Política desde un click. Política por medio de redes sociales. Política, al fin y al postre, que aprovecha los ambientes digitales al alcance de cualquiera para extender sus mensajes electorales. Y recordemos: esto no ha hecho solamente que regresar a iniciar pues en 2020 hay elecciones presidenciales en U.S.A.. Si bien no existen certidumbres de que en la elección de Donald Trump hace 4 años viniese impulsado por Fb, la verdad es que los 2 bandos, el Partido Demócrata y el Partido Republicano, han usado las redes sociales como armas de publicidad.

Se mira con lupa al gigante de internet. Es la única gran plataforma social que se ha cerrado a la verificación de la información en sus anuncios políticos. A la inversa que Google -en en menor medida- y Twitter, que ha dejado de admitir esta clase de publicidad en su plataforma. Mas Fb está, nuevamente, entre la espada y la pared. La compañía anunció el viernes que va a dejar que los llamados «influencers» generen contenido pagado para campañas políticas toda vez que las publicaciones estén meridianamente identificadas como anuncios. Lo ha hecho tras otro lío en su inventario.

El cambio se generó una vez que el aspirante demócrata a la presidencia de los U.S.A., Michael Bloomberg, pagase a usuarios «influencers» para generar «memes» y montajes fotográficos en Instagram, aplicación de fotografía propiedad de Fb, de su campaña. «Memes» sobre sí mismo que hagan parecer entretenido al millonario. Así, la campaña, lanzada la semana pasada, elaboró una serie de publicaciones de corte humorístico que tenían forma de falsos mensajes privados mandados por Bloomberg.

En conjunto, el equipo del aspirante contrató veinta «influencers» con una audiencia total de más 60 millones de seguidores. Aparecieron en cuentas de Instagram como @GrapeJuiceBoys (con más de dos con siete millones de seguidores) o bien @Tank.Sinatra (con cerca de dos con tres millones). El propósito era «rejuvenecer» los mensajes al aspirante, de 78 años, y «vender» entre los usuarios de estos servicios, en general más jóvenes, que podía ser una buena elección.

La estrategia de abonar a usuarios «influyentes» de las redes sociales para propagar mensajes políticos o bien crear contenido ha comenzado a cobrar un nuevo impulso en la carrera presidencial, mas las reglas de empleo en torno a esta práctica habían sido confusas. Algo que ha motivado a mudarlas con emergencia. «Después de oír múltiples campañas, estamos conformes en que hay un sitio para el contenido de marca en la discusión política en nuestras plataformas», apuntaron fuentes de Fb en un comunicado.

El tema es que la campaña de Bloomberg ha empleado un resquicio en los términos de empleo que le dejaba explotar la herramienta de contenido de marca de Fb, por el que la red social no consigue dinero de manera directa y que las instituciones pueden abonar a los autores, quedando exonerados del registro promocional. La Comisión Federal de Comercio en U.S.A. demanda, en cambio, que los «influencers» y autores de contenido etiqueten meridianamente las publicaciones patrocinadas en sus perfiles. Fb aseguró entonces que el contenido patrocinado de los anunciantes políticos no se incluirá en su librería de anuncios, una base de datos que da una cierta trasparencia en torno a la publicidad política.

Fuente: ABC.es

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