El juicio por el polémico caso Bemba ha comenzado este jueves en Sabadell con la declaración de los once acusados de atentar contra la autoridad en un accidente que tuvo lugar en setiembre de 2003 cuando se festejaba la celebración de clausura en este local de la cocapital del Vallès. En la celebración intervino la Brigada de Intervención Veloz de la policía Municipal que se estrenaba en esa actuación.
Esta mañana cincuenta de personas se han concentrado frente al juzgado para respaldar a los once detenidos ese día y que se encaran a penas de entre un año y medio y un par de años de prisión por los delitos de atentado a la autoridad, resistencia a la autoridad, daños y desorden público. En la acusación particular por el caso se hallan 4 agentes de la Policía Local que intervinieron ese día.

El juicio ha empezado abordando las cuestiones anteriores y el interrogatorio de los once acusados, entre los que se halla el ex- central del F.C. Barcelona, Oleguer Presas, que asimismo fue detenido. Exactamente ha sido el primero en declarar y ha asegurado que no pisó el bar musical Bemba esa noche. “Salí a cenar con un amigo y después fuimos a tomar una cerveza al Sorginak y cuando estábamos allá entró la policía”, narró. Al tiempo ha indicado que “no se explica” pues lo detuvieron y que sintió mucha “indefensión y también impotencia”.

El ex- central del F.C. Barcelona, Oleguer Presas, es uno de los once acusados del caso Bemba
(Josep Blanch)

En esta línea se han expresado el resto de los acusados ​​que han señalado que la intervención policial fue desproporcionada: “Actuaron con mucha agresividad”, aseveró Víctor López, que ha reconocido que estuvo en las proximidades del bar Bemba mas que no entrar pues había bastante gente concentrada: “Me fui de allá asustadísimo cuando hubo una estampida y se sentían porrazos y disparos de pelotas de goma”, relató el joven. López afirmó que más tarde la policía lo detuvo cerca de la plaza Sant Jaume de Sabadell cuando iba con Jaume Grau, otro de los imputados ​​que esa noche cumplía 18 años. “Nos hallamos y nos fuimos a casa con 2 amigos más”, comenta Grado que explica que cuando vio que los agentes empezaban a perseguir su amigo siseó a fin de que lo dejasen y fue en ese instante cuando asimismo lo detener a él. Grau señaló que sí estuvo en el bar Bemba aquella noche, mas afirmó que se marchó del local cuando el dueño bajó la persiana y desplazarse al Sorginak: “Era un bar popular en ese instante pues ofrecían 2×1 en bebidas “, recordó.

En lo que se refiere a lo que sucedió dentro del bar Sorginak, múltiples de los acusados han dicho que sintieron “sorpresa” y “estupefacción” cuando vieron entrar decenas y decenas de agentes de la Policía Municipal pertrechados con trajes antidisturbios y porras. “El dueño del local nos afirmó que había la policía fuera y que debíamos salir de uno en uno y en el momento en que nos disponíamos a hacerlo de súbito entraron por la fuerza”, han descrito múltiples de los acusados que han negado haberse se atrincherado. Aseguran que los agentes se pusieron en fila y formaron un corredor por donde debían pasar todos y cada uno de los jóvenes: “te empujaban y te daban golpes, a mí un agente me hizo la zancadilla y terminé en el suelo donde me dieron patadas, porrazos, me insultaron y sacaron a la calle”, aseveró Manuel Quesada.
Con todo, ninguno de los jóvenes ha sabido explicar qué sucedió precisamente al Bemba y por qué razón intervino la policía. A preguntas de la fiscal, los imputados han negado haber visto como conjuntos de personas lanzaban ladrillos, botellas y otros objetos contra los agentes del orden o bien haber escuchado como se les insultaba.
Los acusados han contado una situación de prosecución policial en la que se intervino sobre jóvenes, todos ellos de entre 18 y 22 años, en puntos dispares del centro y distanciados parcialmente del bar en cuestión.

