«Nadie nos supera en redes 5G, ni tan siquiera Huawei». De este modo de concluyentes fue Börje Ekholm en su intervención esta semana en el Foro de discusión de Davos. El CEO de la multinacional de telecomunicaciones sueca Ericsson busca posicionar a su empresa como opción alternativa al dominio chino en internet de quinta generación.

Ekholm llegaba a Suiza tras haber estrenado un nuevo centro de I+D en la ciudad de París; la instalación número 19 se une a las que el sueco ya tiene en Finlandia, Suecia, Irlanda, Alemania, Polonia, Hungría, Italia y España. Las nuevas instalaciones de Ericsson en París tienen como misión inicial el desarrollo de software 5G, como centrarse en el apartado de seguridad, con la pretensión de impulsar esta tecnología móvil de nueva generación en la región: «Somos siendo conscientes de la relevancia económica y tecnológica del mercado francés y la repercusión de este país en Europa. El rico ecosistema tecnológico y las competencias clave de Francia favorecen el establecimiento del 5G a través de una fuerte presencia de I+D en el país», explicó Fredrik Jejdling, directivo del área de Redes de Ericsson.

La compañía sueca fundada en 1876 es uno de los 3 líderes en la carrera por el despliegue de redes 5G, en la que están Huawei y la finesas Nokia. Hay, no obstante, otras 2 muy cerca tras este trío: la china ZTE y la surcoreana Samsung. Ericsson, a pesar de todo, busca concentrarse en el apartado de seguridad y dar de esta forma valor a la 5G europea: «Esta iniciativa fortalecerá la cartera de software 5G de Ericsson, incluyendo la mejora de las capacidades de segu ridad, en especial para los mercados francés y europeo», comentó Jejdling. La unidad inicial se establecerá en las oficinas que Ericsson tiene en Massy, París-Saclay, y va a llegar a contar con 300 empleados que se van a centrar sobre todo en temas de seguridad: «Los aspectos de seguridad van a ser críticos en un planeta 5G», recordó Ekholm desde Suiza.

La dirección del viento
El hecho de que no hubiese empresas estadounidenses en el negocio 5G –un inconveniente para el presidente estadounidense Donald Trump– y las contrariedades de Huawei por el bloqueo de USA semejan dar una inopinada ventaja a las compañías norteñas en la carrera por el 5G. Algo que hasta el año pasado era negado desde Estocolmo. En el mes de octubre, Ekholm señaló que la guerra Trump-Huawei es «viento en contra» para Ericsson, que el enfrentamiento no produce impacto conveniente en las ventas, que las tensiones geopolíticas que rodean a Huawei crean inseguridad en el mercado y que la idea de la que «nos estamos beneficiando» es falsa.

Mas las trabas a Huawei podrían estar, tras todo, ayudando a su empresa. En verdad, este viernes el conjunto sueco presentaba unos resultados anuales en los que tras un par de años sucesivos de pérdidas volvía a los beneficios: 171 millones de euros. Si bien algo bajo las esperanzas de los analistas, el resultado contrasta con las pérdidas de 598 millones de euros de 2018, motivadas en gran medida por la reserva de una partida de 1.062 millones de euros para cubrir una sanción económica de las autoridades de USA en un caso de corrupción.

«Nuestro resultado en 2019 nos pone en camino de conseguir nuestros objetivos para 2020 y 2022. Nuestra estrategia concentrada en más inversiones en investigación y desarrollo conjuntada con eficacia operativa da frutos», apuntó Ekholm en el cómputo, destacando que la firma ya suma 78 pactos comerciales de 5G en 4 continentes. Europa asimismo toma situaciones en la carrera por la tecnología que marca el futuro de las telecomunicaciones.

Vietnam penetra en escena

Viettel, la mayor compañía de telecomunicaciones de Vietnam, lanzará en el primer mes del verano su servicio de servicio de telefonía de quinta generación (5G) con una tecnología propia al lado del gigante chino Huawei. Viettel, propiedad del Ejército de Vietnam, se transformará en la sexta firma del planeta en ofrecer este servicio con equipamiento y software propios, tras Ericsson, Nokia, Huawei, Samsung Electronics y ZTE. La tecnología va a estar libre desde junio y alcanzará toda la geografía nacional en el plazo de un año. El hecho de que Vietnam haya optado por desarrollar su tecnología al lado de Huawei puede deberse, conforme ciertos especialistas, a su creciente recelo cara China (a pesar de su proximidad ideológica), y a su pretensión de desarrollar tecnologías propias y transformarse en una potencia regional en el campo, independiente del gigante asiático.

Fuente: ABC.es

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