La Generalitat rechaza la planta de mantenimiento de blindados del Ejército como sustituto de Nissan


La Generalitat no quiere blindados del Ejército en Barcelona. De manera tajante, el gobierno catalán descarta la posibilidad de que en los terrenos que dejará libres Nissan en el polígono de la Zona Franca pueda llegar a instalarse una importante planta de mantenimiento de vehículos blindados del Ejército, a cargo de la UTE Tess Defense formada por cuatro empresas: Santa Bárbara Sistemas, Indra, Sapa Placencia y Escribano Mechanical & Engineering.
Como ha informado ABC, esta posibilidad conformaría una de las patas del plan alternativo para Nissan que se contempla en caso de que la negociación con el fabricante chino de vehículos eléctricos Great Wall Motors (GWM) no concluya de manera positiva.

Desde la Generalitat la respuesta ha sido clara.

Este proyecto no se contempla, explican fuentes del Govern a ABC, una negativa que no solo es un portazo a cualquier posibilidad de una mayor presencia del Ejército en Cataluña -aunque solo se trate de una planta de mantenimiento- sino a la posibilidad de sumar un importante actor industrial y los 300 empleos de alta calificación que implicaría. De hecho, y aunque la propuesta de planta de mantenimiento para el Ejército es firme, en la nota de prensa que se ha lanzado tras reunirse la mesa de reindustrialización que asesora KPMG ni se menciona. Fuentes conocedoras del transcurso del encuentro han explicado a este diario que negativa de Natàlia Mas, directora general de Industria del Govern, ha sido tan clara como la contrariedad de los representantes sindicales.

Dudas en el Gobierno

En paralelo a la negativa de la Generalitat, el posicionamiento del Gobierno tampoco es claro. Así, desde el Ministerio de Defensa se subraya a este diario que el mantenimiento de los vehículos pesados militares del Ejército de Tierra se realizará en la futura base logística de Córdoba, descartando la posibilidad de Barcelona, una posición que choca con la del ministerio de Industria, que es de hecho el que ha propuesto la Zona Franca como posible ubicación. Sobre la posición de Industria, representada hoy por el secretario general de Industria y PYME, Comercio y Turismo, Raül Blanco, existen también versiones contradictorias, ya que fuentes del Govern afirman que el representante del ministerio también daba por descartada la posbilidad que lleguen los blindados a Barcelona, tanto por la falta de consenso entre las administraciones como por cuestiones logísticas y de calendario. Otras fuentes conocedoras del encuentro matizan esta aseveración y apuntan que todas las opciones siguen abiertas, y que al consenso al que se ha llegado es el de priorizar al fabricante chino, y que las demás alternativas se valorarán más adelante.

Fuentes empresariales del sector, por su parte, ponen también en duda la idoneidad de una ubicación, Barcelona, lejos tanto de las plantas de fabricación de los blindados como de sus acuartelamientos.

Tal y como se ha informado, en la mesa de reindustrialización para dar una salida a las actuales instalaciones de Nissan, que la multinacional nipona abandonará el próximo mes, se ha explicado que junto al mantenimiento de los blindados -que ocuparía 150.000 de los 500.000 metros cuadrados que conforman la pastilla de terrenos de Nissan- se recupera el ‘hub’ de la electromovilidad liderado por QEV. También entraría en juego un tercer operador. La cooperativa valenciana de supermercados Consum ya ha mostrado su interés en los terrenos, así como también a socimi Merlin Properties, la gestora de espacios logísticos Goodman Logistics y JLL. Del mismo modo, los
fabricantes belgas Punch, interesados en desarrollar vehículos de hidrógeno, y que fue una de las opciones descartadas, han vuleto a levantar la mano tras las dificultades con GWM. Fuentes conocedoras del proceso señalan que Punch podría volver a entrar en juego. Silence, por su parte, seguiría quedándose con las instalaciones de Montcada.

En cualquier caso, el citado Plan B solo se activaría en caso de que fracase la que es ahora la opción preferente, la de GWM, que ha mostrado su voluntad de llegar a fabricar hasta 300.000 coches eléctricos al año en Barcelona. Como ha explicado este diario, las próximas horas van a ser decisivas. Por un lado, se ha confirmado la contraoferta que se ha hecho al fabricante chino: más ayudas directas, menor precio por el alquiler del suelo y mayor flexibilidad en el compromiso de contratar a los trabajadores de la plantilla de Nissan. Dicha contraoferta se formalizará en una reunión telemática a la que la ministra Reyes Maroto y el consejero catalán Roger Torrent han emplazado para el próximo viernes a la cúpula de la multinacional nipona. Es la última bala. Fuentes conocedoras reconocen que la posibilidad de que los chinos se acaben quedando en Barcelona «se está complicando».


Fuente: ABC.es .

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