Defiende retrasar la edad de retiro para mantener el sistema. Solicita incentivos para prolongar de manera voluntaria la vida laboral, que se promuevan los productos financieros de ahorro mixtos o bien privados, que se mejore el mercado de trabajo y se hagan reformas

Casi 300 euros por mes. Esa es la diferencia de jubilarse alén de los 67 años o bien hacerlo a los 63 con un género de pensión media. Con esta guinda el Banco de España vuelve a apostar pues los trabajadores extiendan la edad de su retiro profesional de forma mayoritaria por sobre los 67 años antes que sea obligatorio en 2029. Lleva tiempo el supervisor bancario advirtiendo en diferentes foros de discusión y por diferentes líderes que la sostenibilidad del sistema de pensiones pasa por la prolongación de la edad de jubilación. Y el día de ayer, el directivo general de Economía y Estadística del Banco de España, Óscar Arce, dio un paso más allí para propagar cuál es la diferencia entre lo que percibe un trabajador que se jubila ya antes de los 65 años y el que se jubila después, conforme la tasa de desempeño real sobre lo que haya cotizado a lo largo de su vida laboral. Este indicador explica cuánto se percibirá en la pensión conforme la rentabilidad de las cotizaciones totales a la Seguridad Social de un trabajador medio. Por poner un ejemplo, si este año un empleado con un salario estándar se retira con una edad por sobre los 67 años, percibiría una pensión con un retorno positivo de algo más del tres% en comparación con dinero aportado al sistema, que se traduciría en esos prácticamente 300 euros. Conforme se adelanta la jubilación, el retorno es inferior, de poco más del dos% por las penalizaciones por adelantar el retiro.Entiende Arce que este retorno sostiene la esplendidez del sistema de España de pensiones –entre el dos% y el tres%, mientras que el sistema de finanzas privado tiene intereses en torno al 0% e inclusive negativos–, mas advierte de que si se quiere sostener exactamente el mismo grado de esplendidez actual «necesariamente van a deber destinarse más recursos financieros de otras partidas presupuestarias. Mas esto ha de ser consensuado por los partidos, no es una resolución del Banco de España». No obstante, cualquier medida que deseen tomar va a deber tomar en consideración que la tasa de retorno de sistema de pensiones es considerablemente más alta –de hasta el tres%– que el potencial de desarrollo de la economía de España a medio y a largo plazo, que fluctuará entre 1% y uno con cinco% anual, tanto a medio y a largo plazo. Para sostener la esplendidez del sistema de pensiones van a deber destinarse más recursos financierosÓscar Arce, directivo general de Economía del Banco de EspañaLa reforma de las pensiones de 2011 ha retraído más de un 13% el retiro adelantado, mas todavía la edad media para jubilarse prosigue bajo los 65 años estipulados por ley, específicamente se situó en 64 años y 5 meses hasta el mes pasado, siempre que hayan cotizado 36 años y 9 meses o bien más.Para el Banco de España, el inconveniente de fondo que hay que solucionar es el envejecimiento demográfico que va a arrastrar el sistema a lo largo de las próximas 3 décadas en la mayor parte de los países europeos, mas singularmente en España. En este sentido, apuntó que la diferencia proporcional entre la población de más 65 años y la que está en edad de trabajar va a aumentar desde el 30% actual hasta el 70% en el año 2050, con lo que recalcó la necesidad de dotarse de mecanismos automáticos que garanticen la aptitud financiera «en cualquier circunstancia y a lo largo de un periodo extenso de tiempo». Por tal razón, el supervisor plantea un plan reformista que incentive prolongar de manera voluntaria la edad de jubilación y que garantice la sostenibilidad en sus ámbitos: financiero, demográfico, social y de financiación. Mas, sobre todo, un plan de consolidación fiscal en un largo plazo que consiga «reformas estructurales que mejoren la utilización, la productividad, la financiación y que fortalezca el desarrollo económico». Asimismo pidió una mejora del mercado de trabajo. Conforme sus proyecciones, elevar la tasa de empleo del 61% actual hasta el 80% –«un nivel tan ambicioso como poco realista», reconoció–, atenuaría más o menos la mitad del impacto del envejecimiento poblacional en un periodo de 30 años, hasta 2050.

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