Hallan una mezquita completa del siglo XI en un yacimiento de Albacete

Publicado el Por Sara Vargas


Los trabajos arqueológicos que se llevan a cabo en el yacimiento de La Graja de Higueruela, en Albacete, han permitido el descubrimiento de una mezquita completa del siglo XI, según ha informado la Junta de Castilla-La Mancha.

La mezquita se emplaza en medio de un gran espacio vacío a modo de plaza que se abre en el centro del despoblado, en el que convergen algunas de las calles que articulaban la trama urbana. Por ello, cabe deducir que su construcción se remonta a una fase temprana en la historia del asentamiento.

Es un edificio canónico dentro de los tipos de mezquitas rurales andalusíes: está compuesto por una sala de oración de planta rectangular, de nueve por tres metros. Uno de los muros largos sería el de la quibla, pues está orientado al sureste, la dirección de La Meca hacia la que se deben postrar los creyentes durante la oración, y se identifica por la presencia de un nicho denominado ‘mihrab’. Junto a este último se abre la puerta de entrada desde el exterior.

El edificio está fabricado en su totalidad con mampostería trabada con mortero de tierra, a la que se pretendió dar relevancia mediante el empleo de grandes bloques verticales de piedra u ortostatos que se sitúan en las esquinas, en las jambas y también en medio de los muros, entre paños de mampostería, conformando así un aparejo que recuerda al opus africanum clásico y que en Al-Ándalus está documentado en las fases históricas más tempranas.

Aunque aún no se ha podido excavar su entorno, la prospección superficial revela que al muro occidental del oratorio se adosó una estancia y existía un patio cercado, a modo de espacio de respeto, frente a la puerta de acceso desde la calle. Cabe la posibilidad de que en sus proximidades se localicen enterramientos, tal y como sucede en otras mezquitas, lo que habrá de ser comprobado en futuras campañas.

Fe islámica

Este tipo de edificios fue relativamente común en Al-Ándalus, dado que las comunidades musulmanas requieren para el desarrollo de sus preceptos religiosos de un lugar consagrado para la oración. Pero, precisamente por su vinculación con la fe islámica, tras la conquista cristiana la mayoría de las mezquitas fueron demolidas y las pocas que se han conservado son las que pervivieron en algunas ciudades profundamente transformadas y convertidas en iglesias, un fenómeno aún más acusado en el caso de las mezquitas rurales que casi desaparecieron por completo.


Fuente: ABC.es .

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