“Ha quedado claro que la noche que se vivió aquel 27 de septiembre en Sabadell no fue apacible, hubo una actuación desmedida y embrollada por la parte de los cuerpos policiales que actuaban bajo indicaciones de los responsables políticos”, ha señalado Montserrat Salvadó, letrada de la defensa.

Medio centenar de personas se han concentrado ante los juzgados de Sabadell para apoyar a los acusados

Cincuenta de personas se han concentrado frente a los juzgados de Sabadell para respaldar a los acusados
(Josep Blanch)

Una de las abogadas de la defensa, Lluïsa Domingo, ha apuntado que centrasen sus razonamientos en la prescripción de los hechos debido a que “a lo largo del proceso se han producido interrupciones más largas de lo que la legislación prevé”. Domingo, que asegura que pedirán la absolución de los acusados, asimismo ha recriminado que las 16 demandas que se presentaron “contra los agentes de la policía local y los responsables de esta operación policial” hayan quedado archivadas. La letrada ha señalado que ciertas de estas personas “sufrieron lesiones, agresiones vejaciones y humillaciones de todo tipo”.
Uno de los detenidos esa noche, Víctor López, ha señalado que la actuación de esa noche fue una “gestión nefasta” del desalojo del bar. Conforme López, esa intervención se enmarcaba en una “estrategia política de Manuel Bustos para acallar a los jóvenes que estaban en la calle” y que, conforme apunta, eran la “oposición” del entonces regidor de Sabadell. “Estamos muy apacibles porqué la ciudadanía sabe de manera perfecta lo que pasó aquel día” ha justificado López quien ha recordado que en aquel instante solo Barna y la villa de Madrid tenían una Brigada de Intervención Veloz.

El Municipio costea los costos de la acusación mas apoya a la defensa

El regidor de Sabadell, Maties Serracant, asimismo se ha presentado ante los juzgados de Sabadell pra expresar su apoyo a los acusados. Se da la coyuntura de que en esta causa el Municipio de Sabadell costea los costos del juicio para los cuatro policias que son parte de la acusación particular como una parte de “los derechos de los trabajadores” del Municipio, al paso que el gobierno a título personal apoya los acusados que esa noche fueron detenidos en el bar Bemba. Serracant ha recordado, que una vez haya sentencia la obligación del consistorio asimismo podría mudar y ha apuntado que “si los acusados no son condenados, vamos a ver quien termina pagando los costos del juicio”. “Nosotros desde el primero de los días hemos estado a la vera de los movimientos sociales al paso que hay otros que han intentado perseguirlos” ha señalado el presente regidor de la Crida per Sabadell quien asimismo ha querido destacar que “una de las primera medidas del nuevo gobierno de la urbe fue disolver la Brigada de Intervención Rápida”. Serracant ha subrayado que las políticas del gobierno municipal que forman Crida per Sabadell, ERC Unitat pel Canvi y Guanyem Sabadell “están a las antípodas de las políticas del gobierno Bustos”

A juicio 14 años después

Los hechos se remontan de noche del 27 de septiembre del año 2003, cuando el popular bar Bemba, situado en la calle de la Concepció, festejaba su celebración de clausura. El local había recibido múltiples protestas por estruendos y estaba frecuentado por jóvenes miembros de movimientos de izquierdas muy críticos con el gobierno del entonces regidor, Manuel Bustos. Ciertos vecinos alertaron a la Policía Local pues un conjunto de personas hacía estruendos en la calle. Entonces, el regidor Manuel Bustos, y los concejales de Seguridad Ciudadana y Espacio Público, Paco Bustos y Josep Ayuso, decidieron mandar a la Brigada de Intervención Rápida, que se había constituido últimamente. Conforme ciertos testigos se lanzaron bolas de goma y balas de sal.

Imagen de archivo del Bar Bemba de Sabadell

Imagen del archivo del Bar Bemba de Sabadell
(Emané Espinosa)

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