El ID.4 supone llevar un paso más allí la ofensiva eléctrica de Volkswagen. Como ya contábamos tras su presentación estática, si el ID.3 aspira a transformarse en el nuevo icono de la marca -como en su día lo fueron el Beetle y el Golf-, el ID.4 busca abrir hueco en el segmento de mayor éxito: el de los todocaminos sólidos, que supone el 25% del mercado automovilístico en España.

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Ya hemos podido tener un primer contacto del nuevo modelo, tras su desembarco a gran escala en los concesionarios. Ha coincidido además de esto con la llegada del plan de incentivos para automóviles eléctricos Moves III, que deja acceder al nuevo ID.4 por un costo de partida que ronda los 26.000 euros -35.875 ya antes de las ayudas y descuentos, del Gobierno y de la marca-. Un soporte más que atrayente para un vehículo que, alén de su aspecto vanguardista, reluce por su agilidad y sus cualidades activas.

La gama se estructura en las versiones Pure -subdividido en Pure y Performance-, Pro -Pro y Performance-, las dos con tracción trasera, a la espera del inminente nivel deportivo GTX, que disfrutará de tracción total. La primera, con mecánicas de 149 o 170CV, se asocia a una batería de 52 kWh, con hasta 344 km de autonomía y carga hasta siete con dos kW en corriente alterna y 50 o 100 kW en constante (veloz).

El segundo, Pro y Pro Performance, pertrecha mecánicas de 170 o 204CV, y se asocia a una batería de 77 kWh, que homologa hasta 522 km de autonomía. Esta versión, concebida para quién busque efectuar viajes largos o bien hacer un empleo particularmente intensivo del vehículo, acepta carga alterna de hasta 11 kW y continua (veloz) de 125 kW.

Por nuestras manos ha pasado una unidad con acabado singular 1st Max, con posibilidades equivalentes al nivel Pro Performance. En carretera, aun por tramos revirados, ha mostrado un comportamiento activo notable, mejor de lo esperable para un vehículo de su tamaño, peso y dimensiones. La suspensión, firme sin resultar incómoda, sosten bien el conjunto y, a pesar de la tracción trasera en ningún caso hemos apreciado ningún género de pérdidas de adherencia.

El tacto del freno, que combina un sistema eléctrico y otro mecánico -como es habitual en los eléctricos- para aumentar al máximo el aprovechamiento energético, transmite buenas sensaciones, y la dirección es bastante veloz, si bien no exageradamente informativa. En lo que se refiere a su capacidad de maniobra, la predisposición mecánica de la plataforma MEB, que deja liberado el eje delantero -salvo en las versiones con tracción total- deja una enorme capacidad de maniobra, mucho mejor de lo que es frecuente en un vehículo de su tamaño. Conforme Volkswagen, es afín a la de un T-Cross, un vehículo que mide prácticamente medio metro menos.

Nuestra senda, con rebosantes desequilibres, y el ritmo de conducción no ha sido el conveniente para valorar si un conductor puede llegar a lograr los 520 km de autonomía (500 en el caso de nuestra versión) prometidos, si bien sí semeja con perfección al alcance de la mano superar los 400 en una conducción normal. Para ganar en eficacia, se puede aprovechar el modo perfecto B o bien Brake, que agrega un tanto más de retención al levantar el pie del acelerador, si bien sin llegar a ser exageradamente invasivo.

Nuestra unidad pertrechaba además de esto un factor opcional que de verdad nos ha semejado imprescindible: la RA. Este sistema, una especie de head-up display con funciones ampliadas, proyecta información y también indicaciones de navegación sobre el parabrisas, en una diagonal de unas setenta pulgadas. Quedan con perfección integradas en el paisaje, y suponen una enorme ayuda a la conducción.

Su funcionamiento se integra asimismo con la IQ.Light, una banda lumínica interior que recorre el salpicadero, y que late en diferentes tonalidades para enseñar indicaciones de navegación, llamadas entrantes, el nivel de recarga o bien si entra una llamada.

Otro opcional enormemente aconsejable, puesto que fortalece la sensación de espacio interior es el gran techo panorámico. El espacio es, en verdad, una de las grandes bazas del ID.4, gracias nuevamente a la plataforma MEB, que deja aprovechar al límite la habitabilidad. 4 adultos van a poder viajar muy cómodos, aun al lado de una persona más menuda en la plaza central, y el maletero es grande y de simple acceso.

En el apartado tecnológico, resalta el sistema de reconocimiento de voz «Hola ID», con funciones avanzadas como el control de la climatización. Cabe rememorar además de esto que Volkswagen comenzará dentro de poco la actualización OTA (inalámbrica) tanto del ID.4 como del ID.3. Conforme la marca, estas actualizaciones dejarán convertir la experiencia de empleo y de conducción cada 3 meses, al desbloquear nuevas funciones y mejoras.

En pos de la eficacia
La estética del ID.4 busca destacar su carácter eficaz, con detalles como las manetas enrasadas con la carrocería. «Es un vehículo con personalidad y un aire robusto y eficiente», conforme Jorge Florit, responsable de producto del ID.4 para España, que desgrana sus primordiales virtudes: «Es diez centímetros mayor que un Tiguan, tiene una distancia entre ejes mayor que un AllSpace (lo que le deja ofrecer un mejor aprovechamiento del espacio interior) mas menor distancia de giro que un T-Cross (el SUV más urbano de la marca), lo que le hace muy maniobrable. El maletero es mayor que el de un Passat, con 546 litros, y se pueden poner hasta 3 sillas infantiles con Isofix en la segunda fila de asientos».

La marca asimismo resalta su capacidad de carga sobre el techo (hasta 75 kilos a través de 2 raíles que se instalan de serie) y la posibilidad de instalar un gancho de remolque escamoteable para arrastrar hasta 1.000 kilos. Y, en lo meramente estético, se va a poder seleccionar entre carrocería bicolor o bien monocroma, 3 diferentes combinaciones para el interior y 4 tamaños de llantas: desde las grandes de 18 pulgadas hasta las inmensas de 21. En todas y cada una de las versiones las baterías van a contar con una garantía de 8 años o 160.000 quilómetros.

Ficha técnica
– Motores: eléctricos de 170 a 300 CV

– Tracción: trasera o bien total

– Dimensiones (m): cuatro.584/1.852/1.640

– Autonomía: 340 o 522 km, conforme versión

– Precio: desde 35.875 euros (ya antes de ayudas); unos 26.000 con Moves III y descuentos de la marca

Fuente: ABC.es

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