Más de 400.000 automóviles aparecen registrados en Tráfico como bajas temporales de más de cinco años, lo que invita a inferir que realmente esos vehículos ya no existen físicamente, y que los han hecho desaparecer una vez despiezados. Son los conocidos como «coches zombis». Desde el año 2004,cuando se introdujo la obligación de llevar el vehículo al Centro Autorizado de Tratamiento -CAT- tras darlo de baja para su desguace, este género de bajas se ha aumentado sensiblemente, pasando de un cinco% a más del 15% actual. Este dato hace meditar a los responsables de la DGT que muchos de estos vehículos es posible que ya no existan o bien que hayan sido desguazados de forma fraudulenta para vender las piezas.

Ciertos desguaces irregulares usan la figura de la baja temporal del vehículo para eludir cumplir la normativa medioambiental europea de achatarramiento del vehículo demandada a los Centros Autorizados de Tratamiento de Automóviles al final de su vida útil. De ahí que que la DGT ha decidido tomar cartas en el tema, y está mandando una carta informativa a los titulares de automóviles que han pedido una baja temporal, mientras que se trabaja en una reforma normativa con la idea de establecer un límite temporal a dichas bajas.

Susana Gómez, subdirectora anexa de automóviles de la DGT apunta que hay ciudadanos que deciden retirar claramente su vehículo de la circulación y lo entregan, sin saberlo, a un «desguace irregular» con la confianza de que exactamente el mismo va a ser retirado claramente de la circulación cumpliendo la normativa medioambiental y de tráfico. No obstante estos desguaces «irregulares», piden la baja temporal, eludiendo descontaminarlo de conformidad con criterios ambientales y evadiendo la obligación de darlo de baja terminante. Más tarde, dan un nuevo destino al vehículo o bien a sus piezas o bien lo exportan a terceros países.

Para eludir esta práctica, la DGT ha empezado a mandar a los titulares de automóviles que han pedido la baja temporal de su vehículo, una carta al domicilio del titular que consta en el Registro de Automóviles para informarles de la situación administrativa en la que se halla el vehículo, como recordarle que a pesar de la baja temporal prosigue siendo el encargado de la custodia del vehículo. Conforme Gómez, «con esta carta aguardamos poner en alarma a aquellas personas que han podido ser engañadas, pensando que entregaron su vehículo para ser dado de baja con carácter terminante y no obstante, solo le efectuaron una baja temporal».

Esta medida es un paso anterior a la modificación normativa que se quiere efectuar desde la DGT para establecer un límite temporal a dichas bajas y eludir de esta forma el inapropiado empleo que se hace de este trámite administrativo.

Una vieja reivindicación de las compañías de desguaces
Desde la Asociación De España de Desguazadores y Reciclaje del Vehículo (AEDRA) han mostrado su satisfacción dadas estas medidas, asegurando que tras una serie de asambleas con los responsables de tráfico han logrado «que la DGT persiga de forma activa los llamados vehículos zombis». Desde AEDRA recuerdan que la DGT adopta ahora una medida que desde su asociación venían demandando desde hace ya tiempo «para mitigar el inconveniente generado por el abuso en la utilización de bajas temporales de vehículos».

La primera medida adoptada desde el Ministerio del Interior, consiste en mandar al titular del vehículo una comunicación, en el instante en que se anote la baja temporal, informándole sobre su situación legal y de los inconvenientes en los que puede incurrir si su vehículo fuera mal empleado.

La nueva comunicación de la DGT va a poner en guarda a los dueños de los automóviles para eludir que sean objeto de engaño y a los infractores les notificará de sus responsabilidades.

AEDRA considera indispensable proseguir trabajando a fin de que el futuro Reglamento de Automóviles recoja una completa y conveniente regulación de las bajas temporales. De cara a su preparación, AEDRA, al lado de SIGRAUTO y el resto de asociados, ha propuesto medidas que terminen con abusos de esta forma y aseguren que una baja temporal sea verdaderamente temporal. Esto es, que trascurridos uno o bien un par de años de su puesta en marcha se reactive el alta automáticamente, produciendo el pertinente Impuesto de Circulación; que la baja temporal no sobrepase de un periodo concreto; que no implique la exoneración total en el pago del convocado impuesto (únicamente de una parte) a lo largo de su vigencia y que implique una declaración jurada del titular en la que manifieste el sitio donde va a ser depositado el vehículo a lo largo del periodo de baja temporal.

Una práctica que se da en toda Europa
Esta situación no es única en España, sino asimismo se genera en otros países de la UE, motivo por el que, la propia Comisión Europea publicó un Informe en 2018 relativo al desarrollo en estos años de la Directiva de tratamiento de los automóviles al final de su vida útil, en la que apunta la necesidad de que los Estados adoptaran medidas «sobre los procedimientos administrativos de las bajas temporales» y «la mejora del conocimiento de la información del Registro de Vehículos» que evitasen las situaciones en las que el vehículo no acababa su vida útil en un Centro Autorizado de Tratamiento al final de su vida útil.

En el año 2000, el Parlamento Europeo y el Consejo publicaron la Directiva 2000/53/CE por la que se establecía por vez primera la obligatoriedad de que todos y cada uno de los Estados miembros hiciesen un tratamiento medioambiental de los automóviles al final de su vida útil.

En España se ha pasado de las 60.982 bajas temporales que se gestionaron en el año 2004 y que suponían un cinco% con respecto al total de las bajas terminantes, a las 132.459 que se registraron en 2019 y que suponen el 50% de exactamente las mismas.

Fuente: ABC.es

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