La pandemia de Covid-19 no solo ha tranformado el planeta y la manera en la que nos relacionamos con el resto, asimismo ha puesto en desequilibrio a las compañías y a los usuarios debido al incremento de las amenazas existentes en la red de redes. De este modo ha quedado claro a lo largo de este 2020 con la generalización del trabajo a distancia -habitualmente de forma deficiente- y el apogeo de las ciberestafas, el latrocinio de datos y, sobre todo, el rapto de empresas. La compañía de ciberseguridad Sophos mantiene en su informe de predicciones para el próximo año, que fue presentado el día de ayer a lo largo de la celebración en línea de su acontecimiento anual Sophos Day, que las perspectivas para 2021 no son mejores. En lo más mínimo.

«El Covid-19 ha acelerado el proceso de transformación digital de todas y cada una nuestras empresas. Y se está acelerando en el orden de 2 o bien 3 años. Por otra parte, se genera una amenaza, que es exactamente el hecho de que los ciberdelincuentes, mientras que estamos en casa trabajando, están campando a sus anchas», explicó Ricardo Maté, directivo general de Sophos Iberia, a lo largo del acontecimiento.

Ransomware, la pesadilla de las compañías
Maté resaltó que las compañías cada vez son más siendo conscientes de la relevancia de amoldar sus defensas a los tiempos que corren y al avance de las amenazas; en especial en lo concerniente al «ransomware»: los códigos maliciosos concebidos para raptar los equipos de las compañías y después solicitar un rescate a cambio de recobrar el control. Conforme una investigación elaborado por Sophos en el que participaron cinco.000 directivos de TI de empresas, el 51% de las compañías reconoció haber sufrido un ataque de este género a lo largo del año pasado, si bien en la mayor parte de los casos fueron 2 ciberataques.

«Una empresa habitualmente tarda semanas en recobrarse de un ataque de ransomware. En otros se han debido abonar rescates millonarios. Ya no hablamos de unos poco miles y miles de euros, sino más bien de cifras que en ciertos casos alcanzan los 10 millones de dólares estadounidenses. Los ciberdelincuentes saben lo que hacen. Saben que nos tienen cogidos en el momento en que nos vemos perjudicados por alguno de estos ataques», aseveró Maté.

Esta clase de código malicioso no ha dejado de evolucionar a lo largo de los últimos años y, por ende, es cada vez más peligrosos. En estos instantes, como recuerda Sophos, se ha hecho frecuente que los atacantes birlen información de la compañía atacada ya antes de raptar sus equipos. Tras esto ponen los datos en venta en la «dark web» para meter más presión a la víctima y obligarla a abonar la cantidad de dinero que consideren oportuna. Cabe rememorar que la información que busca un criminal informático acostumbra a ser sensible, con lo que su pérdida puede resultar un perjuicio enorme para la reputación de la firma atacada. En especial a ojos de sus clientes del servicio.

Ataques a la carta
Como expresó Maté a lo largo del acontecimiento, el director de Sophos, Kris Hagerman, asimismo hizo hincapié en que los ciberdelincuentes tras estos ataques cada vez piden cantidades de dinero más elavadas: «Los ciberataques son una amenaza muy real para las organizaciones de todos y cada uno de los tamaños y, tristemente, estos ataques tienen el potencial de crear una alteración tan grave que pueden poner en riesgo la salud de las organizaciones, e inclusive pueden dejarlas fuera del mercado. Jamás ha sido tan esencial como ahora, para empresas de todo género y tamaño, que la ciberseguridad sea prioritaria. Y los costos potenciales de estar expuesto y de confundirse, jamás han sido más altos».

Entre las tendencias señaladas para 2021, Sophos asimismo resalta el desarrollo del fenómeno del «ransomware as a service» (ransomware como servicio, en español): la posibilidad de que un particular de arrendar un virus de este género en la «dark web» por unos pocos euros para lanzar sus ataques sin precisar tener ningún conocimiento técnico. O sea, la democratización de los secuestros de empresas, que en estos instantes ya pueden ser efectuados por cualquier género de usuario malicioso. Específicamente, Sophos apunta a un virus llamado Dharma, que está concebido para afectar a grandes volúmenes de presas más pequeñas.

Fuente: ABC.es

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