabe «qué criterios le van a exigir» para permitir seguir con la actividad. «La inseguridad es máxima, por el momento tenemos paradas todas y cada una de las inversiones. Las compañías precisamos seguridad jurídica», señala Arregui.

La gerente de 3 Mares comprende que desde el Ministerio y también Transición Ecológica se pretenda trabajar contra los posibles efectos del cambio climático. Mas demanda que solicitarle a empresas como las piscifactorías que se distancien de la costa va a ser más perjudicial para el medioambiente. «Se acrecentarían los consumos energéticos», demanda. «Si deseas criar langostinos en el desierto, técnicamente puedes. Mas absolutamente nadie lo hace pues hay que consumir mucha electricidad para poner allá las instalaciones y no es viable económicamente», ejemplariza la gerente de 3 Mares.

Fuente: ABC.es

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