«Espero que ahora lo entienda»


Entre las más recientes pesadillas de la selección española de Luis Enrique, que se jugó la clasificación directa al Mundial de Catar en los dos últimos partidos de la fase de clasificación ante Grecia y Suecia, tuvo un lugar importante el sueco Zlatan Ibrahimovic. Su presencia en el combinado nórdico para el choque definitivo era una amenaza para el objetivo español, si bien
finalmente el gigante delantero no fue obstáculo.

El triunfo de España en el decisivo duelo ante Suecia
mandó a esta selección a la repesca, en cuyo primer partido no podrá estar Ibrahimovic por acumulación de amarillas. La última la vio precisamente en Sevilla, después de un fuerte golpe con el hombro a César Azpilicueta con el balón lejos de la escena.

Inicialmente se atribuyó la sucia acción del delantero a la frustración por ver que el billete a Catar se esfumaba. Sin embargo, el propio ‘Ibra’ ha explicado su gesto durante una entrevista en ‘The Guardian‘: «Lo hice a propósito. Fue algo estúpido, pero lo volvería a hacer para hacerle entender».

La explicación es que quiso mandar un mensaje al futbolista español, y lo hizo a su peculiar estilo. «El otro día, en la selección, le hice una entrada. Lo hice a propósito. No me avergüenza decirlo, porque hizo una tontería a mi compañero. Fue una estupidez, pero aun así lo hice para que entendiera: ‘No se hace eso, joder. No tienes huevos para hacerlo contra mí. Pero te voy a enseñar lo que pasa si me lo haces a mí’. Por eso lo hice. ¿Qué puede decir? No me lo dirá a mí, pero sí a mi compañero, que no hará nada porque es demasiado bueno. No estuvo bien por mi parte, pero aún así lo haría. Así soy yo. No me avergüenza decirlo».

Incluso da por bueno el internacional sueco el castigo posterior, que le hará perderse el primer partido de
la dura repesca que otorga los últimos tres billetes para Catar a las selecciones europeas.

«No se trata de perderse la eliminatoria. Se trata de hacer entender al tipo que no se toma el pelo a alguien que está tirado. No se ataca a un perro que no ladra. Ataca al que puede hacer algo. Es demasiado fácil meterse con mis compañeros de equipo, que tienen 20 años y son muy buenos chicos. Espero que ahora lo entienda».

«Eso es lo que, para mí, es ser «perfecto». Ser yo mismo es perfecto para mí», zanjó.


Fuente: ABC.es .

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