Una investigación dirigido por estudiosos del Cima y de la Clínica Universidad de Navarra prueba en ratones que, al bloquear la proteína llamada factor de necrosis tumoral (en inglés TNF) a lo largo de un potente tratamiento de inmunoterapia contra el cáncer (terapia que combina 2 fármacos el anti-PD-1 y anti-CTLA-cuatro), se logra prosperar su eficiencia y reducir la toxicidad. La investigación está publicada en el último número de la gaceta «Nature», la primordial gaceta internacional de ciencia semanal, han señalado el Cima y la Clínica Universidad de Navarra en un comunicado. «En este estudio hemos identificado que la función inmunorreguladora de TNF es prescindible y, en determinada medida, daña la actividad antitumoral de esta inmunoterapia dual», ha detallado el doctor Ignacio Melero, estudioso senior del Cima y codirector del Departamento de Inmunología de la Clínica Universidad de Navarra. En este sentido, el doctor Pedro Berraondo, estudioso del Cima, ha indicado que «hemos comprobado en ratones que el bloqueo profiláctico de TNF a lo largo de la inmunoterapia evita efectos desfavorables y mejora su contestación al tratamiento». «Esto nos deja ajustar mejor las dosis de la medicación y lograr de esta manera una eficiencia antitumoral más robusta», ha añadido. Por su lado, la doctora Elisabeth Pérez Ruiz, del Centro de salud Costa de Sol y primera autora del trabajo, ha puesto de relieve la «utilidad» de esta aproximación «pues supone usar en el contexto de prevención lo que empleamos en la práctica frecuente como tratamiento de los efectos desfavorables autoinmunes rebeldes». El próximo paso, han señalado los especialistas, es trasladar esta investigación a la clínica. Conforme el doctor Melero, «si los datos en los pacientes resultan equivalentes, se cambiará un esencial paradigma en el abordaje terapéutico del cáncer». Sin embargo, «pese a lo prometedor de estos resultados, hay que sostener mucha precaución sobre su interpretación, en tanto que se trata de observaciones en modelos animales que no vamos a saber con certidumbre si se reproducirán en los enfermos incluidos en los ensayos clínicos en curso o bien en los que van a iniciarse próximamente», han remarcado los especialistas. Novedad en el tratamiento Anti-TNF Específicamente, la investigación en el tratamiento contra el cáncer busca ampliar las ventajas de la inmunoterapia a un mayor número de pacientes. Los últimos avances en este campo consisten en unir múltiples de estos tratamientos. Entre ellos, «la combinación de fármacos de inhibición de PD-1 y de CTLA-cuatro logra una excepcional eficiencia contra el cáncer de piel más beligerante (melanoma), el de riñón y el de pulmón; no obstante, un 40% de los pacientes padecen serios efectos secundarios», ha apuntado el doctor Melero. PD-1 y CTLA-cuatro son unas proteínas que se hallan en un género de células inmunitarias, los linfocitos T, y su misión es eludir que estas células destrocen otras células, como las cancerosas, actuando como «frenos» en el control del sistema inmunitario. Al inhibir estas moléculas, se suprime la acción de esos «frenos» y se estimula la acción de defensa del organismo. En esta línea, el doctor Melero ha explicado que «esta inmunoterapia dual ha probado de forma patente su eficiencia en pacientes que presentan metástasis en melanoma o bien cáncer nefrítico». Hoy día, ha agregado, «se está ensayando con resultados muy prometedores en frente de otros géneros de cáncer». Sin embargo, el tratamiento «ha de ser interrumpido en más de una tercera parte de los casos por efectos desfavorables autoinmunes y por eso sea tan esencial prevenir estos efectos secundarios en la forma que aporta nuestro estudio». El factor de necrosis tumoral (TNF) sirve para mediar la inflamación, inducir la destrucción de ciertas células tumorales y activar a los glóbulos blancos, las células del sistema inmunitario. El bloqueo de esta proteína en inmunoterapia no es nuevo mas sí su aplicación profiláctica en esta terapia anti PD-1 y anti CTLA-cuatro. «La evidencia en pacientes es escasa mas apunta a una genial seguridad de la inhibición de TNF en pacientes con cáncer avanzado», ha señalado el doctor Berraondo, para agregar que «nuestros resultados en el laboratorio así como la experiencia clínica anterior sugieren la realización de ensayos clínicos para revisar la seguridad y eficiencia del tratamiento». En verdad, ha apuntado el doctor Melero, «estamos valorando un posible protocolo de ensayo clínico para estudiar el efecto del bloqueo profiláctico de TNF en el tratamiento con nivolumab (anti-PD-1) y ipilimumab (anti-CTLA-cuatro) en humanos». Esta investigación ha sido financiada por la Red Internacional de Inmuno-Oncología, (una cooperación global de igual a igual formada por Bristol-Myers Squibb), la Asociación De España Contra el Cáncer, diferentes fondos europeos y otras ayudas como la de La Caixa. En ella, aparte del Cima y la Clínica, han participado estudiosos del Centro de Investigación Biomédica en Red de Cáncer (CIBERONC), el Centro de salud General Universitario Gregorio Marañón, el Centro de salud Costa del Sol, el Centro de salud Universitario Virgen de la Victoria, el Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra (IDISNA), el Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA), el Centro de Investigaciones Médico-Sanitarias (CIMES) y la Universidad de Málaga.

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