«Es otro palo a la hostelería». De esta forma de concluyentes se ha mostrado el secretario general de Hostelería de España, Emilio Gallego, cuando ha atendido la llamada de ABC por la subida del 10 al 21% del Impuesto sobre el Valor Añadido a las bebidas azucaradas y edulcoradas que se pretende recoger en los próximos Presupuestos. Una medida que el propio Gallego ha expresado que les ha cogido «por sopresa» pues «no ha habido ningún comentario sobre esta de ella». Esta subida no es nueva, Cataluña ya la impuso en 2017 sin que ningún año llegase a colectar lo previsto por la Generalitat y sí perjudicando al consumo en la zona, conforme denuncian los hosteleros. Incluso de este modo, estos aún no han podido hacer ningún cálculo de cuánto podría afectar este incremento impositivo a nivel nacional.

Fuere como fuese, desde Hostelería de España no comprende esta resolución justamente cuando el campo es uno de los más perjudicados por la crisis. Conforme los cálculos de la patronal, hay en riesgo unos 90.000 negocios y centenares de miles de puestos. Hay que rememorar además de esto que a cierre de septiembre era el campo que más personas tenía en un ERTE, 136.821 empleados, cifra que de manera previsible proseguirá incrementando con las limitaciones a la hostelería que hay por todo el país.

De ahí que, Gallego no comprende que en un instante en el que se precisa reactivar el consumo para salir de la crisis se imponga una medida que «es justamente lo opuesto. Comprendemos la necesidad que el Gobierno puede tener para cuadrar los Presupuestos, mas comprendemos que hay que tomar medidas que no depriman el consumo». Además de esto, hace comparativa con los países de nuestro ambiente donde «están fortaleciendo las estrategias de promuevo del consumo».

Con la subida impositiva, el Gobierno pretende colectar 400 millones de euros entre 2021 y 2022, mas en el boceto mandado a Bruselas pone bastante énfasis en su necesidad para fomentar hábitos más saludables. Un hecho que impropia a Gallego. «Si la meta es la salud, la solución es la educación y concienciación por un consumo responsable. Jamás la fiscalidad. Que no usen la salud de disculpa cuando lo que desean es acrecentar la colecta deprimendo el consumo», ha expresado.

Por su lado, la industria de bebidas prosigue la estela de los hosteleros y asimismo manifiestan su vicisitud por esta subida impositiva. Desde la Federación De España de Industrias de Nutrición y Bebidas (FIAB) estiman que la resolución como «injusta y descriminatoria». «Solo tiene un efecto recaudatorio que además de esto va a impactar más gravemente a las rentas más desfavorecidas, las más perjudicadas por la crisis», agregan.

La Asociación de Bebidas Resfrescantes (Anfabra) tacha la medida como «injusto, discriminatorio y con un claro componente ideológico». Demanda por su parte que el Gobierno con esta resolución no hace sino más bien «darle la puntilla a la hostelería».

Asimismo ha manifestado su vicisitud la Asociación de Empresas del Gran Consumo Aecoc, que «la actual situación precisa de medidas destinadas a estimular el consumo, la utilización y la competitividad empresarial». A juicio de Aecoc, este género de impuestos «acaban repercutiendo de manera negativa sobre toda la cadena agroalimentaria y sobre los propios usuarios y, por ende, tienen un efecto meridianamente negativo en un contexto de retracción de la economía».

Además de esto, explica que para combatir la obesidad este género de impuestos «no son la herramienta más eficaz», y que otros países que lo implantaron previamente debieron retirarlo «por sus efectos desfavorables sobre la economía, la equidad y el planeta rural» y su capacidadlimitada y no concluyente para reducir la obesidad.

Fuente: ABC.es

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *