Cuando Grace Kelly llegó a Mónaco para casarse con el Príncipe Rainiero en 1956, la recibió una pequeña de nueve años, sobrina mayor de su porvenir marido. Princesa heredera in pectore hasta ese momento, Elizabeth-Ann de Massy fue dama de honor en la boda de Grace, madrina de la princesa Estefanía y una enorme amiga de Carolina. Murió el pasado 10 de junio a los 72 años, tras pelear contra una leucemia. Examinamos el estilo personal de una mujer que en su día rivalizó en belleza y elegancia con su prima.

Elizabeth-Ann Charlotte Kathleen Dévote de Massy nació en Mónaco en 1947. Fue la primera de los 3 hijos de Antoinette –baronesa de Massy y hermana de Rainiero– y de su marido, Alexandre Noghès, con quien contrajo matrimonio múltiples años después para legitimarla en la línea de sucesión a un trono entonces sin descendencia aparente. Tras múltiples años bastante difíciles en los que su madre tuvo esenciales desavenencias con su hermano Rainiero, Elizabeth logró ser una persona muy próxima a sus primos carnales y muy activa en la vida de Mónaco.

Tocados favorecedores y atuendos de actualidad
Las fotografías de Elizabeth-Ann en los años 60 muestran la belleza y exotismo que heredó de su abuela Charlotte, de raíces argelinas, ese toque profesor que ha hecho de Carolina de Mónaco una de las mujeres más preciosas del planeta. Su maquillaje, los bien escogidos tocados y una mezcla totalmente actual de prendas que bien podrían ser predecesoras de la presente compilación de Gucci, sentaron las bases del estilo de su prima Carolina, a quien no le faltaban buenos referentes de belleza y elegancia, claro está. Pañuelos a la cabeza, chaquetas masculinas de tweed y faldas escocesas lucían tan impecables en ella como sus majestuosos abrigos parisinos.

Trajes de pantalón
Elizabeth-Ann ha reemplazado a su familia en incontables actos oficiales y acontecimientos deportivos, para los que muy de forma frecuente combinaba chaqueta con pantalón. Presidente del Masters de tenis de Montecarlo desde hace 20 años, su familia ha recibido el pésame de Rafael Nadal aun por medio de las redes sociales.

Chanelizada
Mientras que duró el «reino» de Marc Bohan a bordo de la Casa Dior, Elizabeth-Ann, del mismo modo que Carolina de Mónaco, vistieron sus prendas. Cuando Carolina se cambió al Chanel de Karl Lagerfeld, Elizabeth-Ann la prosiguió. Aun el vestido para novia de su primera boda con el barón Bernard Taubert cuando solo contaba con 19 años fue una pieza sobria y también intemporal.

Una Carolina en versión «petite»
Menos fornida que Carolina –los genes irlandeses y alemanes heredados de Grace son patentes en sus 3 hijos– y con unos 10 centímetros menos de estatura, diríase que Elizabeth-Ann de forma frecuente heredaba ciertas prendas de la princesa que después se hacía ajustar para asistir a actos de menor relevancia dentro del Principado, como los acontecimientos de la Sociedad Protectora de Animales, de la Sociedad Canina o bien del Monte Carlo Country Club que encabezaba.

Colorado y monocolor
Otra de las preferencias de la baronesa Elizabeth-Ann de Massy fue la de llevar conjuntos monocolor, intemporales y ponibles. En las noches de gala su preferencia por el color colorado quedó patente.

Deja atrás, a sus 2 hijos, Jean-Léonard y Mélanie-Antoinette y a las múltiples asociaciones dadivosas para las que trabajaba desinteresadamente.

Fuente: ABC.es

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