Actualmente no es muy frecuente ver gente haciendo autostop en las carreteras de España. Está práctica, asimismo famosa como “hacer dedo”, se afianzó tras la Segunda Guerra Mundial en los U.S.A. y velozmente, pasó a ser parte de la cultura de carretera americana, de su cine y de su literatura. Ejemplo de ello es la conocida novela “On the road” de Jack Kerouac.
No fue hasta los años 60 cuando esta práctica llegó a Europa, donde alén de contestar a necesidades económicas o bien laborales, pasó a ser un modo de vida. La mayor parte de desplazamientos a dedo se hacían por ocio, para recorrer el continente o bien, sencillamente, para salir a la aventura. No obstante, desde los años 80, el turismo paso a transformarse en uno de los productos revolucionarios de la época: por vez primera se lo podían permitir personas que no tuviesen un alto estatus social. Tener un vehículo era símbolo de libertad, autonomía y asimismo una forma de identidad. Otros factores que hicieron rechazar el autoestopismo fueron el aumento de la falta de seguridad ciudadana y la aplicación de normativas de tráfico más severas.

Autostop: una práctica que se afianzó tras la Segunda Guerra Mundial en los U.S.A.
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Si bien en este país no sea algo común, todavía existen muchos destinos, como Asia o bien América Latina, donde desplazarse haciendo autoestop es una práctica muy popular. Por lo general, el propósito es viajar de un sitio a otro de forma gratuita, y para hacerlo, lo más frecuente, es extender la mano y levantar el pulgar en dirección cara el cielo.

No obstante, ya antes de efectuar un viaje de este género, habitúa a nacer la duda de la legalidad. Hay poquísimos lugares en el planeta donde se prohíba esta práctica, no obstante en el mundo entero, incluyendo los países donde es legal hacer dedo, existen leyes que afirman que está prohibido hacerlo en sitios donde los viandantes tengan limitado el paso, como es el caso de las autovías y autopistas.
Este asimismo es el caso de España. Si bien no hay una normativa muy precisa, hay que fijarse en los detalles. En el artículo 125 del Reglamento General de Circulación se expone que <>, salvo en el caso de accidente, avería o bien malestar físico. Y que <>. Así, como se desprende del Reglamento, la ilegalidad solo se cumple si se da en este género de vías. En verdad, no obedecer la señal de entrada prohibida a viandantes en autovías y autopistas supone una multa de 80 euros.

Antes de realizar un viaje de este tipo, acostumbra a nacer la duda de la legalidad

Ya antes de efectuar un viaje de este género, habitúa a nacer la duda de la legalidad
(South_agency / Getty Images)

En cualquier caso, si te resuelves a viajar haciendo autoestop es esencial que tengas presente una serie de recomendaciones. Primeramente, es básico que te informes sobre las normas de tráfico de la zona por donde desees moverte, así evitarás transgredir cualquier regla y que te pongan una multa.
Además, conocer bien el territorio y las carreteras te va a ayudar a tener más claro tu recorrido y saber por donde hay más afluencia de tráfico, y por ende, más opciones de que te recojan. Por norma general, el mejor instante del día para efectuar esta práctica es por las mañanas, que es cuando hay más movimiento en las carreteras. Busca tu lugar, levanta el brazo y espera a tu ocasión, sea como fuere, lo primero es tu seguridad, con lo que en el caso de duda no subas y espera al siguiente.

El carpooling es una manera de conectar conductores que buscan acompañantes y pasajeros que buscan una forma barata para desplazarse

El carpooling es una forma de conectar conductores que procuran acompañantes y pasajeros que procuran una forma asequible para desplazarse
(Blablacar)

De todas y cada una formas, la desaparición de unas tendencias siempre y en todo momento atrae a otra nuevas. De ahí que, frente a la minoración del autoestopismo, han aparecido diferentes alternativas que asimismo apuestan por una forma de viajar más colaborativa y económica. Una de ellas es el conocido carpooling, una forma de conectar conductores que procuran acompañantes y pasajeros que procuran una forma asequible para desplazarse. De este modo, los dos bandos salen favorecidos y pueden gozar de un recorrido más entretenido. Además de esto, esta tendencia ayuda a regular y reducir el tráfico, uno de los grandes desafíos de las urbes y, por norma general, acarrea un empleo más eficaz de los recursos.
Una de las aplicaciones más empleadas en este campo es Blablacar, que por medio de su plataforma puedes reservar tu plaza y también informarte del conductor por medio de los comentarios de otros usuarios que han compartido viaje con él.

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