Ni el Gobierno de Pedro Sánchez ni el conjunto parlamentario del Partido Socialista en el Congreso creyeron jamás en la presente legislatura. Esta es la primordial conclusión que puede extraerse del análisis del trabajo parlamentario efectuado por los 350 miembros del Congreso de los Diputados desde el instante en que el 21 de mayo se formasen las Cortes. 4 meses en los que los titulares de los 123 escaños del Partido Socialista no se han caracterizado exactamente por estar a la cabeza en el ranking de ideas parlamentarias presentadas. Todo lo opuesto. Tal y como si hubieran percibido desde el mes de mayo la hipótesis de que una nueva cita con las urnas fuera era el escenario al que estaba abocada desde su arranque esta XIII Legislatura. De este modo lo afirman los números tanto en lo referente al estudio personalizado de las ideas y también intervenciones parlamentarias de cada miembro del Congreso de los Diputados como en lo que concierne al trabajo de los conjuntos. En el primer frente, se puede destacar que, de los 350 miembros del Congreso de los Diputados que integran la Cámara Baja, han sido solamente 88 los que en estos 4 meses no han firmado ninguna iniciativa parlamentaria y, al tiempo, tampoco han protagonizado ninguna intervención en el Pleno o bien en las sesiones constitutivas de las comisiones. De esos 88 miembros del Congreso de los Diputados que entregarán su acta sin haberse estrenado, un total de 83 pertenecen al conjunto parlamentario socialista. Una cantidad que tiene 2 lecturas posibles. La primera es que el 67,4% de los miembros del Congreso de los Diputados del Partido Socialista –que cuenta con un total de 123 en el Congreso– no han efectuado ningún género de trabajo parlamentario. La segunda es todavía más demoledora: el 94% de los miembros del Congreso de los Diputados que no se han estrenado en su tarea a lo largo de esta legislatura son socialistas. Los otros 5 miembros del Congreso de los Diputados que no han firmado iniciativa o bien intervención alguna en el Congreso pertenecen al conjunto confederal de Unidas Podemos. El conjunto de Pablo Iglesias tiene 42 escaños, de manera que esos 5 miembros del Congreso de los Diputados representan el 12% de la bancada morada. El costo salarial de estos 88 miembros del Congreso de los Diputados en estos meses supera los 1.300.000 euros. Ver a pantalla completa En lo tocante al trabajo legislativo de los conjuntos, el Partido Socialista asimismo sale muy mal parado, en especial si equiparamos su cómputo con el del PP, Ciudadanos y Unidas Podemos. Como conjunto, los miembros del Congreso de los Diputados dirigidos por Adriana Lastra solamente han registrado 15 ideas. 7 de ellas son proposiciones de ley, la mayoría idénticas a las que el conjunto socialista ya empezó a gestionar anteriormente orden y que degeneraron a consecuencia del adelanto electoral. Es el caso de las propuestas para sacar adelante la ley de eutanasia, la reforma de la ley de Memoria Histórica y 3 ideas sobre igualdad y no discriminación. Las otros 8 ideas con el sello del Partido Socialista son proposiciones no de ley, relativas, por servirnos de un ejemplo, a las inundaciones y también incendios de los últimos meses como cara la preparación de un nuevo Estatuto de los Trabajadores. Estas únicas 15 ideas socialistas asimismo vienen a retratar la poca confianza del partido de Sánchez en que la legislatura fuera viable y pudiese empezar a caminar. La capacitación más activa en estos meses ha sido el PP. Los de Pablo Casado, como conjunto, suman un total de 157 ideas, de las que 11 son proposiciones de ley, entre ellas las orientadas a alterar la concesión de indultos, a endurecer las penas contra los promotores de homenajes a terroristas y a batallar contra la ocupación ilegal. A ello se unen 2 interpelaciones, 39 peticiones de comparecencia, 98 proposiciones no de ley, una petición y otras 6 propuestas enfocadas a la creación de comisiones, subcomisiones y comunicaciones y alterar el reglamento del Congreso. De las 5 grandes formaciones, el segundo con más actividad ha sido Unidas Podemos, con un total de 131 ideas. Una quincena de estas propuestas procuraban transformarse en leyes y marcar, en gran medida, el paso al Gobierno de Sánchez. Se trataba de leyes para poner coto a las puertas giratorias, crear un impuesto a la banca, cerrar de forma progresiva las centrales de energía nuclear, reducir los plásticos de usar y tirar y alterar el Código Penal en materia de maltrato animal. Ciudadanos, por su lado, llevó hasta el Registro de la Cámara Baja un total de 77 ideas de conjunto. 9 de ellas eran proposiciones de ley, entre ellas, las de derechos y garantías de la dignidad de la persona frente al proceso final de su vida, de lucha contra la multirreincidencia en la delincuencia, de Memoria, Dignidad y Reparación de todas y cada una de las Víctimas del Terrorismo y la reguladora del derecho a la gestación por substitución. A las proposiciones de ley se aúnan 25 proposiciones no de ley y 37 peticiones de comparecencia aparte de otras 5 ideas. Alejadísimo del cómputo que presentan Partido Popular, Cs y Podemos, se halla Vox, con unos números de trabajo parlamentario afines a los del Partido Socialista. En los 4 meses pasados entre la constitución de las Cortes y su disolución ha registrado 20 ideas, entre ellas, 2 proposiciones de ley: una para resguardar a los denunciantes de corrupción y otra para reconocer como agentes de la autoridad a los funcionarios de cárceles.

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