El Partido Socialista pone rumbo cara su 40º Congreso Federal y al rosario de congresos regionales que proseguirán al cónclave que renovará el liderazgo de Pedro Sánchez al frente del partido. Sin oposición alguna en la capacitación, esa cita, que se festejará los días 15,16 y 17 de octubre, fortalecerá al presidente del Gobierno y solo tiene el aliciente de los cambios que decida introducir en la dirección. Van a ser resoluciones personales y no fruto de la negociación con las federaciones.

Va a ser en los cónclaves regionales donde se generarán los movimientos de mayor calado. La Ejecutiva federal del Partido Socialista se reunió el día de ayer y decidió que el Comité Federal del próximo sábado, y que va a dar el pistoletazo de salida al calendario precongresual, se festejará en Barna. Un claro guiño al PSC y a su aspirante Salvador Illa.

En el comunicado difundido el día de ayer por Ferraz, la dirección federal decidió abrir un claro frente en el Partido Socialista andaluz en interés de un repuesto en el liderazgo. La situación en torno a Susana Díaz es la que más inseguridad lúcida. Mas hay algo que sí se sabe: va a haber batalla. Ferraz optó el día de ayer por incluir una infrecuente advertencia en un comunicado que daba cuenta de la apertura del proceso que todo el planeta comprendió que tenía como receptor Sevilla: «De cara al próximo Congreso, la dirección socialista aboga por fortalecer mucho la labor del partido y, por extensión, fortalecer y renovar en ciertos casos los liderazgos autonómicos para hacer al Partido Socialista competitivo en todos y cada uno de los territorios». Además de esto, la dirección establece que esos congresos regionales deben festejarse antes que acabe 2021, si bien estatutariamente existen 90 días de plazo desde el instante en que se celebre el Congreso Federal, lo que dejaría llegar hasta mediados de enero con los cónclaves regionales. Mas Ferraz desea que el proceso no se dilate en demasía.

Díaz prosigue adelante
El movimiento de la dirección socialista no es inocuo. Representa el primer pronunciamiento oficial a favor del repuesto. Y tampoco es trivial pues al lado de Andalucía las renovaciones podrían limitarse a Galicia y la capital de España, lugares asumidos y en los que no se espera competición una vez se manifieste la dirección federal a favor de un aspirante. El mensaje es, por consiguiente, indudable.

Susana Díaz ya ha dado muestras y reiterado que su voluntad es volverse a presentar. Como notificó ABC el nueve de enero, en su ambiente se especulaba con la posibilidad de no tener contrincante si los sanchistas andaluces no llegaban a un acuerdo y Sánchez eludía ungir a un escogido. Si bien sí aceptaban que de momento este había «dejado hacer» promoviendo movimientos como el de Felipe Sicilia, miembro del Congreso de los Diputados por Jaén y apadrinado por la vicesecretaria general, Adriana Lastra.

Con el movimiento de el día de ayer ya es obvio que Ferraz va a dar la batalla, mencionando a la necesidad de que el partido sea competitivo. En el equipo de Díaz defienden que tras el lógico «shock» por perder la Junta están recobrando situaciones. «Hay partido», defienden. Las encuestas son, sin embargo, muy dispares a ese respecto. Y en la dirección federal comprueban que «ninguna» refleja en estos instantes que el Partido Socialista pudiera recobrar la Junta de Andalucía.

La situación, sin embargo, es compleja, pues en Andalucía el movimiento contrario a Susana Díaz no tiene un referente indudable. Más bien a la inversa, existen diferentes sensibilidades y estrategias dispares. Sicilia lleva meses defendiendo que debe haber una opción alternativa, mas sin aclarar si se postulará. La hipótesis de María Jesús Montero se comenta menos ya en el Partido Socialista andaluz como posibilidad.

Existen asimismo voces que apuntan al regidor de Sevilla, Juan Espadas, que hace algunos días abogó por un «proyecto nuevo, renovado y también ilusionante». Se mira asimismo Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, si bien en su caso siempre y en todo momento va asociado a una bicefalia en la que ocuparía la parte orgánica mas no la candidatura. Mucho estruendos y críticas desde ese campo a las «prisas» que se ha dado Sicilia con su vira. Y una disputa en la que asimismo van a ser esenciales las disputas entre las provincias. Díaz y su equipo piensan que tiene el apoyo mayoritario, mas en la dirección federal observan que no hay bloques monolíticos y que muchas agrupaciones no responden a una sola voz.

Fuente: ABC.es

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *