En un mercado completamente dominado por los SUV, Ford ha tardado en reaccionar y ofrecer un producto que verdaderamente guste, mas ha atinado de pleno con el Puma, que está consiguiendo unas buenas cifras de ventas y, además de esto, en sus versiones más pertrechadas, como este
Ford Puma ST Line X de 155 CV
que examinamos acá.

Tomando como punto de inicio la plataforma del Ford Celebración, con el que comparte la mayor parte del interior, las mecánicas y el chasis, los responsables de Ford han desarrollado una carrocería muy atractiva y con detalles sport, mas asimismo de soluciones prácticas como el cajón impermeable del maletero.

GALERÍA
Práctico, con un diseño atrayente y realmente bien pertrechado, el Ford Puma ST Line X solo peca en unas plazas traseras con poco espacio para las piernas (algo común en la categoría) y en un sonido poco refinado cuando marcha con los tubos desactivados para ahorrar comburente.

Teniendo presente que todo lo verdaderamente esencial del vehículo es idéntico al Ford Celebración, no cabe duda de que es una adquiere considerablemente más racional y con una mejor relación precio/producto el utilitario que este SUV, mas todos sabemos que la adquisición de un vehículo acostumbra a ser más pasional que racional, y en ese sentido, el Ford Puma podría hacer servir su voluminoso sobreprecio con respecto al Celebración.

Ficha técnica del Ford Puma ST Line X 2020
Motor
diez turbo de gasolina de 155 CV
Consumo
cuatro,cuatro l/100 km
Medidas
4,21 x 1,81 x 1,54 metros
Maletero
456 litros
Coste
desde 22.249 euros
Con cuatro,21 m de largo, el Puma es uno de los SUV del segmento B más largos. Por poner un ejemplo, uno de sus primordiales contrincantes es el Seat Arona, que para el metro en los cuatro,13 metros. Otros contendientes esenciales para el Puma son el Renault Captur, el Peugeot 2008 o bien el VW T-Roc.

Frente a ellos, el Ford Puma cuenta con ciertas soluciones únicas y con el beneficio de ser un modelo más reciente que el Arona o bien el T-Roc, lo que le da cierta lozanía. En este sentido, el Peugeot disfruta de algo más de ventaja aún, al llegar al mercado ciertas semanas después que el Puma.

Ford Puma ST Line X: hibridación y desconexión

El corazón de esta versión del Puma es el motor de tres tubos de la familia Ecoboost con 1 litro de cubicaje y sobrealimentado por turbo para llegar a una potencia de 155 CV y 220 Nm de par. Merced a este segundo dato, el Puma tiene una contestación realmente agradable al acelerador y apenas deberemos utilizar el cambio manual de seis marchas (que tiene buen tacto, a propósito) al tener empuje suficiente en un extenso rango de revoluciones.

Para reducir el consumo y las emisiones, este motor cuenta con una serie de tecnologías que han minimizado las pérdidas por rozamientos internos y se han añadido elementos como el sistema de desconexión de tubos o bien la baja hibridación, merced a la que logra la etiqueta Eco de la DGT.

La desconexión selectiva de tubos lo que deja es reducir el consumo al dejar de inyectar comburente en uno de los 3 tubos cuando vamos llaneando sin apenas pisar el acelerador. Notaremos que el sonido cambia e inclusive que aumentan levemente las vibraciones, lo que no es agradable.

El sistema de baja hibridación lo que hace es sustituir el alternador tradicional por una máquina eléctrica que es reversible: si la nutrimos con electricidad, se comporta como un motor eléctrico que asiste al de combustión y, si la hacemos virar arrastrada por el motor de combustión, produce electricidad para cargar las baterías.

Esto mejora el desempeño pues puede aprovechar la energía cinética cuando retenemos para cargar la batería y usar esa electricidad después en las fases en las que más consume el motor de gasolina (en los arranques y al apresurar) dándole un pequeño empujón. Así se reduce levemente el consumo, en el ambiente de un siete% conforme los ingenieros.

Con todo esto, los consumos medidos a lo largo de la prueba no se han acercado a los oficiales sino han sido en ciertos casos un litro más elevados. Específicamente, los consumos reales del Ford Puma de 155 CV en la prueba han sido:

• Consumo urbano: seis,6 l/100 km en frente de los cinco con uno oficiales

• Consumo en carretera: cuatro,9 l/1oo km en frente de los tres,9 oficiales

• Consumo en autopista: seis,3 l/100 km

Ford Puma ST Line X: un diseño atractivo

Una de las grandes bazas del Ford Puma es su imagen. Su carrocería está llena de volúmenes, superfices redondeadas y nervaduras que le dan un aspecto muy musculoso. El frontal es muy atractivo, con una gran entrada de aire y unos faros muy saltones que disponen de tecnología led y las luces de marcha diurna inspiradas en las del Ford GT. Su iluminación es buena, mas el asistente de luz de carretera que cambia de largas a cruce y a la inversa no acierta en la mayor parte de las ocasiones.

En la vista lateral resaltan las inmensas llantas de 18 pulgadas, excesivas desde la perspectiva de los consumos y el comportamiento activo, mas precisas para rellenar unos enormes pasos de rueda y progresar la estética. En esta vista el vehículo recuerda por sus proporciones y por detalles como la manera de la línea de los cristales al Porsche Macan.

En la vista trasera el parachoques con los catadióptricos en los extremos y la manera del spoiler sobre la luneta, como la anchura de los hombros, hace que parezca más deportivo y pegado al asfalto.

