«Por favor, mira lo que tus hijos ven, publican y comentan en internet». Es el suplico de una madre de Evansville (Indiana, EE UU) a todos y cada uno de los progenitores tras dar el último adiós a su hijo. Joann Jackson Remar escribió esta solicitud en su cuenta de Fb horas una vez que su hijo Mason muriera tras procurar hacer el reto de la ahoga («chocking game»). Se trata del mismo reto viral del que ha alertado la Policía Local de Granada tras advertir a múltiples menores de Segundo y Tercero de la ESO grabándose con el móvil mientras que hacían este reto que en este país se ha llamado «juego de la muerte». Se trata del único caso detectado hasta el instante en Granada. En el vídeo que mismos subieron a las redes se ve a los adolescentes en los exteriores del centro apretándose el cuello hasta el momento en que uno de ellos queda inconsciente. Solamente tener conocimiento de este hecho, tras percibir una demanda por redes sociales, la Policía contactó con el directivo del centro y el pasado martes el convocado Cuerpo dio una charla en el instituto para explicar a los pupilos las «graves consecuencias» que puede acarrear esta práctica. Además de esto, han trasladado el vídeo a la Fiscalía de Menores. «Si »quien juega con fuego, puede terminar quemado», quien juega con la muerte, puede acabar matando a alguien. Dejar sin oxígeno un cerebro, puede causar conmociones, daños neuronales irreparables e inclusive la muerte. Esto no es ningún juego ni tiene ninguna gracia», denunciaba la Policía en redes sociales para alertar a la población a este respecto. Y es que de juego no tiene nada. Se ignora la cantidad real de cuántos jóvenes han perdido la vida por este reto que comenzó mucho ya antes que las redes sociales. El inconveniente es que en los últimos meses se ha viralizado llegando a todos y cada uno de los rincones. Mason fue su última víctima. Y no murió hace un año o bien hace unos meses, murió el pasado seis de mayo. «Mason procuró un reto que vio en las redes sociales y que salió horrorosamente mal. Fue el reto de la ahoga…. Desgraciadamente se ha llevado la vida de muchos jóvenes demasiado pronto y se va a llevar a nuestro bello Mason», escribía horas una vez que en el centro de salud le afirmaran que no se podía hacer nada por él. Sus progenitores donaron sus órganos y solicitan un favor: «preste atención a lo que miran tus hijos en redes sociales. Sé que nuestros hijos siempre y en toda circunstancia se quejan de que somos demasiado sobreprotectores, mas está bien, es nuestro trabajo». El accidente ocurrido en Granada en el que no ha habido que lamentar víctimas es buena ocasión para enseñar a los hijos a este respecto y que no les pueda la presión del conjunto. «Hay que abordarlo, mas sin culpar lo que se ha hecho pues si tu hijo se lo plantea no lo dirá. En lugar de comentarles «¡qué brutalidad!», es mejor decirles: »Hijo ha pasado esto, ¿lo has visto?, ¿ qué piensas?», explica la sicóloga Pilar Gandía, secretaria del Instituto Oficial de Sicólogos de la Zona de Murcia. «La comunicación en estos casos es clave, hay que enseñarles a ser críticos con lo que les llega pues los adolescentes no se dan cuenta de los peligros reales, de las consecuencias cuando aceptan esta clase de riesgos», agrega.

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