El poder acarrea una responsabilidad y no siempre y en todo momento sabemos manejarlo. De manera frecuente, cuando adquirimos un don lo confundimos con un castigo o bien somos inútiles de lidiar con eso que nos hace diferentes. «Todo héroe tiene un lado obscuro y todo lado obscuro tiene un héroe», reza el bivalente leimotiv de «X-Men: Fénix Oscura», y sobre ese eje pivota esta cinta que vuelve a reunir a los personajes de Marvel que han protagonizado más de diez grabes desde el año 2000, juntos o bien separados, y que, conforme apunta Fox, podrían estar viviendo su última aventura, salvo que Marvel se ingenie otro modo de reunirlos. Apenas un mes y medio tras la despedida de los Vengadores, los X-Men viven su resultado en pantalla grande. O bien quizás es que Disney, que ha adquirido Fox y tiene el monopolio superheroico, prepara la madre de todos y cada uno de los «crossovers». Quién sabe. De momento, los mutantes retornan juntos, mas, ¿bien avenidos? En lo más mínimo. En verdad, el distanciamiento entre los miembros del conjunto es el punto de inicio. En ellos mismo anida la destrucción. «Es como una familia que se desintegra», apunta Nicholas Hoult, que vuelve a interpretar por tercera vez al personaje de Hank McCoy, el maestro que se transforma en La Bestia. En esta entrega, ambientada en los años 90, los X-Men han alcanzado una enorme popularidad entre la población. Son estrellas. «Empiezan a ser venerados, reúnen fanes, el presidente tiene línea directa con ellos, puesto que después de todo los mutantes han salvado a la humanidad –relata Hoult–. Mas si bien son admitidos por la sociedad y son considerados héroes, de súbito todo puede mudar. Son cosas que vemos en todos y cada uno de los sitios hoy día. Los medios suben a alguien a un pedestal y de un día para otro lo destruyen». Los buenos conocedores de la saga ya saben que el personaje de Jean Gray, interpretado por Sophie Turner, está llamado a traer inconvenientes al conjunto en forma de Fénix Obscura, su «alter ego» peligroso. Esta mutación ya se apuntaba en «X-Men: La resolución final» (2006) y «X-Men: Apocalipsis» (2016). Ahora, la deriva se específica. Jean se transforma en Fénix Obscura una vez que, a lo largo de una misión de rescate en el espacio en la que prácticamente muere, es alcanzada por una enigmática fuerza galáctica. La radiación empieza a mudarla drásticamente y comienza a desarrollar poderes que la corrompen. El problema de qué hacer con un compañero que ya no responde a los patrones que conocían, un amigo transformado en oponente, ataca al conjunto. Turner y la enfermedad mental «Cuando Jean se transforma en Fénix, queda la esencia de emociones muy básicas: amor, pérdida, odio, traición. Su poder es muy inestable, como sus emociones personales. Todos debemos reaccionar a ese nuevo clima», sostiene Hoult. la lucha del personaje de Turner consigo misma y sus capacidades está dibujada en la contradicción. Asegura la actriz que ha estudiado sobre las enfermedades mentales para elaborar el papel de una persona disociada de sí que ha dejado de entenderse y a la que manejan fuerzas extrañas, oscuras. La obscuridad exactamente está buscada desde el propio título. Un entorno entre lúgubre y galáctico que Simon Kinberg deseó desde el primer instante. Es la primera vez que el de Norteamérica dirige una cinta, mas no es su debut en la saga: ha sido argumentista de 3 entregas de la franquicia. «Ha estado muy sobre el proyecto, pues asimismo es argumentista y productor de esta película –explica Hoult–. Tiene una idea clarísima de de qué manera debe desarrollarse una historia y el hecho de que haya llevado las bridas ha sido muy ventajoso para nosotros los actores, puesto que sabe bien como pesquisar en el lado más sensible. Ya lleva a sus espaldas muchas de las películas de la saga, con lo que hay un ritmo en el rodaje que facilita las cosas». De la misma manera que con Bestia y Fénix Obscura, esta cinta deja al público rencontrarse con los tradicionales mutantes de la saga interpretados por actores de fuerte tirón comercial, como Magneto (Michael Fassbender), el maestro X (James MvcAvoy) y Mística (Jennifer Lawrence), entre otros muchos. Divertirse «muy seriamente» Reencontrarse en todos y cada secuela es, asegura Hoult, como regresar a ver a los amigos tras las vacaciones de verano: «Aunque la verdad es que todos nos lo tomamos de verdad. Estuvimos muy centrados en leer el guion y hacernos una idea de lo que acarreaba hacer la película. Creo que hemos puesto mucho esmero y hemos intentado dar lo mejor de nosotros mismos. Dicho esto, nos lo hemos pasado lo mejor que hemos podido, mas no ha sido tan anárquico como en rodajes precedentes. Nuestro principal objetivo era proseguir las indicaciones de Simon y comprometernos con su visión y en eso nos concentramos principalmente». Nicholas Hoult ha vuelto a reiterar las intensas sesiones de maquillaje y atrezzo para meterse en la piel de la Bestia. Mas la experiencia, como todo, es un grado: «El equipo está más habituado y lo hace más veloz, si bien que a veces prueban con nuevos diseños, mas la el trabajo de pintura que va sobre el maquillaje es casi igualmente intenso que la entrega anterior». El actor confiesa haberse entretenido mucho con ciertas escenas y espera que público sepa valorarlas, si bien confiesa que el resultado final es un misterio debido al trabajo con el croma: «Tengo que confesar que a veces cuando ruedas debes poner mucho de tu imaginación pues puede que se agregan en postproducción numerosas cosas, con lo que aun ver esas escenas entonces es un auténtico regalo. Conque asimismo estoy intrigado a este respecto, pues además de esto uno no está en el rodaje todos y cada uno de los días y te pierdes cosas, por eso siempre y en todo momento sea muy excitante ver el filme». Como en todas y cada una de las entregas de superhéroes de la fábrica Marvel, en un caso así por última vez bajo el paraguas de Fox, se aguardan audiencias millonarias. Jessica Chstain se sube al carro y Hugh Jackman se baja Tras «Logan» (2017), Hugh Jakcman manifestó su pretensión de no regresar a interpretar al personaje de Lobato, que comenzó en «X-Men» (2000) y que en esta entrega no aparece. En aquel momento el actor explicó que un amigo le dijo:«Siempre he creído que absolutamente nadie debería gastar totalmente su fuerza creativa, pues es un trabajo hercúleo regresar a iniciar de cero. Siempre y en toda circunstancia debes guardarte algo en el tanque de reserva. Escapa de la celebración antes que sea tarde para teorizar». Con estas enigmáticas palabras daba por finalizada su etapa como Lobato. «Fénix Oscura» ha optado por prescindir de este personaje tan atractivo y querido para poder explorar otras vías de desarrollo del resto de los mutantes. Mas la salida de Jackman coincide con la entrada de Jessica Chastain, que comienza de este modo en el Cosmos Marvel. Ya rechazó sendos papeles de «Iron Man 3» y «Ant-Man», mas por último ha decidido consentir con el planeta superheroíco, encarnanado a Margaret, transformada entonces en Vuk. Quien ha vuelto ha cooperar con Marvel, pese a haber anunciado su retirada, es el músico Hans Zimmer, que ha trabajado en partituras de «Batman», «Superman», «Wonder Woman» y «Spider-Man». El directivo de «Fénix Oscura» consiguió persuadirle para una última cooperación.

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