Ignacio Allende Fernández, el productor de películas porno conocido como “Torbe” -en libertad temporal desde noviembre de 2016 tras abonar una fianza de 100.000 euros- se encara a una posible condena de 7 años y medio de cárcel por repartir pornografía infantil. Esa es la pena que pide para él la Fiscalía de la capital española, que le acusa de delitos de distribución de pornografía infantil, descubrimiento y revelación de secretos y posesión de pornografía infantil por la difusión “viral” en las redes sociales de un vídeo de contenido sexual en el que aparecía una menor, a la que provocó “un trastorno por agobio postraumático de intensidad media-alta”. Algo que, recuerda el Ministerio Público, afectó “gravemente” a su esfera personal, familiar y social, viéndose obligada a dejar sus estudios “al no poder seguir su proceso formativo”. Para los otros acusados, José Carlos Panadero y Francisco José Mina, el fiscal pide 3 años de cárcel por distribución de pornografía y un año por posesión de pornografía infantil, respectivamente. El escrito de acusación apunta que en el mes de diciembre de 2012 “Torbe” contactó con L. M., una joven rumana quien, tras comunicarle verbalmente que era mayor de edad, concertó grabar 2 vídeos de contenido porno en los que aparecían y otras 2 personas, entre ellas el propio acusado, quien poco después supo que realmente la joven todavía no era mayor edad, con lo que aguardó unos meses a que cumpliese los 18 años y entonces publicó los 2 vídeos en su web “putalocura”. La joven denunció los hechos en una declaración prestada en Rumanía el 21 de noviembre de 2016. En el mes de octubre de 2015, “Torbe” recibió un mensaje de una joven en el que, tras aseverar que era mayor edad, se ofrecía para efectuar vídeos pornos, incluyendo en su mensaje múltiples fotografías de ella desnuda. El acusado encargó a una tercera persona, Marino P. V., que se pusiese en contacto con ella y rodase un vídeo en su domicilio de la capital española. Las escenas fuesen grabadas con un móvil “con el conocimiento y consentimiento” de la mujer, mas una semana después “Torbe” mandó sin su permiso una fotografía a Francisco José Mina en la que aparecía desnuda y “en la que se veía meridianamente el semblante y la fisonomía” de la joven, ahora testigo protegida. El 30 de octubre de 2015 “Torbe” y la chavala se citaron nuevamente para grabar más escenas de sexo reales al lado de otra mujer. Una vez acabada la grabación, el acusado, seguidor del Athletic de Bilbao, le solicitó que se pusiese la camiseta de su club y que mientras que exclamaba “Aúpa Athletic” se subiese la camiseta para enseñar sus pechos una grabación que hizo con su permiso. Un mes después, la joven llamó a Allende para advertirle de que ese vídeo se había hecho viral y que todavía no había cumplido 18 años, “conociendo este acusado desde este instante sin duda alguna que la chavala era menor edad”. Por esta razón “Torbe” mandó desde su cuenta de correo un mensaje a la página web “Forocoches” a fin de que retiraran dicho vídeo, por el hecho de que la joven era menor. Por otro lado, Mina prosiguió insistiendo a Allende a fin de que le enviara los 2 vídeos pese a que tenían perseverancia de que la chavala todavía no había cumplido los 18 años. A pesar de ello “Torbe” solicitó a su empleado José Carlos Panadero que se los enviara a través de wetransfer. El propio Mina guardó en su computador los vídeos y fotografías que mandó la joven con la intención de ser actriz de cine porno. Por último, en el mes de noviembre de 2015 la joven, asistida por su padre, denunció los hechos en una comisaría de Alcobendas (la capital española).

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