Las consecuencias sociales y económcias del coronavirus se han sumado a las previstas limitaciones contempladas por la Comisión Europea en materia de emisiones para vaticinar un futuro poco prometedor para este año en el campo de las 2 ruedas.

Los datos son concluyentes: las matriculaciones de motocicletas han caído de forma radical en toda Europa en el tercer mes del año y abril. Por esta razón ACEM, la organización que representa a los fabricantes a nivel europeo, ha pedido a la Comisión Europea que amplíe el periodo en que puedan comercializarse los automóviles Euro cuatro, para eludir que los concesionarios se queden con centenares de miles de productos invendibles.

Las matriculaciones en los cinco mayores mercados de motos (Francia, Alemania, Italia, España y el R. Unido) cayeron un 39,6% en el tercer mes del año de 2020, en comparación con exactamente el mismo mes de 2019. La situación se estropeó todavía más en el mes de abril de 2020, cuando las matriculaciones combinadas en los mercados más grandes cayeron un 74,9%, llegando en ciertos países a contraerse entre un 84% y un 96%.

El segmento de los ciclomotores se vio del mismo modo perjudicado. Los mayores mercados europeos de ciclomotores (Alemania, Bélgica, España, Francia, Italia, Países Bajos y Polonia) se redujeron en un 37,9% en el tercer mes del año de 2020 en términos interanuales. En el mes de abril de 2020, las matriculaciones de ciclomotores en exactamente los mismos mercados redujeron un 55,1%. 

Conforme José María Riaño, secretario general de
ANESDOR y representante de las asociaciones nacionales europeas en el Comité Ejecutivo de ACEM «el Ministerio de Industria trabaja para proteger esta solución frente a un inconveniente que acá nos afecta significativamente. Confiamos continuar trabajando con ellos hasta conseguir una situación satisfactoria para España». Con respecto a las posibles repercusiones de la normativa de emisiones Riaño considera precisa una moratoria para la liquidación de stock de motocicletas Euro cuatro en tanto que «de lo opuesto, solo en España, podríamos toparnos a fin de año cerca de 80.000 motocicletas que no van a poder venderse».

Debido al carácter estacional del mercado, con ventas concentradas en la primavera, el impacto del cierre del mercado en el tercer mes del año y abril ha sometido al campo a una enorme presión financiera. La imposibilidad de vender en este periodo ha provocado un exceso de stock de automóviles Euro cuatro, que pueden quedar fuera del mercado debido a cambios en la reglamentación a fin de año.

Antonio Perlot, secretario general de ACEM, asevera que «con el reinicio progresivo de la actividad, los datos de los próximos 3 meses nos van a dar una visión más clara del impacto final del virus COVID-19. Sin embargo, ya no cabe duda de que 2020 va a ser un año realmente difícil para el campo, con alteraciones excepcionales en la actividad de los fabricantes, concesionarios y proveedores».

De forma adicional, la industria europea de las motos acoge con consentimiento las distintas medidas de apoyo a la economía que han adoptado los Estados Miembros y la Comisión. «ACEM y sus miembros trabajan así como la Unión Europea y las administraciones nacionales para localizar una solución al inconveniente del exceso de existencias de centenares de miles de automóviles Euro cuatro. Para esto va a ser preciso repasar la legislación pertinente para que los concesionarios de motos de toda Europa puedan recobrarse de los efectos de la crisis de COVID-19 lo ya antes posible», sentencia Perlot.

Fuente: ABC.es

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