El futuro pasa por la conectividad y la digitalización. Conceptos como conducción autónoma, turismo conectado o bien internet de las cosas cambian la industria automovilística y la relación de los usuarios con los automóviles. No obstante, no solamente se está reelaborando la manera que tenemos de concebir la conducción y el campo del motor, sino asimismo el papel que tiene la inteligencia artificial en los nuevos puestos.
La planta de Seat de Martorell, filial del conjunto Volkswagen, ha incorporado de forma exitosa 2 singulares robots colaborativos. Trabajan en la parte inicial de la cadena de montaje y son los encargados de poner en el portón de los turismos los nombres de los SEAT Ibiza y Arona a su paso por la línea, sin detener el proceso y compartiendo espacio con los obreros.

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Dr. Rainer Fessel, directivo de la factoría de Martorell, asevera que “en SEAT avanzamos a paso firme para ponernos a la cabeza de la innovación. Los robots colaborativos nos dejan ser más flexibles, más diligentes y más eficaces, y suponen una muestra más de nuestra decidida apuesta por continuar siendo un referente en Industria 4.0”.

Los 2 nuevos robots, que se ubican a cada lado de la línea, se hacen cargo de la colocación de 2 tipos de lettering: el que se halla a la izquierda, elige y pone los nombres Ibiza y Arona, al paso que el del lado derecho se encarga de situar las iniciales FR de los automóviles que tienen este acabado. Merced al diseño de su mano, los robots pueden coger los diferentes géneros de letras a través de absorción por ventosas, retirar el papel trasero protector, adherirlas al turismo aplicando la fuerza demandada, eliminar el protector delantero y tirarlo a un contenedor para su reciclaje.

Los 2 nuevos robots, que se ubican a cada lado de la línea, se hacen cargo de la colocación de 2 géneros de lettering
(Seat)

Un sistema de visión artificial les deja efectuar un ajuste fino de la situación con el que se absorben desviaciones. Y, todo ello sin parar, esto es, los robots van trabajando mientras que el vehículo avanza por la línea de montaje, de esta manera la operación se realiza en movimiento y de manera automática. Además de esto, mediante un dispositivo de control, los robots pueden amoldarse a cualquier cambio de velocidad de la línea, de forma que todo avanza a la par.
En las instalaciones tanto trabajadores como robots trabajan juntos. “Compartir exactamente el mismo espacio de trabajo es el factor diferencial de los robots colaborativos en frente de los industriales, entre otros muchos, como una menor velocidad de movimiento o bien su capacidad de reaccionar al contacto, para asegurar en todo instante la seguridad de las personas que trabajan junto a ellos”, explica Seat en un comunicado de prensa.

Un sistema de visión artificial les permite realizar un ajuste fino de la posición con el que se absorben desviaciones

Un sistema de visión artificial les deja efectuar un ajuste fino de la situación con el que se absorben desviaciones
(Seat)

No es la primera vez que la factoría usa este género de tecnología, a lo largo de los últimos años, Seat ha incorporado múltiples novedades tecnológicas y hoy en día ya cuenta con más de dos.000 robots industriales que conviven diariamente con los ocho.000 trabajadores de la planta y que pueden llegar a fabricar dos.400 automóviles cada día, esto es, un turismo cada más o menos 30 segundos. Además de esto, la factoría tiene el día de hoy unos 20 robots colaborativos en las áreas de montaje, que apoyan el trabajo en la línea, en especial en aquellos puestos difíciles ergonómicamente.

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