Día a día renovamos entre 50 y 100 pelos y, en otoño, esa cantidad puede llegar a 200 o bien aun más al día por las condiciones de iluminación y temperatura. Hasta ahí todo normal, no hay que preocuparse pues es el ciclo vital del pelo, a menos que se note un descenso muy acusado de la densidad pilífero o bien que el proceso se alargue a lo largo de más de 2 o bien 3 meses. Ahí pueden intervenir múltiples factores, como la genética, las hormonas masculinas, el agobio, la dieta, los hábitos tóxicos… Y a ellos hay que sumar otro factor externo: la polución atmosférica. El día de hoy se presentará en el vigésimo octavo Congreso de la Academia Europea de Dermatología y Venereología (EADV) que se festejará hasta el 13 de octubre en la villa de Madrid una investigación sobre de qué forma la exposición a contaminantes atmosféricos comunes está vinculada a la pérdida de pelo. Hasta la data se había sugerido que la polución estropeaba el pelo, ensuciándolo y que se regeneraba peor debido a la repercusión negativa de los radicales libres. El estudio dirigido por Hyuk Chul Kwon, del Future Science Research Center, en República de Corea, concluye que la presencia de partículas en suspensión iguales o bien inferiores a 10 micras (PM10) de diámetro y las de dos,5 (las que emiten los automóviles diésel) reducen los niveles de beta-catenina, la proteína responsable del desarrollo del pelo o bien mejor dicho la que activa las células productoras de pelo que se hallan en reposo, como encontraron años atrás un equipo de estudiosos de la Universidad de Michigan. La investigación se efectuó exponiendo las células del cuero capilar humano conocidas como células de la papila dérmica del folículo humano (no al folículo en sí) a distintas concentraciones de polvo afín a las PM10 y PM2,5. Y tras 24 horas «incubadas» en laboratorio, los estudiosos advirtieron un descenso de los niveles de beta-catenina. Y no solamente eso. Asimismo comprobaron una caída progresiva en los niveles de ciclina D1, ciclina Y también y la quinasa dependiente de ciclina dos, famosa como CDK2, conforme la concentración del contaminante. Su impacto «Si bien el vínculo entre la polución del aire y enfermedades graves está bien estudiado, hay poca o bien ninguna investigación sobre el efecto de la exposición de partículas en la piel y el pelo humanos. Nuestra investigación explica de qué forma los contaminantes del aire afectan a las células de la papila dérmica del folículo humano (no el impacto de los contaminantes al folículo, de lo que sí hay más estudios), y muestra de qué forma los contaminantes del aire más frecuentes conducen a la pérdida de cabello», explica Hyuk Chul. Ahora bien «es preciso efectuar más investigaciones para entender qué veloz afecta esta polución a los individuos expuestos de manera regular a ella», reconoce. «Hay más de 100 causas tras la pérdida de pelo. Con respecto a la caída del cabello androgenética, la calvicie común, intervienen 2 factores principales: la genética y la acción de los andrógenos (las hormonas masculinas), si bien no se sabe exactamente en qué porcentaje», precisa Cristina Serrano, organizadora del Conjunto De España de Tricología de la AEDV. Hoy en día «se ignora qué patrón prosigue la genética, pues no hay un modelo de herencia predominante, sino intervienen muchos genes. Con respecto a los factores andrógenos sí parece que es por la acción de la dihidrotestosterona a nivel de los receptores del folículo piloso, lo que se hereda es una mayor sensibilidad de los receptores a esta dihidrotestosterona. La genética y la acción de los andrógenos forman la mayoría de la etiopatogenia de la enfermedad. Hoy día hay muchos otros factores que sabemos que influyen asimismo en la caída del cabello androgenética, eminentemente el tabaco, la polución, el agobio, la microbiota… todos factores inductores». Asimismo, agrega Serrano, el «estrés oxidativo». Factores, en suma, que hacen que muchos de los folículos pilosos en fase de desarrollo pasen esta fase ya antes de tiempo y comiencen a desplomarse. Por eso cada vez sean más las líneas de investigación para intentar conseguir sostener los niveles de la beta-catenina, encargada de la adhesión celular. No va a ser el único estudio sobre caída del cabello que se presente. Asimismo se va a abordar una investigación efectuada por un conjunto de España que relaciona la microbiota intestinal con el desarrollo de la caída del cabello areata (de origen autoinmune), novedades terapéuticas y la realidad de los trasplantes pilíferos, puesto que no son siempre y en todo momento una solución para todos las clases de caída del cabello.

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