La calidad de acabados y los ajustes son buenos y el Puma da buenísima impresión cuando lo ves en riguroso directo.

Ford Puma ST Line X: agradable y práctico

Al abrir las puertas del Ford Puma la primera cosa que nos hallamos es exactamente el mismo salpicadero que en el Ford Celebración, si bien acá el cuadro de instrumentos digital es de serie.

En el acabado ST Line tenemos unos buenos asientos que sostienen bien el cuerpo y con los pespuntees en color colorado, a juego con los del volante tapizado en piel y la piel sintética de los paneles de las puertas delanteras. A propósito, es una lástima que para los pasajeros traseros no se haya tenido exactamente la misma consideración y sus paneles sean absolutamente de plástico duro, algo miserable.

La postura de conducción es buenísima y los mandos primordiales nos quedan muy a mano, si bien los que nos dejan desactivar el start stop o bien seleccionar entre los diferentes modos de conducción (Sport, Normal, nieve, campo…) entre los asientos y tras el selector del cambio nos fuerzan a separar la vista de la carretera.

Las plazas traseras son solo adecuadas. A pesar de ser de los más largos de su categoría y superar los cuatro,2 metros, lo que lo posiciona prácticamente al nivel de un sólido, proseguimos sin tener espacio suficiente para las piernas cuando superamos el metro 75.

Tampoco el acceso es cómodo por culpa de la puerta trasera. Aparte de ser pequeña, abre un ángulo poco espléndido, de forma que no es sencillo sentarse detrás.

Por todo el vehículo hay múltiples huecos donde dejar los objetos, incluyendo el puerto de carga por inducción para el móvil y acá sí hallamos soluciones prácticas.

En el maletero es donde encontraremos el beneficio de los centímetros extra del Puma, que alardea de tener uno de los más grandes de su categoría. Si precisamos más espacio podemos derrumbar de manera fácil los respaldos traseros, mas lo más atractivo está bajo su doble fondo. En el suelo del maletero del Puma encontraremos un cajón de forma cúbica que nos deja llevar bultos más altos o bien aun productos que viertan líquidos, en tanto que es de plástico absolutamente impermeable y cuenta con un desagüe.

La calidad de acabados y de los materiales del interior del Puma es buena y no se oyen ruidos parásitos al circular por calles empedradas, lo que deja claro que está bien construido.

Ford Puma ST Line X: bien equipado

El acabado ST Line X es uno de los más altos del Puma, de forma que su dotación es completísima, sobre todo en materia de seguridad activa y ADAS (asistentes avanzados a la conducción), donde tenemos asistentes como el control de mantenimiento en el carril, el control de crucero adaptativo, el sistema de reconocimiento de señales de tráfico, la alarma de colisión con frenado de urgencia, sensores de ángulo fallecido, cámara de marcha atrás, asistente de parking… no está mal, si bien es justo reconocer que todos estos elementos poquito a poco se están transformando en un estándar en el mercado actual.

Climatizador automático, asientos con inserciones de piel, volante multifunción de cuero horadado deportivo, pespuntees en color colorado, columna de dirección regulable en altura y profundidad, sistema de llave inteligente, portón de apertura manos libres… en materia de confort va asimismo realmente bien servido.

En lo que se refiere a la conectividad y sonido, el Puma cuenta con un genial equipo de audio firmado por B&O que tiene una buena calidad y el sistema SYNC que dispone de Android Auto y Apple Car Play, aparte de su sistema de control por voz, si bien solo comprende ciertas palabras clave.

La velocidad de contestación es admisible y su manejo es fácil merced a una pantalla de buenas dimensiones y unos menús en los que las teclas de las distintas funciones son grandes.

Ford Puma ST Line X: diligente y entretenido

Al volante del Ford Puma uno se siente muy a gusto. La dirección tiene un buen tacto, el selector del cambio asimismo y la contestación del motor es poderosa. Todo esto se junta con una conducción sencillísima que no nos pondrá en aprietos.

En urbe el mayor inconveniente es que la visibilidad no es buenísima debido a la pequeña superficie acristalada y los grandes pilares. Por fortuna los retrovisores y los sensores de parking y ángulo fallecido atenúan en parte este inconveniente.

Las suspensiones, si bien son recias, no resultan demasiado incómodas en el momento de circular por calles en obras o bien empedradas, si bien las bandas reductoras de velocidad sí las notaremos con claridad en los riñones.

En carretera es una auténtica disfrutada, sobre todo en los puertos de montaña. Los 155 CV son más que suficientes para efectuar adelantamientos seguros y las reacciones del vehículo son muy diligentes. Solo con levantar un tanto el pie del acelerador o bien tocar levemente el freno podemos mudar de tendencia y pasar de subvirar a que la parte posterior nos asista a redondear la curva.

En autopista y autovía transmite buenas sensaciones asimismo y uno se siente seguro en todo instante, aun con fuerte lluvia como me sucedió a lo largo de la prueba.

En suma, el Ford Puma de esta prueba es buen producto, bien pertrechado, de diseño atrayente y con un comportamiento activo que resulta adictivo.

Nuestra Valoración
siete,2

Diseño:

ocho

Motor:

siete

Comportamiento:

ocho

Interior:

seis

Equipamiento:

ocho

Consumo:

seis

Resaltable

Diseño

Comportamiento

Equipamiento

Mejorable

Plazas traseras

Sonoridad

Consumo sensible

Fuente: Autocasión.com

Fuente: ABC.es

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