Mucho se ha especulado sobre de qué manera posiblemente las estaciones de servicio «low-cost» ofrezcan unos costes considerablemente más bajos que las cadenas usuales. En charla con este periódico, José Rodríguez de Arellano, CEO de Plenoil, apunta que no existen diferencias de producto, sino la clave se encuentra en unos márgenes muy reducidos y una mayor agilidad, lo que deja a esta clase de estaciones de servicio ofrecer el coste del litro un 10% más asequible de media.

«La clave es que tenemos poquísimos costos, con poquísimo escalafón jerárquico -solo 4 niveles, especifica, incluyéndole a él- y una pirámide de resolución reducida. Tenemos menos gastos y nos deja ser más ágiles», explica Rodríguez de Arellano. El directivo asegura que el producto «es el mismo», y si bien reconoce que los aditivos sí son diferentes, «empleamos los que aconseja CLH (la compañía que transporta y guarda los productos petrolíferos en España)»

«No hay ningún organismo independiente que distinga entre los aditivos diciendo que uno es malo y otro no», asegura Rodríguez de Arellano. «Técnicamente es imposible probar que un aditivo es mejor que otro. Mi comburente es exactamente el mismo que el de las grandes petroleras, y los aditivos, los que aconseja CLH», insiste.

El directivo mantiene que el margen de esta clase de compañías «es bajísimo, entre el 0,5 y el 1%», pues apuestan por una «política muy violenta en costes para conseguir volumenes». Asimismo critica el término «desatendidas», como las define el ministerio de Industria. «De ocho de la mañana a nueve de la tarde tenemos personal en pista. Damos un servicio que el 90% de las tradicionales ha eliminado».

Un 10% más asequibles
Con un modelo de negocios sin franquicias, Plenoil aspira a transformarse en 2022 en la primera empresa independiente de estaciones de servicio, con 150 estaciones de servicio y 500.000 millones de litros despachados anualmente. Actualmente, ostentan 40 estaciones de servicio, eminentemente en la capital española, y de Alicante a Cádiz. «Vamos a entrar fuertes en el resto de Andalucía, Galicia, Cantabria, Asturias y País Vasco», adelanta.

A lo largo de la pandemia de coronavirus, la compañía no aplicó ningún ERTE a su personal de pista, pese a que la facturación se cayó un 70%. «Tuvimos al mundo entero en pista, desinficionando tras cada cliente del servicio para reducir el peligro. Y a los que están en pista les subimos el salario un 20%».

El directivo piensa que el impacto del coronavirus favorecerá a su modelo de negocio, pues no hay que entrar en un espacio cerrado para realizar el pago. Además de esto, «el efecto coste nos va a favorecer conforme empeore la coyuntura económica, el cliente del servicio nos va buscando, por el mejor coste. Somos de media un 10% más baratos», explica.

Desde el próximo año, prevé instalar puntos de recarga en sus nuevas estaciones de servicio, como fuerza la legislación. «Plenoil provee energía para su vehículo. Si el 30% de automóviles fuera eléctrico, ¿de qué manera no íbamos a tener puntos de recarga? Eso sí, cuando el volumen deje no cobrar un sobreprecio. De ahí que no vendemos gasolina 98, por el hecho de que la venderíamos muy cara». Mas asimismo advierte: «Tenemos una estación de servicio en Albacete con 2 puntos de carga. En un par de meses no ha ido absolutamente nadie. Y supone una inversión de 40.000 euros». De ahí que, aboga por la «neutralidad tecnológica», pues, a su juicio, «el mercado irá por la generación de comburente sin emisiones».

Fuente: ABC.es

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *