Por más campañas de sensibilización que se realicen desde los organismos de Tráfico sobre el riesgo de ir por sobre los límites de velocidad, aún son demasiados los automovilistas que aprietan exageradamente el pedal de aceleración y los motoristas que abren gas más de la cuenta. Por esta razón, los cinemómetros se presentan como un recurso disuasivo para lograr que los conductores circulen a ritmos en la legalidad. No obstante, no siempre y en toda circunstancia consiguen su cometido. Y el mejor ejemplo de esto lo tenemos en el radar situado en el quilómetro 215 de la C-31, en la provincia de Barna, que fue el más multón en 2018.

Conforme datos recogidos por Automovilistas Europeos Asociados (AEA), este dispositivo advirtió un total de 124.006 infracciones, equivalentes a una media diaria de prácticamente 340. Su estudio apunta que el año pasado, los 177 radares fijos del Servei Català de Trànsit (SCT) sancionaron a 1.033.180 conductores por exceder los límites de velocidad, lo que supone un incremento del 37% en comparación con ejercicio. Si bien la actividad sancionadora de los radares ubicados en Lleida redujo un 18,2%, el resto de provincias registraron incrementos significativos: un 90 % los de Barcelona; un 36,5% los de Tarragona y un dos,7% los de Gerona.

Radar fijo para supervisar la velocidad de los automóviles
(Photitos2016 / Getty Images/iStockphoto)

Dados estos elevados números, la citada asociación estima que el organismo de Tráfico catalán debería reconsiderarse su política de radares, puesto que no se está logrando la meta de eludir los excesos de velocidad ni de reducir el número de víctimas. Conforme las últimas cifras de siniestralidad vial, en 2018 los fallecidos en las carreteras catalanas aumentaron un 15%, pasando de 283 a 326 víctimas mortales.
De todas formas, en el resto de España asimismo existe algún otro cinemómetro multón que no se queda muy atrás del barcelonés. Tal es el caso del radar de tramo madrileño ubicado en la A-cinco, entre los kilómetros cuatro,000 y cinco,750 del Camino de Extremadura, sancionó a 337 conductores diarios entre el pasado 16 de abril y el 23 de junio. En concreto, identificó a 23.291 automóviles que viajaban sobre el límite tolerado (70 km/h); dos.690 iban a entrar a la capital española, al tiempo que los 20.601 sobrantes abandonaban la urbe.

La gran mayoría de cajas de radar tienen un dispositivo dentro, aunque hay algunas vacías, cuya función es solo disuasoria

La enorme mayoría de cajas de radar tienen un dispositivo dentro, si bien existen algunas vacías, cuya función es solo disuasiva
(PPrat / Getty)

El Municipio de la capital instaló este dispositivo con un doble objetivo: acrecentar la seguridad tanto para viandantes para conductores y reducir los efectos causados por el estruendos del tráfico sobre las construcciones próximos. Conforme datos ofrecidos por el Consistorio, el año pasado hubo 333 accidentes y atropellos en la A-cinco, con un cómputo de 3 fallecidos y 272 heridos de diferente consideración.
Anualmente, AEA hace un ranking con los 50 radares fijos
que más sancionan en España. Para realizarlo emplea los datos de demandas facilitados por la DGT (se incluyen informaciones relativas a Cataluña y el País Vasco, donde están transferidas las competencias de Tráfico). El listado del año vigente, confeccionado basándonos en las informaciones de 2018, está encabezado por el cinemómetro situado en el km 76,300 de la A-44, en la provincia de Jaén. Dicho aparato sancionó 61.573 veces, o sea, una media de 168 al día. En segunda situación se halla el dispositivo localizado en el km 59,200 de la N-VI (Segovia), con 55.117 sanciones (unas 151 cada día). El tercer sitio lo ocupa el cinemómetro montado el km 246 de A-siete (Málaga) con 49.520 infracciones detectadas (prácticamente 136 al día).

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