Gali fue introducido en España con un falso pasaporte de «embajador retirado»


El líder del Frente Polisario, Brahim Gali, fue introducido clandestinamente en España con un pasaporte falso en el que figura como «embajador retirado», bajo el nombre de Mohamed Benbatouche y con membrete de la República de Argelia. Además, fue elaborado precipitadamente: en él se indica que se expidió el mismo día que llegó. Es decir, se fabricó cuando el Gobierno de Sánchez y el régimen argelino ya tenían todo listo para esta entrada furtiva del dirigente saharaui, que tenía abierta una
investigación penal en España por genocidio y terrorismo, entre otros delitos.

Los detalles de ese pasaporte constan en documentación intervenida por la Policía a petición del juez Rafael Lasala, que investiga en Zaragoza la operación urdida por el

 Gobierno para acoger a Gali en España e ingresarlo furtivamente en el hospital San Pedro de Logroño para curarle el Covid. Lasala ha apreciado
indicios de prevaricación, falsedad y encubrimiento.

De toda la estancia de Gali en España, el único documento de identidad que utilizó y quedó registrado es este pasaporte falso. Este atestado policial, realizado en Logroño, ha permitido incorporar a las diligencias la copia de dicho pasaporte argelino, en el que figura como fecha de expedición el 18 de abril, que fue el día que Gali fue introducido clandestinamente en España.

El líder del Polisario llegó en estado muy grave. Le acompañó su hijo Luali, que también entró ilegalmente: se ha destapado que la tarjeta de residencia con la que supuestamente entró en España fue expedida por Interior cinco días después de su llegada.

Enredo documental

Esa operación activada por el Gobierno de Pedro Sánchez fue coordinada por la entonces ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, a través de su jefe de gabinete, Camilo Villarino. El Estado Mayor del Aire (Ministerio de Defensa) facilitó esa entrada furtiva de Gali a través de la Base de Zaragoza, y agentes del Ministerio del Interior
dieron cobertura de seguridad. El juez ha imputado a Laya y Villarino.

Este falso pasaporte, el único que consta registrado en toda la estancia del líder del Polisario, dinamita la estrategia de defensa desplegada por Laya, Villarino y la abogada que el Gobierno ha designado para defenderlos. Han sostenido que Gali entró con un supuesto pasaporte legal que, pese a que nunca quedó registrado, Villarino se lo exhibió sorpresivamente al juez hace escasas semanas, cinco meses después de la entrada de Gali, y sin querer desvelar cómo había llegado a sus manos.

El problema es que el nombre de ese pasaporte tampoco coincide con la identidad que el líder del Polisario tiene reconocida oficialmente en España. Y, además, ha quedado probado que Gali en ningún momento aportó tal pasaporte para ser hospitalizado en Logroño, sino que fue internado con uno falso, como demuestra el atestado policial que se ha incorporado a las diligencias. El pasaporte que realmente usó y dio por bueno la Sanidad pública riojana incluye la fotografía de Gali, pero con nombre falso e identificado como un argelino que es «embajador retirado».

Esto abre nuevas vías de investigación, dadas las consecuencias penales que tiene esa utilización de documentación falsa. Una de las incógnitas a despejar es quién entregó en el hospital de Logroño ese pasaporte amañado, porque el líder del Polisario llegó incapacitado, y quién lo anotó en el registro de ingresos hospitalarios. También es clave saber si en ese trámite participaron terceras personas y, en su caso, qué autoridades pudieron haber estado al tanto de esa maniobra. Laya, que se ha negado a desvelar al juez quién fue el máximo responsable de esta operación gubernamental, sí ha puesto especial empeño en decirle que no sabía nada de ese pasaporte falso, que se enteró de él por los medios de comunicación y que no tiene «ni idea» de quién lo usó para registrar a Gali en el hospital de Logroño de forma encubierta.

El Ejecutivo riojano de la socialista Concha Andreu fue otra pieza clave en esta operación clandestina. Su jefe de gabinete, Eliseo Sastre-Estévez, coordinó el traslado en ambulancia e ingreso de Gali en el hospital de Logroño.


Fuente: ABC.es .

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *