ZENITH EL PRIMERO 50 ANIVERSARIO

En el año 1969, Zenith revolucionó la relojería con la fabricación del primer cronógrafo mecánico, llamado El Primero, el único que dejaba medir tiempos cortos con una precisión de una décima de segundo. Puesto que bien, la marca relojera festeja el 50 aniversario de su mayor logro técnico con un cofre aniversario compuesto por 3 cronógrafos con los simbólicos contadores tricolor. Una reedición leal al primer modelo El Primero de 1969, un Chronomaster El Primero con movimiento optimado y un Defy El Primero 21 a la centésima de segundo. Esta trilogía está limitada a 50 ejemplares.

Zenith cofre 50 aniversario El Primero con 3 relojes (Getty)

Pasado, presente y futuro de El Primero. Este es el leit motiv de este cofre 50 Aniversario. Aunque desde su invención El Primero no ha dejado de evolucionar y también inspirar nuevas creaciones para transformarse en un prototipo codiciado por los expertos, hasta el momento jamás Zenith había presentado una reedición leal al modelo original. Tiene una caja de 38 mm en acero, cristal abombado con efecto lupa, contadores tricolores, escala taquimétrica, tipografía, formas de las agujas y también índices, correa de piel, todos y cada uno de los códigos originales se hallan presentes. Aun la manera de las asas y de los pulsadores tipo seta han sido reproducidos como en el original en este reloj revival.

Zenith reedición del primer modelo El Primero de 1969 Zenith reedición del primer modelo El Primero de 1969 (Getty)

El segundo reloj del cofre es un Chronomaster, pertrechado con un calibre El Primero de nueva generación con caja de 42 mm de acero y dotado de un bisel de porcelana negra nueva. Rebautizado El Primero 3600, su movimiento se presenta en una versión optimada donde la aguja del cronógrafo realiza una vuelta de esfera en 10 segundos, señalando con cada salto la décima de segundo sobre 100 graduaciones. El tercer modelo es el Defy El Primero, encarnación ultramoderna del legendario El Primero. En su caja de 44 mm de titanio late un movimiento mecánico revolucionario. Fluctuando a una frecuencia de 360.000 alternancias/hora (50 Hz), o sea, diez veces más que su predececesor, mide y también señala la centésima de segundo sobre un realce graduado de 1 a 100. En el cofre hay una cuarta almohadilla vacía destinada a acoger un futuro cronógrafo a la milésima de segundo. Matices de gris, notas de piel, acabados contemporáneos, el estuche mezcla tradición relojera y también innovación en las posibilidades y la precisión.

IWC RELOJ DE AVIADOR CRONÓGRAFO SPITFIRE

El Spitfire era un aeroplano de combate muy por encima en posibilidades de los que se fabricaban en el periodo de entreguerras, que el británico Reginald Mitchell y el canadiense Beverley Shenstone fabricaron para el Ministerio del Aire británico, allí por 1936. Ese aeroplano da nombre a una compilación de relojes de conduzco de la marca IWC que integra, por primera vez en un reloj de esta clase, el movimiento de cronógrafo de la familia de calibres 69000. Esta familia de calibres, presentada por vez primera en 2016, forma uno de los jalones más esenciales en el desarrollo de movimientos de la manufactura IWC en la historia reciente de la marca. El calibre 69380 es un robusto movimiento de cronógrafo con un diseño tradicional de rueda de pilares que incorpora función de parada de horas y minutos, mostrados en 2 subesferas a las nueve y a las 12 horas.

IWC Spitfire Chronograph IWC Spitfire Chronograph (Getty)

El cronógrafo Spitfire, con un acentuado estilo vintage, viene con una caja de bronce de 41 milímetros, esfera de color verde oliva y correa cobrizo de piel de becerro. Su coste es de siete.000 euros.

TUDOR BLACK BAY CHRONO STEEL AND GOLD

El cronógrafo híbrido Black Bay Chrono Steel and gold de Tudor combina una tradición acuática que representa la familia Black Bay con el planeta de las carreras en un cronógrafo de gran elegancia deportiva con un toque de añoranza. Las agujas Snowflake nos llevan de manera directa a los relojes de submarinismo de Tudor del mismo modo que la caja de 41 mm de acero y la esfera y la enorme corona a rosca. Los pulsadores de oro amarillo inspirados por la primera generación de cronógrafos, ponen el contrapunto.

Tudor Black Bay Chrono S&G Tudor Black Bay Chrono S&G (Getty)

Con una reserva de marcha de 70 horas y la certificación COSC (Control Oficial Suizo de Cronógrafos), el calibre MT5813 es el resultado de una reciente cooperación entre Breitling y Tudor, que han unido su experiencia en el diseño y la producción de ciertos movimientos mecánicos que emplean conjuntamente. Este reloj se entrega con una correa negra, en cuero tipo “bund” cobrizo avejentado con costuras en crudo, o bien con un brazalete de acero y oro amarillo que se inspira en los relojes de los años 50 y 60. El coste del modelo con brazalete de acero y oro amarillo es de cinco.835 euros y el de correa negra y cuero avejentado asciende a cuatro.800 euros.

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