Mini y X-raid son los autores del Mini John Cooper Works Buggy, vehículo con el que el de España Carlos Sainz ha ganado su tercer Dakar, tras recorrer más de siete.500 quilómetros en 12 etapas. Más de 50 ingenieros de X-raid y abundantes asociados han trabajado infatigablemente para ofrecer el refulgente y robusto Mini JCW Buggy de X-raid.

Bajo el capó, el X-raid Mini JCW Buggy de Sainz cuenta con un motor de 6 tubos turbo alimentado de geometría variable. Eso es dos tubos más que un Mini normal, y ayuda a que su propulsor produzca unos monstruosos 350 CV. Aparte del hecho de que el Mini JCW Buggy tiene una enorme potencia, X-raid asimismo ha llevado a cabo una serie de nuevas modificaciones en comparación con el modelo de 2019 para prosperar su bestia de rally raid. Presta atención a la parte delantera más corta del vehículo, lo que hace que el buggy sea más simple de conducir y más veloz.

La construcción de este bólido empieza desde el chasis multitubular. Este elemento está desarrollado por X-Raid siguiendo la normativa T1 Dakar y cumple con las estrictas reglas de seguridad de la FIA. El proceso de diseño de este elemento lleva meses, y una vez la FIA lo examina y aprueba, se encarga la construcción de los chasis precisos a CP Autosport. Este reputado especialista alemán asimismo efectúa, entre otras muchas cosas, la jaula de seguridad de los turismos del DTM o bien el sistema Halo de la Fórmula 1.

Cuando el equipo recibe los bastidores, se mandan a Faster, en Francia, donde se ocupan de unir la carrocería de plástico reforzado con fibra de carbono (CFRP) y Kevlar a la estructura tubular de acero y sus subchasis. El exterior, de auténtico estilo buggy, se ha desarrollado en angosta cooperación con el departamento de diseño de Mini y se ha optimado desde el punto de vista aerodinámico. Sobre esta base se comienzan a montar diferentes elementos de aislamiento y los depósitos de comburente.

El próximo paso es la instalación del motor, basado en el propulsor de producción BMW 50d, mas cambiado para cumplir con las demandas de los rallys off-road. Cada motor destinado al vehículo del Dakar se monta a mano en BMW Steyr. Solo se usan piezas de serie, que se calibran ya antes del montaje para un perfecto equilibrio de pesos. Ya antes de cada Dakar, se instala un nuevo motor en todos y cada unidad Mini John Cooper Works Buggy, que entonces se emplea a lo largo de toda la época merced a su solidez y confiabilidad.

Sobre esta base ya se puede comenzar a trabajar en el montaje de los trenes de rodaje, con dirección, transmisiones, suspensiones y frenos. El Mini John Cooper Works Buggy emplea unos complejos esquemas de suspensión con enormes recorridos (limitados por el reglamento) y robustos brazos, muelles y amortiguadores.

Después viene el montaje de los diferentes radiadores y sistemas hidráulicos; y del cableado y los sistemas eléctricos. Todo el sistema eléctrico y la electrónica de administración han sido desarrollados por X-raid, salvo la administración del motor, que es de BMW. Desde acá ya se puede ir completando el habitáculo, con todos y cada uno de los elementos y la instrumentación precisos para encarar las duras etapasdel Dakar. El proceso de montaje concluye con los asientos, sobre los que el conduzco y el copiloto pasarán horas y horas de dura competición en el Dakar.

Fuente: ABC.es

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