La España vacía, vaciada y vacilada


Nos está quedando un país hueco y faltón, tan falto de gentes como de ideas. El tal Sánchez, apoltronado cuando no en su sillón presidencial, instalado en el Falcon de aquí a allá -y va para 3 años en cero coma, para los que no lo veían ni medio claro, ¡qué país!-, engaña a propios y a extraños, y hasta puede que el Sánchez de La Moncloa mienta al Sánchez del PSOE. Es lo que va de la España vacía, pasando por la vaciada, a la España vacilada. Unos se creen que gobiernan, otros fantasean con que hacen oposición; los de allá piensan que dirigen empresas y los de acullá sueñan que surten efecto en la sociedad civil. Y los

 ciudadanos, ver y esperar. Ahora que les digo que puede que en realidad no haya nada ni nadie, que todo sea un embuste más del ‘presimiente’, como si se tratara del número final de un tal Sánchez que a fuerza de retorcer la verdad ha terminado por descreer a todo un país. Empezó con el «Hemos salido más fuertes» y ahora está con el «Cumplimos». Pues serán años porque promesas y compromisos ante la moción que desterró a Rajoy… Juzguen ustedes. No es ya que nos mienta, es que no nos dice una verdad. Hasta al Covid le quiere tomar el pelo llamándole gripe. Y a sus socios de coalición de Gobierno… ¿qué me dicen? Confiados les tiene a todos de que están cambiando el país, que si no fuera por sus magníficas ideas, España sería un auténtico carajal, cuando la verdad es que todos hacen lo que a él le viene en gana. Empezando por que ha logrado incluso que la vicepresidenta de la cosa laboral se crea que ha conseguido sacar adelante solo con sus esfuerzos -desde luego que en eso sí le doy la razón a ella- la reforma de la reforma del PP cambiando un par de conceptos, añadiendo alguna coseja y moviendo comas de sitio.

Y mientras tanto el tal Sánchez mete mano en todo. De lo último que anunció a la ciudadanía: que el Gobierno (él) controlará el precio de los test de antígenos… Nada, no se preocupen entonces. Pues… intervencionismo puro y duro, señores. Primero limita la oferta impidiendo que se venda libremente en comercios y luego dice que va a «controlar» el precio que se ha disparado porque ellos (él) limitan la oferta. Peronismo a la española vamos. Y nadie le dice ni Pamplona. Bueno, sí. Porque a cuenta también del control de los fondos europeos a las comunidades autónomas hay alguien que vuelve a tomar la delantera al resto y le planta cara. Y no solo eso, sino que le lleva ante el Supremo por ese reparto tan equitativo y desinteresado que ha hecho del maná europeo. Hablo de Isabel Díaz Ayuso que le dice alto y claro al ‘CTO monclovita’ (’Chief Trolas Officer’) que verdes las han segado, que si hay pasta para Pachá ¡por qué no para los madrileños! Créanme la única batalla que se pierde es la que se abandona. Yo no me rindo. No se dejen vacilar.


Fuente: ABC.es .

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *