Antonio MartínEl rasgo evolutivo clave y “secreto” de la supervivencia de la tortuga mora, de las más extendidas y conocidas, se encuentra en la capacidad de la hembra para guardar los espermatozoides del macho a lo largo de por lo menos 4 años.Frente a la vida útil de «solo» unos poquitos días del esperma de los humanos, la tortuga mora (Testudo graeca) tiene un órgano interior (espermateca) que conserva en inmejorables condiciones el semen del macho hasta 48 meses, lo que deja que la hembra pueda realizar entre 2 y 3 puestas cada primavera (con una media de 3/4 huevos cada una) a lo largo de 4 temporadas sin precisar aparearse.Esta cualidad de reservar las células reproductivas masculinas por tan muy largo plazo ha influido de forma decisiva en que esta especie de tierra haya subsistido los últimos cinco millones de años para llegar a nuestros días, si bien en la actualidad vive conminada por la pérdida y fragmentación de su hábitat y el tráfico de animales a pesar de que está prohibido tenerla en casa con penas de entre seis y 24 meses de prisión.Esta es una de las conclusiones más atractivas de una investigación de 8 científicos de las universidades Miguel Hernández de Elche (UMH), Islas Baleares y Zaragoza, el CSIC y del reputado instituto de investigación ambiental UFZ de Leipzig (Alemania).En la investigación, que termina de ser publicada por la gaceta científica ‘Ecology and Evolution’, la UMH ha desarrollado un programa informático llamado ‘Stepland’ que simula y prevé el comportamiento futuro de las poblaciones de tortuga mora en un escenario de cambio climático, polución creciente y pérdida de hábitat por incendios, sequías o bien la acción del hombre, entre otros muchos.Stepland ha determinado que si se anula la capacidad de guardar esperma, muchas de las poblaciones de tortuga mora se extinguirían en unos 200 años, ha contado a Efe una de las autoras del estudio, la ambientóloga de la UMH Eva Graciá.Este rasgo biológico deja a la especie compensar su baja capacidad de desplazamiento, en tanto que puede llegar a pasar su vida en 0,2 hectáreas.»Hemos visto que la espermateca es el rasgo evolutivo clave para el mantenimiento de las poblaciones de tortuga mora, y asimismo que este factor puede ser relevante de cara al futuro en el presente contexto de pérdida y fragmentación de su hábitat, que aísla a las tortugas», ha seguido Graciá.Este estudio puede servir de modelo para otras especies si bien todavía se ignora mucho de esta característica que, entre otras muchas consecuencias, frecuentemente da origen a una paternidad múltiple, de forma que los huevos de una puesta pueden proceder de diferentes machos reproductores (de los últimos 4 años).Otro de los aspectos a pesquisar es si, en el campo de la espermateca de las tortugas, se genera un fenómeno de «competencia espermática», por la que ciertas células reproductivas masculinas se imponen en el momento de la fecundación, o bien si esta se genera en función de si el apareamiento ha sido aproximadamente reciente.Además de Graciá, han trabajado en este estudio María Victoria Jiménez-Franco, Roberto C. Rodríguez-Costoso, Francisco Botella y Andrés Giménez, por la UMH, Ana Sanz de la Universidad de las Islas Baleares y del CSIC, José Daniel Anadón de la de Zaragoza y el físico alemán Thorsten Wiegand, del Instituto UFZ de Leipzig.Originaria hace cinco millones de años en el Cáucaso, la tortuga mora tiene poblaciones naturales en diferentes puntos de Asia, África y Europa, y en España habita desde hace unos 20.000 años el sudeste peninsular entre la Zona de Murcia y Almería, y desde tiempos históricos Mallorca y en el parque nacional andaluz de Doñana, aparte de Ceuta y Melilla.Aunque puede llegar a los 30 centímetros de longitud, por norma general es más pequeña y es característica por el hecho de que las placas y dibujos de su caparazón recuerdan a los mosaicos helenos.

Fuente: larazon.es

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