La distribución de vehículos atraviesa uno de los peores instantes de su historia tras el parón extendido en la actividad, fabricación y venta de vehículos y repuestos tras dictaminarse el estado de alarma por el Gobierno el pasado 14 de marzo. Y si bien la mayor parte de los ámbitos ya han retomado su actividad, no en su totalidad o bien con medidas que no les dejan desarrollar sus labores al 100%, esta situación, al lado de la necesidad sanitaria de contener la propagación del coronavirus, ha puesto contra las cuerdas al campo profesional de la distribución de vehículos, en tanto que la crisis sanitaria no solo ha impactado en la sociedad civil, sino más bien asimismo en la economía, a pequeña y gran escala con la revisión a la baja de todas y cada una de las grandes magnitudes macroeconómicas.

Solo en las matriculaciones de automóviles, el retroceso del pasado mes de abril no tiene precedentes en las últimas décadas. Se vendieron cuatro.163 unidades, el equivalente a un día normal en condiciones frecuentes. Con los concesionarios físicamente cerrados, y apenas administrando operaciones acordadas de antemano o bien por vías telemáticas, las ventas de turismos y todo terrenos cayeron un 96,5%, y la caída en todo 2020 alcanza ya el 48,9%.

Y asimismo en el campo de la distribución la situación ha sido aciaga. La Asociación De España de Distribuidores de Automoción (Sernauto) prevé que las compañías auxiliares de la industria automovilística registren un descenso de su facturación en el primer trimestre del año en curso de más del 20%, debido al brote de coronavirus que ha obligado a suspender la actividad de las 17 plantas de fabricación de automóviles que hay en España.

Y esto ya se ha cobrado su primera «víctima». Nissan ha comunicado el cierre de su planta de Barna, previsto para diciembre, una fábrica que produce tres.200 trabajos directos y unos 25.000 indirectos y fabrica el pick-up compartido con Renault y Daimler, el Navara, Alaskan y Clase X, como su versión eléctrica. Si bien el motor de España aún se sostendrá activo merced a todas las otras fábricas de turismos repartidas por la geografía de España y los modelos «superventas» que crean. En el caso de Nissan, cuenta asimismo con una planta en Ávila de repuestos.

Ford en Almussafes (Valencia) fabrica el todocamino Kuga, la furgoneta Connect, la berlina Mondeo -asimismo en su versión híbrida-, el monovolumen S-Max y el Galaxy. Por su lado, Iveco en su planta en la capital española fabrica la gama de automóviles industriales pesados, y en Valladolid fabrica el chasis-cabina del modelo Daily.

Mercedes-Benz cuenta con una fábrica en Vitoria en la que genera la suntuosa Clase V y la comercial Vito, como su nueva versión eléctrica eVito. La planta del conjunto Volkswagen en Navarra saca los modelos Polo y T-Cross. Y Seat, en Martorell (Barna), los modelos Ibiza, Arona, la nueva generación, la cuarta, del León y el Audi A1.

Por su lado, PSA (Peugeot-Citroën-Opel) cuenta con fábricas en Zaragoza, Vigo y la capital española. La produccion de PSA en España se reparte entre las plantas ubicadas en Zaragoza, Vigo y la capital española. En Vigo se generan los Citroën Berlingo, Peugeot Rifter y Opel Combo, como el nuevo Peugeot 2008 (y pronto su versión eléctrica). La planta de Opel en Figueruelas acoge la fabricación del nuevo Opel Corsa (asimismo el eléctrico), el Crossland X, el Mokka y el Citroën C3 Aircross. Y la planta madrileña de PSA en Villaverde (la capital española) surte al mundo entero en exclusiva el modelo C4 Cactus.

Por último, Renault cuenta con 2 factorías: en Palencia y Valladolid. En la capital castellana se fabrica la nueva generación del Captur, que además de esto cuenta con una versión híbrida enchufable cuyas baterías se acoplan en la nave en la que hasta diciembre se edificaba el cuadriciclo eléctrico Twizy. Al paso que Palencia monta el Mégane -acogerá su versión PHEV- y el SUV Kadjar.

Fuente: ABC.es

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